Dos almas unidas

Capitulo 22

Liv Barker

— ¡Feliz noche buena! — chillo.

— Cállate y déjame dormir — gruñe Damen.

— Es noche buena— me quejo — Hay que convivir en amor y paz.

Me ignoro y siguió durmiendo.

Ya casi son dos meses desde que Damen está aquí, parece que pasaron siglos y son solo dos meses. Los chicos y yo hemos estado muy ocupados con el Heartbreak y los objetos que ni siquiera sabemos dónde podemos encontrarlos.

Hace mucho salimos a vacaciones, es demasiado aburrido estar en casa, Damen solo pasa durmiendo y no me pone atención. Los chicos han estado viniendo más seguido, y a Damen no parece importarle, se divierte mucho molestando a Marley y haciendo mezclas raras con la comida. Ambos son igual de raros, un día los ví comiendo Papiolas con Nutella. Yo me negué a comer, por otro lado, Logan su las proba y le encantaron. Incluso se fueron a las diez de la noche a buscar más Papiolas y Nutella en alguna tienda, dejándome sola.

— ¡YA CASI ES NAVIDAD!

— ¡Cállate Liv!

Suelto un sollozó falso llamando la puerta de Damen rápidamente, mis ojos se cristalizan y el rápidamente se importará en la cama mirándome con el ceño fruncido.

— Te dije cállate no que llores.

Maldito.

Me siento en la cama y una lágrima falsa cae por mis mejillas haciendo que el se preocupara.

— Eres muy cruel conmigo — murmuró — ¡No te caigo bien! ¡Me odias!

— Pues mentiras no dijiste.

— No me quieres — hago un puchero y el suspira frustrado — ¡Me odias!

— Ya cállate y déjame dormir.

— Yo solo quería pasar la noche buena contigo — me acerco más a él — ¡Pero tú eres un animal!

— Pues si ¿Pero quienes somos nosotros para...?

— ¡Te odió!

Pone los ojos en blanco y se acerca a mi besándome la boca. Me quedo quieta parpadeando confusa ¿Porque no me deja hacer mi drama en paz? ¿O porque no se disculpa por ser tan idiota? Claro, porque está orgulloso de ello. Gustosa le sigo el beso, Damen se separa y me quita la blusa dejándome en sostén. Le quito la camisa y el se pone arriba de mi, me encanta estar debajo de el besándolo desesperadamente. Pero cuando estaba apunto de quitarme mi sostén la puerta se abre haciendo que empuje lejos a Damen.

Giro hacía ella y veo a mi papá con un regalo en la mano y los ojos como platos. Está complemente rojo mientras que Damen suelta un quejido en el suelo.

— ¡Papá! — corro hacia el quien me mira fijamente — ¡No es lo que crees! ¡Tenía una basura en el ojo y el me estaba ayudando!

— ¿En el ojo o en la boca? — cuestiona mirándome con desaprobación.

— En ambos — sonríe Damen desde el fondo.

Mi papá lo mira fijamente y rápidamente se abalanza hacía Damen agarrándolo del cuello. Mis ojos se abren como platos mientras que Damen le sonríe a mi papá como un angelito.

— ¡Papá! ¡Suéltalo!

Mi ni siquiera me vuelve a ver así que rápidamente lo empujo con toda mi fuerza haciendo que caiga al suelo. El me mira furioso y yo rápidamente me alejo.

— ¿¡Cómo se te ocurre hacer esto Liv!? — cuestiona furioso — ¿¡Traer un chico a la casa!?

— Ya estoy grande — murmuró.

— Oh, claro, ya estoy grande — imita mi voz — ¡Tienes 17 años!

— ¡Exacto ya no soy una niña!

— ¡Vine aquí para pasar navidad con ustedes y te encuentro besando a un hijo de puta!

Damen mira a mi papá con el ceño fruncido.

— ¡Agradece que no fue tu madre la que te vio haciendo eso! ¡Ya estarías muerta!

— ¡No tengo cinco años! — replicó — ¡Es obvio que no voy a actuar como cuando era una niña!

— ¡Entiende que me preocupo por ti!

— ¿¡Podrías irte!? — pregunto — ¡Gracias, es mejor que te vayas!

Agarró el brazo de mi papá llevándolo a la puerta.

— Por favor, esto no es algo de lo que me sienta orgullosa — murmuró y mi papá suspira — No le digas a mamá por favor...

— De acuerdo, pero no quiero volver a ver este chico ¿Ok?

— En realidad el es uno de los que irá al campamento —hablo y mi papá parpadea mirando a Damen.

— Damen, mucho gusto — el rubio sonríe y mi papá parece querer desmayarse.

— Creo que ya me voy — murmura sin dejar de ver a Damen — Con tu mamá iré a hacer unas compras, volveremos en la noche. ¡No quiero que esto vuelva a pasar!

Dicho eso se fue.

Me gire a ver a Damen y este sonreía con inocencia. Cierro la puerta con seguro y camino a mi cama, me siento en la cama y Damen hace lo mismo.

— Que vergüenza — murmuró.

— Ya paso — me consuela sin quitar su sonrisa burlona.

— ¡Mi papá me vio besándote! ¡Y me vio sin blusa!

El se encoge de hombros y se acuesta en la cama dispuesto a dormir otra vez, ¿¡Porque tiene que ser tan idiota!? Me pongo mi blusa y camino a darle de comer a Loki y Lola.

Le pongo a Lola un poco de azúcar y a Loki su comida.

Mi mamá ama a Loki, le dije que lo encontré en la calle y ella acepto que este aquí pero tengo que ser responsable si no lo regala. Eso es algo que puedo hacer, camino hacia mi escritorio agarrando mi teléfono dispuesta a leer un poco pero el grito de Damen hace que se me caiga.

— ¡SE ESTA COMIENDO A LOLA!

— ¿Que? — murmuró.

— ¡TU SACO DE PULGAS SE ESTÁ COMIENDO A LOLA!

Veo a Loki masticar y salgo corriendo en dirección a ellos. Damen agarra a Loki y empieza a sacudirlo haciendo que este intente morder su mano, la cucaracha cae al piso y Damen tira a Loki en la cama. Se agacha para agarrar a Lola quien está tiesa.

— ¡MIRA LO QUE EL ESTÚPIDO DE TU PERRO HIZO!

Me agachó y con una mueca de asco tocó con mi dedo que está llena de saliva de Loki. La cucaracha se mueve un poco y Damen rápidamente me empuja para el agarrar a la cucaracha.

— ¡Está viva! — exclama — ¡¡¡Está vida!!! 

— Ah.

— ¡ESTA CON VIDA!

Suelto una carcajada al escuchar lo patético que suena eso. Damen se dirige hacía mi y me da mala cara.

— ¿¡De que te ríes!? — pregunta — ¡Sal de aquí!




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