Dos Caminos Diferentes

Capítulo 9

✂️𝑬𝑳 𝑬𝑸𝑼𝑰𝑳𝑰𝑩𝑹𝑰𝑶 𝑹𝑶𝑻𝑶.

La profesora Vega nos reunió en el centro de la pista después de asignar los equipos. El sol ya estaba más alto, calentando el asfalto y haciendo brillar las líneas doradas, moradas y verdes de nuestras camisetas.

—Hoy trabajaremos ejercicios de apoyo y coordinación en equipo —anunció con su voz firme—. Quiero ver cómo se comunican, cómo se sostienen y cómo se adaptan. No es solo fuerza física, es confianza.

Confianza. La palabra me cayó como un balde de agua fría.

¿Cómo se suponía que iba a confiar en Brayan?¿O peor aún… cómo se suponía que iba a confiar en él mientras Noah estaba al lado?

La profesora nos colocó en grupos de tres. Nosotros éramos el único trío.

—Ejercicio uno —explicó—: deberán formar una línea. El del centro se dejará caer hacia atrás y los otros dos deberán sostenerlo antes de que toque el suelo.

Mi corazón dio un salto. ¿Caerme hacia atrás?¿Con ellos dos detrás?

Brayan sonrió como si la idea le divirtiera demasiado. Noah, en cambio, frunció el ceño con preocupación.

—Katherine irá al centro primero —decidió la profesora.

—¿Qué? —pregunté, sorprendida.

—Confía en tu equipo —respondió ella, sin dejar espacio para protestas.

Me coloqué entre ellos. Sentía sus presencias como dos polos opuestos tirando de mí.

—No te preocupes —susurró Noah—. No te dejaremos caer.

Brayan bufó.

—Habla por ti.

La profesora lo fulminó con la mirada.

—Señor Gordon, si no coopera, tendrá un cero.

Brayan apretó la mandíbula, irritado.

—Está bien —gruñó—. Hagamos esto.

Me coloqué recta, respiré hondo y cerré los ojos. Sentía el latido de mi corazón en los oídos.

—Cuando estés lista —dijo Noah suavemente.

No lo estaba. Pero asentí.

Me dejé caer hacia atrás.

Por un segundo, sentí el vacío. El vértigo. El miedo.

Y entonces… dos manos me sostuvieron.

Una firme y cuidadosa: Noah. La otra fuerte, casi brusca: Brayan.

Abrí los ojos. Ambos me estaban mirando.

Pero Brayan…Brayan tenía una expresión que no había visto antes. Algo entre sorpresa, molestia… y algo más profundo que no quería descifrar.

Me incorporé rápido, nerviosa.

—Gracias —murmuré.

Noah sonrió. Brayan apartó la mirada.

—Otra vez —ordenó la profesora—. Pero ahora, más rápido.

Nos colocamos de nuevo. Esta vez, intenté no pensar. Solo caer.

Pero mis piernas temblaron. Y al dar un paso atrás… tropecé. ¡Con una maldita piedra!

—¡Katherine! —gritó Noah.

Ambos se lanzaron hacia mí al mismo tiempo. Sus manos me agarraron por los brazos, estabilizándome antes de que tocara el suelo.

El contacto fue tan repentino que me quedé sin aire.

Pero Brayan, al darse cuenta de lo que había hecho, me soltó de inmediato como si se hubiera quemado.

—Tsk —bufó, irritado consigo mismo—. No vuelvas a hacer eso.

—¿A qué te refieres? —pregunté, molesta.

Él desvió la mirada, tenso.

—A tropezarte —respondió, pero su voz no sonó tan segura como siempre.

La profesora se acercó.

—Muy bien, equipo. Pero deben coordinarse mejor. Si no trabajan juntos, perderán puntos.

Brayan apretó los dientes. El orgullo le hervía bajo la piel.

Finalmente, respiró hondo, se pasó una mano por el cabello y dijo:

—Está bien. Hagamos esto. No quiero perder por vuestra culpa.

Noah lo miró con una mezcla de paciencia y cansancio.

—Entonces coopera —respondió.

Brayan lo ignoró y se volvió hacia mí.

—Y tú —dijo, señalándome con el dedo—. No te caigas otra vez.

—No lo hice a propósito —repliqué.

Él sonrió, una sonrisa torcida.

—Pues procura no hacerlo. No pienso estar salvándote todo el día.

Pero sus ojos…Sus ojos decían otra cosa.

Decían que lo haría. Una y otra vez. Aunque lo negara.

Mientras continuábamos los ejercicios, entendí algo que me inquietó:

Entre los hermanos Gordon, y yo había un punto máximo de tensión. Y desgraciadamente yo era ese punto.

Y cada vez que uno de ellos me tocaba, me miraba o me hablaba…la tensión crecía.

Como una reacción química a punto de desbordarse.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.