David
Hoy estoy en un cumpleaños con mi mujer y mi hijo, y aunque al principio no quería venir para seguir investigando el número de teléfono desde el que le mandaron la última foto a Lucca, esperaba poder relajarme un poco para volver a casa a investigar esta noche con la cabeza más despejada.
Lamentablemente, no ha podido ser así. Esta mañana alguien ha estado siguiendo a Amaia y a Lucca en el supermercado y, a pesar de que no han podido ver quien era, han conseguido la matrícula de su coche.
Espero poder sacar más información de esa matrícula que la que he sacado del número de teléfono.
Soy ingeniero de sistemas, experto en programación y también puedo hackear, aunque la mayoría de mi familia cree que soy un simple programador. El único que sabe un poco más sobre mi trabajo es mi padre, porque le he ayudado en alguno de sus casos.
Aunque no soy un hacker de primera categoría, soy capaz de conseguir información que otra gente no puede.Por eso, a veces ayudo a la policía en algunos casos difíciles.
Soy capaz de hackear aparatos tecnológicos, como por ejemplo un móvil. Puedo rastrear el número, averiguar su ubicación, etc. ,pero en el caso del que utilizaron para mandar la última foto a Lucca, no he conseguido absolutamente nada. Parece que lo han bloqueado para que nadie pudiera rastrearlo. La persona que lo haya hecho es mucho mejor que yo.
Me paso todo el día intentando poner buena cara, pero deseando llegar a casa y Alicia se da cuenta de ello. Por eso, volvemos a casa lo más temprano que podemos, aunque entre unas cosas y otras, no puedo ponerme a investigar la matrícula hasta después de cenar.
No ha pasado mucho tiempo cuando consigo averiguar que el coche, que es un Seat Córdoba plateado con matrícula 9077-CBC, pertenece a una mujer de 85 años llamada Encarna Guzmán Pérez. El nombre me resulta muy conocido y, cuando lo busco en el sistema, me doy cuenta de que es porque es la abuela de Nacho.
Decido analizar más exhaustivamente toda la información, ya que hasta ahora me había limitado a seguirle la pista a Nacho para saber si había roto la orden de alejamiento que mi hermana puso contra él.
Es entonces cuando descubro que hace 4 meses, después de que muriera su abuela, diagnosticaron a Nacho con un trastorno límite de la personalidad.
¿Cómo he podido pasar esta información por alto? Debía haberle investigado más a fondo cuando nos enteramos de que había vuelto a Madrid.
Llamo a Lucca para contarle lo que he descubierto.
-David, dime que has averiguado algo.- dice Lucca nada más contestar y, por su tono de voz, noto que está bastante preocupado.
-¿Amaia está contigo?- le pregunto.
-Sí, estás en altavoz.- contesta mi hermana. -David, esto puede ser más grave de lo que creíamos.-
-¿Por qué dices eso?-
-Porque creemos que los incendios que ha habido por la ciudad desde hace 4 meses tienen que ver con momentos que viví con Nacho. Pensamos que él ha podido provocarlos.- me cuenta ella.
-¿Estáis seguros de eso?-
-No al 100 %, pero casi.- contesta Lucca. -¿Tú has averiguado algo sobre el coche de esta mañana?-
-Sí. Está a nombre de la abuela de Nacho. Pero eso no es lo peor. Lo más grave es que Nacho tiene un trastorno límite de la personalidad bastante grave. Se lo diagnosticaron hace 4 meses, después de que su abuela muriera.- les digo.
-Eso es justo cuando volvió a Madrid con Rocio.- contesta mi hermana muy preocupada.
-Tranquila amor. No voy a dejar que ese desgraciado vuelva a acercarse a nosotros.- escucho que Lucca le dice a mi hermana. -David, necesito un favor. Necesitamos averiguar esta noche todo lo que podamos sobre los incendios y sobre los movimientos que ha estado haciendo Nacho, para mañana poder mostrarles toda la información a mi jefe y a los investigadores. Así nos creerán cuando les digamos que creemos que Nacho es el que está provocando los incendios.- dice dirigiéndose a mí.
-Está bien. Pero será mejor que vaya para tú casa. Será más fácil si investigamos los 3 juntos. Yo no entiendo nada de incendios y no sabría muy bien qué información es relevante y podría servir de prueba.-
-Muy bien. Aquí te esperamos.- contesta Lucca.
Cuando cuelgo el teléfono, pienso en avisar a mi padre para que sepa lo que está ocurriendo, pero es mejor hacerlo por la mañana cuando ya tengamos más datos.
Preparo mi ordenador y otros dispositivos que pueden serme de ayuda. También cojo una muda de ropa y, después de contarle por encima a Alicia lo que está pasando, me dirijo a casa de Lucca.
Esto es una locura y, cuanto antes tengamos toda la información, antes pararemos a Nacho y podremos seguir con nuestras vidas.
#5990 en Novela romántica
#2248 en Otros
#605 en Humor
enemies to lovers, comedia romántica odio-amor, romance peleas y humor
Editado: 01.04.2026