Lucca
Después de que mi madre y Tony llegan a mi casa y de darle instrucciones estrictas de que obliguen a Amaia a que descanse y que me avisen si ésta vuelve a encontrarse mal, me marcho en dirección al taller de Rodri para enterarme bien de qué ha ocurrido y ayudar en lo que pueda.
Al llegar, me encuentro, no sólo con los bomberos, sino también con David y Rodri, que están hablando con la policía, y con mi suegro, que llega en el mismo momento que yo.
Por lo que nos cuentan mis cuñados, salieron a cenar juntos para que David le contara a Rodri todo lo que habíamos descubierto anoche sobre los incendios y que todo apuntaba a que había sido Nacho.
David se lo había contado todo a sus padres mientras estábamos en el hospital con Amaia, pero como Rodri se quedó en casa con Alicia y los niños, no se había enterado de nada.
Al terminar de cenar, iban a ir directamente a casa de sus padres, pero Rodri se dio cuenta de que se había dejado el móvil en el taller, así que decidieron volver a por él.
David se quedó en el coche mientras Rodri entraba a buscar el móvil y, no llevaban ni 5 minutos allí, cuando vio a alguien salir corriendo del taller, así que, temiendo que alguien estuviera robando y le hubiera hecho daño a Rodri cuando éste le sorprendió, entró para ver cómo estaba su hermano.
Fue entonces cuando encontró a Rodri sofocando un incendio que había en la parte trasera del taller, donde tiene un pequeño almacén. Gracias a Dios, con los 2 extintores que tiene allí, pudieron sofocar el incendio, pero, aún así, llamaron a los bomberos y a la policía.
Tal y como Rodri nos cuenta, el hombre que David vio salir corriendo del taller era Nacho. Cuando estaba buscando su móvil en la parte delantera del taller, Rodri se dio cuenta de que había luz en el almacén y, al acercarse, vio a Nacho vertiendo en una esquina lo que a él le pareció que era gasolina. Éste, al ver a Rodri acercarse, prendió rápidamente una cerilla y quiso huir.
En ese momento, Rodri y Nacho forcejearon, pero este último consiguió tumbar de un puñetazo a Rodri, quien decidió dejar que Nacho se fuera e intentar apagar el pequeño incendio que se había originado antes de que se extendiera por todo el taller y por los locales cercanos.
Afortunadamente, como Rodri utiliza muchos productos que son líquidos inflamables acelerantes en caso de que se produzca un incendio, tiene un par de extintores tipo B, que no tienen agua sino espuma, y son los adecuados para un incendio donde se ha utilizado gasolina.
Además, parece que Nacho no llevaba mucho tiempo en el taller, porque apenas había derramado gasolina, así que entre David y Rodri consiguieron apagar el fuego sin ningún problema.
Después de que los bomberos revisan que, efectivamente, el incendio está totalmente apagado, tanto ellos como la policía nos informan de que, como es un incendio provocado, no podemos entrar al taller hasta que se termine la investigación, lo que no creen que tarde mucho, ya que Rodri tiene cámaras escondidas por todo el taller que confirmarán que ha sido Nacho el culpable del incendio.
Cómo ya no se puede hacer nada más, con la compañía de la policía, Rodri cierra el local y decidimos irnos a casa de sus padres.
Mientras voy en el coche solo con Rodri, ya que su padre se ha ido con David, llamo a mi madre para decirle hacia dónde voy y para ver como esta Amaia, y ella me cuenta que le ha costado dormirse, pero que al final lo ha conseguido, así que me quedo más tranquilo.
Pero esa tranquilidad no dura mucho porque, al rato de llegar a casa de mis suegros, cuando estamos desayunando, porque son las 7,00 de la mañana, Amaia aparece junto con mi hermano Tony.
Amaia
Después de que Lucca se fuera al taller de mi hermano para ver qué había pasado, Isabel me tuvo que hacer un té relajante, porque estaba muy nerviosa y necesitaba descansar.
No fui capaz de dormirme hasta que Lucca llamó a su madre para decirle que todos estaban bien y que únicamente tenían que permanecer allí porque estaban esperando que se confirmara que el incendio estaba totalmente apagado y porque estaban hablando con la policía.
Cuando me despierto, son las 6,00 de la mañana y, al ir al salón, veo que Isabel y Tony están sentados en el sofá hablando.
-¿Ha vuelto a llamar Lucca?- les pregunto sentándome junto a ellos.
-Si, hace un momento. Me ha dicho que va a tardar un ratito más en volver porque iba a acompañar a tus hermanos y a tu padre a su casa.- me contesta Isabel.
-Pues entonces quiero ir a casa de mis padres. Necesito verlos.-
-No puedes ir, Amaia. Tienes que descansar. Sólo hace unas pocas horas que estuviste en el hospital.- me dice Tony preocupado.
-Ya he descansado un poco y estoy algo mejor, así que voy a ir a verlos. Tú decides, Tony. O me llevas tú o me voy yo sola.- le digo muy seria.
-Es mejor que la lleves, Tony. Yo me quedo con las niñas.- le dice Isabel cuando ve que hablo totalmente en serio.
-Está bien. Vístete y te llevo. Pero cuando mi hermano intente matarme, espero que me defiendas. Quiero llegar vivo a mí boda.- acepta Tony cuando se lo ha pensado un poco.
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Editado: 01.04.2026