Donde tú estés

Capítulo 24

En la mañana siguiente

Ariadna: otro día menos para convertirme en su esposa. Esto es obra del destino que quiso que yo tan siquiera fuera feliz el día de mi boda, aunque con él nunca lo sea. Ahora, será mejor que me levanta de la cama para darme una ducha antes de que mi madre venga por mí para poder demostrarles que yo puedo hacer las cosas por mí misma.

Ella se levanta de su cama y se dirige al baño recordando sus palabras de ayer. Ariadna tiempo después termina y sale del baño. Ella se empieza a desenredar su cabello y se hace una trenza para después acercarse a su clóset, Ariadna toma la ropa que se va a poner y con cuidado empieza hacerlo hasta que al fin termina, nada más que de repente escucha unos pasos que venían a su recámara

Rebeca: buenos días, hija. Recuerda que en media hora va a llegar tu suegra para que nos vayamos a comprar el hermoso vestido de novia que te vas a poner.

Ariadna: solo me lo puedo imaginar sencillo, pero a la vez elegante. Necesitare de tu buen gusto y este día serás mis ojos en la tienda.

Rebeca: seguramente tu padre no se va a medir en gastos para tu boda. Porque eres su única hija y en eso tengo que darle toda la razón.

Ariadna: lo único que necesito es sentir el apoyo que me están dando. Además, gracias a ustedes mi infancia no fue tan triste y siempre me hicieron sentir bien.

Rebeca: ese es el principal deber de los padres. Nada más que debemos de bajar a desayunar antes de que mi amado esposo suba por las escaleras.

Ella toma su bastón y salen de su recámara para después bajar las escaleras. Ellas llegan hasta el comedor y se sientan en sus sillas respectivamente

Fernando: definitivamente en la mesa se respira felicidad y quiero que sea así siempre. Eso me recuerda que mi hija ya no estará con nosotros.

Abuela: siempre podemos ir a visitarla o ella vendrá hasta aquí. No creo que su futuro esposo tenga ningún problema y mucho más si está trabajando.

Fernando: tienes razón, madre. Él es una persona que está centrada en su trabajo y solo estará con ella cuando salga de trabajar de su empresa.

Abuela: entonces eso quiere decir que él era exactamente igual a ti antes de casarte. Ahora entiendo la razón del porque lo elegiste para que fuera su esposo.

Fernando: yo no lo elegí, eso fue un acuerdo entre sus padres. Prefiero no seguir conversando de esto y no es el lugar para hacerlo.

Ellos empiezan a desayunar y ella se queda pensativa, pero tiempo después terminan y su padre se despide de su familia para irse a trabajar. Ellas se levantan de la mesa y se dirigen a la sala para esperar la llegada de su suegra

Ariadna: me siento feliz, porque él me invito a tener una cita. Solamente que no puedo evitar pensar que esto será una prueba para nosotros para saber si podemos estar juntos.




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