Dónde la luz aprende a sangrar

PRÓLOGO

Donde se explica por qué algunas historias no deberían contarse

Hay sonidos que el mundo no quiere que nadie escuche.

No porque sean peligrosos en sí mismos, sino porque una vez oídos ya no pueden olvidarse. Permanecen; Se acomodan en los rincones de la memoria, se filtran en los sueños, y cambian la forma en que uno camina, respira y mira el cielo.

A esos sonidos no se llega por accidente.

Llegan a ti.

Esta no es una historia sobre magia, aunque habrá quienes la llamen así. Tampoco es una historia sobre héroes, porque los héroes rara vez sobreviven lo suficiente como para contarse a sí mismos. Es, en todo caso, el relato de alguien que aprendió demasiado pronto que el mundo habla… y que escuchar no siempre es un privilegio.

Hay quienes dicen que todo comenzó con la Lumbre Viva.

Se equivocan.

La Lumbre no inicia nada. La Lumbre responde.

Mucho antes de que ardieran ciudades sin llamas, antes de que nombres fueran borrados como si nunca hubieran sido pronunciados, hubo un niño que oyó algo que no debía oír. No una voz, no una orden, no un destino grandilocuente. Solo una intención. Un murmullo leve, casi amable, que le hizo creer —por un instante— que el mundo estaba dispuesto a explicarse.

Ese error lo acompañó el resto de su vida.

Porque el mundo no se explica: se impone.

Los sabios dirán que todo conocimiento tiene un precio. Lo repetirán con solemnidad, como si fuera una advertencia suficiente. No lo es. El precio no se paga una sola vez, ni de golpe. Se paga en pequeñas ausencias: un recuerdo que se vuelve borroso, un rostro que deja de sentirse propio, una palabra que ya no provoca nada.

Y cuando uno se da cuenta de cuánto ha perdido, ya es demasiado tarde para dejar de escuchar.

Este relato fue escrito desde un lugar donde el viento entra sin pedir permiso y las noches duran más de lo que deberían. Fue escrito por alguien que ya no usa su nombre verdadero, no porque esté prohibido, sino porque dejó de pertenecerle.

Si has llegado hasta aquí esperando una historia de ascenso, de dominio o de redención, aún estás a tiempo de cerrar este libro.

Lo que sigue no trata sobre aprender a escuchar mejor.

Trata sobre lo que ocurre cuando el mundo aprende que tú escuchas.

Y decide no callarse nunca más.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.