¿ Dónde estabas cuando te buscaba ?

Capítulo 25 - Amenazas

Amaia

Hoy es el cumpleaños de Mireia y, a pesar de que hemos cambiado la celebración a la casa de los padres de Lucca en el último momento, está saliendo todo perfecto.

Hace unos meses pensaba que, cuando llegara este día, la celebración sería algo pequeñito con mis padres, mis hermanos, mi cuñada y mi sobrino. Pero al final no ha sido así, porque está toda la familia de Lucca también. Ellos la tratan como si fuera su nieta, su sobrina y es algo que me encanta, porque hace que me sienta menos sola en el mundo.

Mireia, por su parte, se lo está pasando pipa. Lucca ha comprado una piscina de bolas y los niños están encantados.

Además, Zara ha dicho que, como Lucca y yo somos novios, eso la convierte en la hermana mayor de Mireia, así que está aun más pendiente de ella de lo que ya estaba normalmente. De hecho, se ha pasado todo el día enseñándole a caminar, y lo está consiguiendo.

Y sobre Lucca, no puedo alegrarme más de haber decidido arriesgarme a tener una relación con él. Es un amor con nosotras. No es sólo como se comporta conmigo, sino como se comporta con Mireia, ya que la trata como si fuera su propia hija. Por eso no me extraña que ella le haya dicho “papá”. Sé que también ha influido que vea a Zara llamarle papá, pero pienso que realmente lo ve como su padre.

La verdad es que cuando se lo ha dicho, al principio me he preocupado por cómo iba a reaccionar Lucca, pero creo que ha sido más por mis inseguridades que por otra cosa, porque sólo había que ver la cara que ha puesto Lucca para saber que a él le ha emocionado que le diga así.

También sé que le ha encantado que les haya pedido a él y a Zara que estuvieran con Mireia y conmigo cuando mi hija iba a soplar su primera vela de cumpleaños. No podía haber sido de otra forma. Ellos la tratan como si fuera su familia, por lo tanto, tenían que estar en la foto sí o sí.

Cuando termino de repartir el pastel, me doy cuenta de que Mireia ya no está con Lucca, sino con Helena y con mi madre. Al buscarlo con la mirada por el jardín, veo que está entrando en la casa junto con David, Tony y nuestros padres, lo que me parece bastante extraño, porque sé que ninguno de ellos abandonaría el cumpleaños sin un buen motivo.

Comienzo a andar para ir detrás de ellos, cuando Helena se interpone en mi camino.

-¿Dónde vas? Creo que deberíamos hacer más fotos con Mireia.- dice ella en lo que creo que es un intento por distraerme.

-Lucca te ha pedido que me distraigas, ¿Verdad?-

-¿Qué? ¡No! ¿Por qué iba a hacer eso?- pregunta ella y, por su actitud, sé que está mintiendo.

-Helena, te adoro, pero mientes fatal.- le contesto yo.

-Simplemente querrán hablar cosas de hombres. Seguro que vuelven enseguida. Vamos a sentarnos a comer más pastel. Está buenísimo.- dice intentando que vaya con ella.

-Si tu no quieres decirme nada, está bien, pero yo voy a entrar a ver qué es lo que pasa.- digo esquivándola y entrando en la casa.

Como sospecho que habrán ido a un sitio dónde puedan hablar tranquilos, decido ir a buscarlos al despacho y, al abrir la puerta, veo que he acertado, ya que los 5 están allí.

Por sus caras, puedo ver que no están hablando de tonterías.

-¿Qué está pasando? Y es mejor que no me mintáis porque Helena ha intentado que no os siga a toda costa, así que sé que está pasando algo.- les digo muy seria.

Ellos se quedan callados. Lucca mira a mi padre como pidiéndole permiso o algo así, a lo que él le contesta con un asentimiento.

-¿De verdad le estás pidiendo permiso a mi padre para hablar?- le pregunto enfadada.

-No es eso Amaia.- contesta Lucca.

-¿Qué es lo que pasa Lucca? Y no me digas que nada. No me gusta que me mientan.- le digo antes de que él diga nada más.

-Vamos a sentarnos y te lo explico, pero necesito que estés tranquila. No quiero que te de otro ataque de pánico.- dice llevándome hacia el sofá. -Cuando Helena nos estaba haciendo las fotos con Mireia soplando la vela, ha visto que me llegaba un mensaje de un número desconocido.- me cuenta. Entonces desbloquea el móvil y me lo muestra.

El mensaje es una foto de Lucca, Zara, Mireia y yo en el parque. En la foto salimos los 4 sentados en el césped y riéndonos como una familia feliz.

Cuando cierro la foto, veo que también le mandaron un mensaje.

-¡Qué familia más bonita! Pero no te acostumbres. No disfrutarás de ella mucho tiempo.- leo en alto y, cuando asimilo lo que he leído me tenso y cierro los ojos.

-Amaia, por favor, respira.- me dice preocupado. –Deberíamos decirle a mamá que venga.- dice cuando ve que no contesto.

-No hace falta, no me está dando un ataque.- digo mirándole. -Sólo estoy intentando encontrar motivos para no ir a matar a Carmen. No voy a dejar que amenacé a nuestras hijas. A mi puede hacerme lo que quiera, pero a mis niñas no.-

La cara de preocupación de Lucca se aligera un poco y, al decir “mis niñas” sonríe un poco y me besa.

-No van a haceros nada, os lo aseguro.- contesta mi padre.

En ese momento veo que mi hermano está sentado en el escritorio trabajando en su portátil.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.