¿ Dónde estabas cuando te buscaba ?

Capítulo 21 - Deseo de cumpleaños cumplido

Amaia

Estamos terminando de bajar las escaleras que van hacia el salón, donde están Helena y Rodri jugando con Zara y Mireia, cuando mi hija nos ve.

-¡Uka!- dice en cuanto ve a Lucca, y va gateando hasta él.

-Hola pequeño terremoto.- le contesta Lucca cogiéndola en brazos.

Ella le da un beso en la mejilla y se abraza a su cuello. He notado que a mí hija le gusta mucho Lucca, cosa que me alegra, ya que para mí es muy importante que ellos se lleven bien, al igual que también es importante que yo me lleve bien con Zara.

Hasta ahora, Zara y yo nos hemos llevado de maravilla, pero no sé como reaccionará cuando se entere de que su padre y yo somos novios. Espero que bien porque no creo que nuestra relación siga adelante si Zara no lo aprueba.

-¡Amaia!- dice Zara acercándose a mí. -Acabo de conocer a tu hermano Rodri, y me ha caído muy bien. ¡Sabe juegos muy chulos!- dice muy feliz. -Me ha dicho que os habéis quedado a dormir porque tu no te encontrabas bien y que papá te estaba cuidando. ¿Estás mejor?- pregunta preocupada.

-Si, peque. Estoy mucho mejor.- digo abrazándola.

-¡Oye! ¿A mi no me saludas?- dice Lucca para llamar la atención de Zara.

-Si, papi. Pero tú siempre dices que a los invitados hay que saludarlos primero.- le contesta ella abrazándose a él.

-En eso tienes razón.- le dice Lucca sonriendo. -Amaia y yo tenemos que hablar contigo. ¿Salimos al jardín?-

-¡Shi! ¡Adin!- grita Mireia, lo que hace que todos nos riamos.

-Vale, vamos.- dice Zara abriendo el camino hacia el jardín.

Mi hermano y Helena nos miran extrañados, pero les hago un gesto de que después les cuento.

Lucca debe notar lo nerviosa que estoy, por lo que me estrecha la mano para tranquilizarme.

Como Mireia se quiere sentar en la zona de juegos que los padres de Lucca tienen para sus nietos, decidimos sentarnos allí los 4.

-¿Qué me queréis decir papi?- pregunta Zara al cabo de unos minutos cuando ve que ni Lucca ni yo hablamos.

-A ver peque. Te acuerdas que hace tiempo te conté que hay papás que están juntos y papás que están separados, ¿Verdad?- dice Lucca.

-Sí. Los papás de mi amiga Lucía están separados. Su mamá tiene novio y su papá está casado con otra mujer.-

-Y, ¿Qué te parecería que tu papá tuviera novia? ¿Te gustaría?- le pregunto yo para participar en la conversación.

-No sé. Depende de quién fuera su novia.- contesta ella.

-¿Y si te digo que mi novia es Amaia?- le pregunta Lucca, y puedo ver que el que ahora está nervioso es él.

-¿Sois novios?- dice Zara levantándose del suelo y mirándome muy seria, a lo que yo le contesto con un asentimiento. -¡Siiiiiiii! ¡Mi deseo de cumpleaños se ha cumplido!- grita tirándose en mis brazos y abrazándome, para después abrazarse a su padre.

-¿Pediste que yo tuviera novia por tu cumpleaños?- pregunta Lucca extrañado.

-No exactamente. Pedí que Amaia fuera tu novia.- contesta ella. -Lucía dice que el novio de su mamá es muy bueno, pero que la mujer de su papá no le quiere. Yo quería que tuvieras novia para que no estuvieras solito y, como Amaia también está sola y me quiere mucho, pensé que sería buena novia para ti.- dice ella, y eso nos hace reír a ambos.

-Me alegro de que te guste que sea la novia de tú papa. Si tu no me quisieras yo no podría serlo.- digo abrazándola.

-¿De verdad?- pregunta ella asombrada, a lo que Lucca y yo contestamos con un asentimiento. -¿Y le puedo contar a los demás que son novios?-

-Sí. Puedes contárselo a quién tú quieras porque nadie lo sabe.- le cuenta Lucca.

En ese momento, Zara se levanta y va corriendo hacia la casa y, cuando entra, la oímos gritar “¡Mi papá y Amaia son novios!”. Eso nos hace estallar en carcajadas, lo que hace que Mireia también se ríe.

Como sabemos que, si no entramos, nuestros hermanos vendrán a buscarnos para saber si lo que ha dicho Zara es verdad, decidimos entrar y, cuando lo hacemos, vemos que en el salón no sólo están Rodri y Helena, sino que está toda la familia de Lucca al completo.

-¿Es verdad?- pregunta Rodri al vernos.

-Sí. Lucca me lo ha pedido hace un rato y le he dicho que sí.- le digo sentándome a su lado en el sofá, esperando que no haga una escena de las suyas.

-Me debes 20 €.- le dice a Helena.

-¿Cómo? ¿No vas a hacer una escena de celos o algo así?-

-No.- contesta sonriéndome. -Después de lo que pasó ayer no puedo hacerte pasar un mal rato. He visto lo mucho que él se preocupa por ti. Te mereces ser feliz de una vez y tener la familia con la que siempre has soñado.-

-¿Pero David ha dicho que tú querías que Lucca te pidiera permiso para ser mi novio?-

-¿De verdad le vas a hacer caso a nuestro hermano? Seguramente lo haya dicho para asustar a Lucca. Él es mucho peor que yo. ¿De quién te crees que aprendí a ser un hermano sobreprotector?- dice riéndose. -Lo aprendí de él. Cuando se fue a la universidad, me dijo que, como él no iba a estar, era yo el que tendría que protegerte y espantar a tus novios.-




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