— Oigan, ¿ya se enteraron? — nos pregunta Oriol ansioso.
— Mmm... ¿de qué? — pregunta Fernanda.
— Va a haber un partido de baloncesto.
— y... eso es importante... — continua Fernanda.
— Pues hay que ir a verlo
— Vamos a estar en clases — argumenta Kanu
— Van a cancelar las clases a esa hora para ir a verlo.
— ¿Es enserio? — pregunta Kenia.
— Si, ademas esta noticia debería de ser buena para Lía y Danna
— ¿Por qué? — pregunte confundida.
— Porque van a jugar sus novios — responde Oriol con una sonrisa
— Espera ¿tú y Lucas ya son novio? — pregunta sorprendida Mia
— ¿Cuándo paso eso y por qué no me lo dijiste? — pregunta también Fernanda un poco enojada
— Esperen un minuto, él y yo no somos novios solo somos amigos y si quieren ir, pues vamos — respondo irritada.
— Bueno hay que ir — dice Kanu — pero no te enfades.
— No me enfado.
— ¿Crees que era por eso que venía tan contento y apurado? — pregunta Sheccid dirigiendo a Kanu y a mi.
— Tal vez — le responde Kanu.
«Bueno por lo menos esta será una buena opción para verlo y apoyarlo sin que se vea sospechoso» pienso.
— Bueno los veo en el salón, tengo que ir a ver rápido a unos amigos — dice Oriol antes de irse.
Cuando nos dirigimos al salón escucho que Mariana y Lorena están hablando algo sobre Lucas junto con Asher, pero lastimosamente no logro escuchar su conversación, porque cuando me ven pasar a lado de ellas se quedan calladas.
— Oye Fer, ¿tú también escuchaste? — le pregunto.
— ¿Escuchar que específicamente? — me pregunta confundida.
— Lo que Mariana, Lorena y Asher estaban hablando de Lucas, pero más a Mariana y Lorena.
— Ah sí, pero no escuche bien, lo único que medio escuche es sobre el partido de baloncesto.
Entramos al salón afortunadamente antes de que entrara la maestra de Literatura, nos sentamos en nuestros lugares y comenzó la clase.
— Ya está decidido lo que vamos a leer — anuncio la maestra emocionada.
— Y ¿cuál va a ser? — pregunta Violeta con curiosidad.
— El libro que vamos a leer es ''la cabaña del autor William Paul Young'', como había dicho les voy a dar 1 semana para conseguir el libro y 3 semanas para leerlo, ¿les parece? — pregunto la maestra
Todos asentimos y algunos dijeron que si, después de la contestación afirmativa la maestra continúa dando su clase como normalmente lo hace, para cuando termina su clase me volteo y me pongo a platicar con Mia, aunque la plática nos dura muy poco porque entra el profesor de matemáticas y comienza a dar su clase, afortunadamente seguimos viendo lo mismo que Lucas me había explicado.
Así que acabo todos los ejercicios rápidamente y también participo pasando al pizarrón, faltando media hora todavía el profesor nos dice que vamos a salir 20 minutos antes de lo esperado, porque nos informa acerca del partido de baloncesto que va a haber y que no nos lo podemos perder.
— Lia ¿estás bien? — me pregunta Fernanda preocupada.
— Si ¿por qué? — le pregunto.
— Te ves rara, como entre enojada, feliz y triste — responde frunciendo el ceño.
— Estoy bien, solo es estrés, ya se me pasara — le digo.
Cuando en realidad le quiero decir es que no estoy bien, que estoy reprimiendo lo que siento porque no quiero que nada cambien entre él y yo, ademas de que ya estoy harta de que me pregunte de que somos él y yo, porque estaría mintiendo si digo que somos más que amigos.
— ¿De verdad estas bien? — insiste Fernanda.
— Si estoy bien — vuelo a contestar
— Sabes que cuentas con nosotras y que puedes decirnos lo que sea, ¿verdad?
— Si lose, pero bueno hay que salir porque ya casi va a empezar el partido.
— Oye Lia — dice Danna — ¿me acompañas a decirle algo a Álvaro y por ahí ves a Lucas?
— Si está bien — respondo.
Salimos del salón para dirigirnos al salón en donde se encontraba el equipo de básquetbol, llegando al salón ahí estaban ambos chicos platicando antes de que notaran nuestra presencia, Danna le hablo a Alvaro y ambos chicos voltearon y se alegraron al vernos a ambas, Danna fue directamente hacia Álvaro y yo me dirigí hacia Lucas.
— Hola, ¿nos veras jugar? – pregunto Lucas con una sorisa
— ¿Tu qué crees — le contesto
— Y ¿qué haces aquí?
— Acompañando a Danna
— Oh ya veo — dice, pero esta vez su tono es mas triste
— Y también a venirte a decir, que tengas suerte en tu partido y ojalá ganen — le digo, afortunadamente sin sonrojarme.
— Gracias — contesta emocionado.
— Bueno ya me voy, te veo terminando el partido — le digo.
— Si, espera antes de que te vallas — dice tomándome del brazo — ¿qué te parece si comemos algo juntos después del partido? — propone el chico, mientras me ve con sus hermosos ojos verdes.
— No sé...déjame lo hablo con mis amigas — respondo nerviosa — bueno Danna ya vámonos...
Cuando Lucas y yo volteamos a verlos, Danna y Alvaro se estaban besando de una forma que pareciera que ambos se están haciendo una revisión de garganta, aunque no la juzgo yo hubiera querido hacer lo mismo pero con Lucas.
— Danna! — grito — ya vámonos que ya casi empieza – le recuerdo.
— Tienes razón — dice la chica ya una vez separada del chico — bueno nos vemos cuando acabe el partido Alvaro.
Salimos y nos dirigimos al patio que para ese momento ya estaba lleno por estudiantes interesados y emocionados, al llegar a las canchas buscamos a las demás, quienes estaban sentadas en las gradas, en el lugar que Oriol nos dijo que nos pusiéramos, para tener en un buen lugar donde pudiéramos ver todo bien.
Cuando ambos equipos salieron a la cancha los que estábamos ahí nos volvimos locos, ya que ademas de sentirme eufórica por la demás gente, en parte me sentía mejor después de haber tenido esa pequeña platica con Lucas, mientras los veía jugar yo solo me podia enfocar en él.