Donde tú estés

Capítulo 27

Ariadna: seguramente debe de ser demasiado lindo casarse por amor. Nada más que ese no es mi caso, porque ninguno de los dos lo estamos.

Ellas tiempo después llegan a su casa y el chofer las ayuda a bajar del auto para poder entrar. Matilde se despide de ellas para posteriormente dirigirse a su destino

Rebeca: necesitas descansar, hija. Además, te llevare a tu recámara y cuando esté lista la comida te la subiré para que comas y esta vez no olvidare tu jugo de naranja.

Ariadna: está bien, madre. Pero falta muy pocas horas para que empiece mi cita y no sé si llevarme la ropa que tengo puesta o cambiarme.

Rebeca: si es para una cita necesitaras cambiarte. Porque no sabemos a qué lugar te va a llevar, solo espero que tan siquiera te lleve a un restaurante.

Ariadna: me puedo imaginar que esa es su intención al momento de hacerme esta invitación. Estaré bien a su lado y regresare temprano a casa.

Rebeca: siempre me preocupare por ti, hija. Estaré mucho más tranquila hasta que hayas regresado y lo que menos quiero es que te lleves una decepción.

Ellas se suben a su recámara y a los pocos minutos llegan, nada más que su abuela se va a la suya y Rebeca la deja para bajar a la cocina y subir su comida. Ella tiempo después sube y Ariadna empieza a comer, pero cuando termina su madre la deja sola en su recámara

En la empresa Vaughan

Leónidas: ahora tengo todo listo para que empiece la cita que tendré con mi Ariadna. Espero que no se me haya olvidado ningún detalle por lo más mínimo que sea.

Fabián: por supuesto que no lo harás. Además, desde el día de ayer la estas preparando y ella te agradeceré el esfuerzo que hiciste al hacerlo.

Leónidas: no tiene ninguna necesidad de agradecerme nada. Esto lo hago por estar más cerca de mi prometida y sobre todo para que empiece amarme.

Fabián: ella lo terminara haciendo. Porque absolutamente a nadie se le niega el derecho de amar y no será tan difícil para ti enamorarla, si ya sientes amor por ella.

Leónidas: quiero que entiendas que todavía no lo estoy. Solamente sé que muy pronto sentiré algo por ella, ya que Ariadna es hermosa y especial.

Fabián: es como si te negaras aceptar tus sentimientos. Nada más tienes que esperar a que le des su primer beso y estoy seguro que eso tienes pensado hacer cuando tengan su cita en la noche.

Leónidas: eso es exactamente lo que pienso hacer. Pero me he dado cuenta de que no quiero llegar tarde y tampoco debo de interponer mi trabajo, porque ella será antes que todo.

Él se levanta de su asiento y Leónidas se despide de su amigo para después salir de su oficina. Él se sube al elevador y baja para posteriormente dirigirse directamente al estacionamiento y cuando llega se sube a su auto. Él sonríe al recordar los pocos momentos en que han estado juntos y enciende su auto para ir rumbo a la casa de su prometida




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