Amaia
Me despierto sobresaltada porque he tenido una pesadilla, al igual que en los últimos días.
Desde el cumpleaños de Mireia, cuando le mandaron a Lucca el mensaje amenazándonos, he estado teniendo pesadillas casi todas las noches.
No siempre sueño lo mismo. Hay veces que son recuerdos de mi vida con Nacho y, en otras, sueño que nos hacen daño a alguno de nosotros.
Sea como fuere, llevo más de una semana durmiendo fatal, sobre todo las noches que, como hoy, Lucca tiene que trabajar. Cuando él esta en casa, suelo volver a dormirme, pero en las que no está, no soy capaz de hacerlo.
Miro el reloj de la mesilla y veo que son las 5,00 de la mañana y, al echarle un ojo al vigila bebés, veo que Zara y Mireia están dormidas, así que decido quedarme un rato más tumbada en la cama.
Mireia y yo estamos quedándonos en casa de Lucca desde hace casi 2 semanas y, la verdad, es que la convivencia está siendo mejor de lo que esperaba.
A pesar de que la casa tiene 4 habitaciones, Zara insistió en que Mireia durmiera en su cuarto. Esta acostumbrada a que sus primos duerman con ella en casa de los padres de Lucca y Mireia ya ha dormido un par de veces con ella, así que acepté.
Yo estoy durmiendo con Lucca en su habitación y pareciera que lleváramos años haciéndolo. Tenemos un grado de confianza que no creía que pudiera tener con alguien con el que llevo tan poco tiempo saliendo.
El día después del cumpleaños de Mireia, mis hermanos trajeron ropa para las 2 y una cuna de viaje que David tiene de cuando mi sobrino Héctor era más pequeño.
Trajeron sólo lo indispensable porque yo no quería que Lucca sintiera que estábamos invadiendo su casa, pero cuando él se enteró se enfadó y fue a casa de mis padres para traer más ropa y todos los juguetes de Mireia.
Según él, quiere que nos sintamos como si estuviéramos en casa y lo está consiguiendo, algo que me da un poco de miedo. Si comenzamos a ver la casa de Lucca como nuestra casa, cuando todo el tema de las amenazas acabe y tengamos que volver a casa de mis padres, nos será más difícil irnos.
No le he contado a Lucca que ese es el motivo por el que no quiero que nos acomodemos porque sé que me dirá que entonces no nos vayamos nunca. Lo sé por una videollamada suya que escuché hace 2 noches.
Él estaba en el jardín y yo fui para preguntarle si quería cenar ya, cuando vi que estaba en una videollamada con Tony. Pensé en no molestarle y volver en un rato, cuando escuché que Tony le preguntaba que como iba la convivencia con nosotras.
A mí no me gusta espiar conversaciones ajenas, pero la curiosidad pudo conmigo, así que me quedé escuchando y la respuesta de Lucca no me pudo sorprender más.
Le contó a Tony que la convivencia estaba siento maravillosa, que las niñas se llevaban muy bien, como si fueran hermanas, y que parecía que llevábamos viviendo juntos mucho tiempo, cosa en la que yo estoy totalmente de acuerdo.
Pero lo que no me esperaba es que le dijo que estaba pensando en pedirme que, cuando todo acabara, no nos fuéramos, que nos quedáramos a vivir juntos.
Tony le preguntó si estaba seguro y él le contestó que sabía que llevábamos poco tiempo juntos y que, al principio, queríamos llevar la relación con calma, pero que las cosas se habían dado de otra manera. Dijo sabía que yo era la mujer de su vida y que, después de estar estos días conviviendo con nosotras, no podría dormir estando separados.
Yo también pienso que él es el hombre de mi vida, pero mi parte insegura me dice que, en algún momento, me despertaré y veré que todo ha sido un sueño. A cualquiera puede parecerle que es una tontería que piense eso cuando Lucca me demuestra cada día que me quiere, pero no puedo remediarlo.
Mi ex me convirtió en una mujer muy insegura con sus comentarios malintencionados y, aunque estoy trabajando en ello con la psicóloga, me queda aún mucho trabajo por delante. Pero parece que voy por el buen camino porque en Lucca confio. En lo que no confió es en que no pueda venir nadie a destruirlo todo, que es exactamente lo que está pasando.
A las 6,30 de la mañana, me doy cuenta de que no soy capaz de estar más tiempo en la cama, así que decido darme una ducha, porque Lucca llegará de trabajar en unas 2 horas y quiero recoger un poco la casa y prepararle el desayuno antes de que llegue.
Cuando me ducho y hago la cama ya son más de las 7,00, así que decido ponerme manos a la obra, pero antes les echo un ojo a las niñas. Es entonces cuando me doy cuenta de que ambas están despiertas y están jugando.
No entiendo como no las he escuchado a través de el vigila bebés, así que lo reviso y veo que, sin querer, le había quitado el sonido. Lo vuelvo a conectar y entonces oigo lo que Zara le está diciendo a Mireia mientras juegan.
Le está contando que, como Lucca y yo somos novios, ahora ellas son hermanas y que ella está muy feliz con eso. Le dice que va a ser la mejor hermana mayor del mundo y que la va a proteger y no va a dejar que nadie le haga daño, como hace su papá con sus hermanos.
Eso me emociona mucho. Pensé que quizás Zara pudiera tener celos de que Lucca estuviera pendiente de Mireia, pero no los tiene.
Mientras voy a la habitación a verlas, sigo escuchándola y lo que dice a continuación hace que me detenga de golpe.
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Editado: 01.04.2026