Lucca
No puedo creer que Amaia y yo seamos novios. Si hace un par de meses me hubieran dicho que, poco tiempo después, estaría enamorado y tendría una relación seria, no me lo hubiera creído, porque no era algo que estuviera en mis planes.
A pesar de ello, no puedo ser más feliz, sobre todo por la reacción que ha tenido mi hija. No tenía ni idea de que ella quería que tuviera novia para que no estuviera solo y, menos aún, que quisiera que esa novia fuera Amaia.
Ya había notado lo bien que se llevan y lo mucho que se quieren, pero aun así no me esperaba que Zara hubiera pedido que Amaia fuera mi novia como deseo de cumpleaños. Pensaba que desearía algo más típico de su edad.
En mi familia, es tradición pedir 3 deseos por nuestros cumpleaños. No sé de donde surgió, pero es algo que hacemos todos, incluidos mis padres.
Al saber que ese ha sido unos de los deseos de Zara, me da curiosidad saber cuáles han sido los otros dos, pero sé que no me los dirá porque mi madre le ha enseñado que, si cuentas los deseos que pides, éstos no se cumplen.
Después de desayunar, decidimos pasar todo el día jugando con los niños en la piscina y hacer una barbacoa, así que Amaia avisa a su familia para que se traigan los trajes de baño y ropa cómoda.
La verdad es que estoy bastante nervioso por conocer a los padres de Amaia. Ella me ha hablando mucho de ellos y sé que son muy buenas personas, es imposible que no lo sean viendo como son sus hijos, pero aún así tengo algo de miedo.
Tengo miedo de que consideren que estamos yendo muy rápido y que por eso no aprueben nuestra relación.
Entiendo que, después de lo que sufrió Amaia con su ex, sus padres serán más cautos a la hora de aceptar a otro hombre en la vida de su hija y también en la de su nieta.
Sólo espero que me den la oportunidad de demostrar que amo a su hija y que nunca le haría daño.
Estoy pensando en eso, cuando siento unos brazos que me rodean la cintura y que me dan un beso en el hombro.
-Tienes cara de estar preocupado.- me dice Amaia cuando me doy la vuelta para estar frente a frente con ella.
-No. Sólo estaba pensando.-
-Mientes muy mal, Lucca.- dice sonriendo. -Te preocupa conocer a mis padres, ¿Verdad?-
-¿Cómo lo sabes?-
-Porque he aprendido a conocerte.- contesta ella con una sonrisa. -No tienes por qué estar preocupado. Mi madre ha oído hablar de ti a todas horas. De hecho, fue ella la que me termino de convencer para que me quedara a dormir en tu casa la otra noche.- dice ella y sonríe al ver mi cara de sorpresa. -Mi padre puede estar más receloso, pero sólo porque soy su niña y es muy protector conmigo.-
No nos da tiempo de hablar nada más, cuando suena el timbre y, por la hora, sé que es la familia de Amaia.
Ella me da un beso y se dirige hacia la puerta del jardín, cuando veo a David con su mujer y su hijo, acompañados de un matrimonio de la edad de mis padres.
-¡Lelo!- escucho que grita Mireia y veo como empieza a gatear por el jardín.
-Hola bichito.- le contesta su abuelo cuando la coge en brazos y empieza a hacerle cosquillas.
Estoy tan pendiente de esa escena, que no me doy cuanta de que hay alguien a mi lado hasta que escucho un carraspeo y, al girarme veo que son Rodri y su madre.
-Mamá, este es Lucca, el novio de Amaia.- dice Rodri con una sonrisa pícara.
-¡Rodri!- grita Amaia llegando hasta nosotros antes de que su madre o yo podamos decir algo. -Eres un metiche.- dice mirándole enfadada.
-No te enfades Amaia. Sabes que tu hermano lo hace para hacerte rabiar. Además, ya sabía que no iban a tardar mucho en formalizar su relación.- contesta su madre. -Estoy encantada de conocerte al fin, Lucca. Yo soy Luisa.- dice acercándose a mí y dándome un abrazo.
-¡Papiiiiiiiii!- grita mi hija acercándose a nosotros antes de que pueda responderle a la madre de Amaia. -Hola.- dice algo tímida al llegar a donde estamos y ver a Luisa.
-Hola pequeña. Tu debes de ser Zara. Amaia me ha hablado mucho de ti. Yo soy Luisa, su madre.- dice Luisa agachándose a su altura.
-¿Tu eres la mamá de Amaia? ¿Tú me hiciste el disfraz de hada del bosque?- pregunta, a lo que Luisa le contesta con un asentimiento. -¡Gracias! Fue el mejor regalo del mundo mundial.- dice abrazándole. -¿Sabes que Amaia ahora es la novia de mi papá?- le pregunta al separarse de ella.
-Sí, eso me han contado.- contesta Luisa sonriéndole.
-Eso quiere decir que ahora somos familia, ¿No? La mamá de mi amiga Lucía tiene novio y me ha dicho que ahora los papas de él también son su familia, que son sus abuelos.- pregunta mi hija con la curiosidad que le caracteriza.
-Por supuesto que somos familia, una gran familia, y, si tú quieres, puedes llamarme abuela.-
-Mmmmm, vale. Vamos abuela, voy a presentarte a mis otros abuelos y a mis tíos.- dice mi hija llevándose a Luisa, que se despide de nosotros con la mirada.
Rodri también se va con ellas, lo que hace que Amaia y yo nos quedemos solos.
#3404 en Novela romántica
#1050 en Otros
#388 en Humor
enemies to lovers, comedia romántica odio-amor, romance peleas y humor
Editado: 10.03.2026