Dos Extraños

Se fue la luz

Al separarnos ninguno dijo nada, hasta que dije

— Voy a darle de comer a Vaca.

Mientras iba a darle de comer a Vaca no paraba de pensar en lo sucedido, otro beso mas, ¿eso que significaba? O ¿al menos significa algo él este segundo beso?, cuando regresé al sillón Lucas seguía secándose, miré por la ventana y seguía lloviendo igual o hasta peor, él se estaba poniendo su chamarra, la cual seguía mojada, para ya irse, pero lo detuve y mejor le dije

— Quédate, cada vez se esta poniendo peor la lluvia.

— No sé si debería.

— Al menos quédate hasta que pare.

— ¿Qué pensaran tus padres?

— Mi madre no está y mi padre llegara hoy tarde del trabajo.

— No lo se... déjame pensarlo

— Mientras lo piensas deberías meterte a bañar para que no te enfermes — le dije.

— Y ¿que se supone que me ponga?

— De eso no te preocupes, en lo que te busco ropa deberías irte a bañar para después yo bañarme

— Me tardo media hora — dijo bromeando y agarrando la toalla que le había dado — ¿cuál es el baño?

— Arriba, es la puerta de la izquierda

Mientras él se iba al baño, yo fui a mi habitación para buscar algo que le quedara, no encontraba nada hasta que encontré un conjunto de sudadera con pans de color blanco, lo había comprado para el cumpleaños de mi primo, pero nunca fuimos y solo lo felicite por llamada, también encontré unas chanclas todo eso se lo deje en mi cama para que se pudiera cambiar.

Después de encontrarle la ropa también busque ropa para mí que se conformaba en un pijama, solo que mi ropa la deje en el cuarto de mis padres para cambiarme ahí, cuando Lucas salió del baño le indique que en mi cuarto le había dejado la ropa y que ahí se podía cambiar, mientras que yo me cambiaria en el cuarto de mis padres, una vez dicha esa información me metí al baño.

Mientras me bañaba volví a pensar en este segundo beso y en si le decía a mis amigas, pero me preguntarían si ya somos algo mas, así que mejor me decidí en no decirles por si ya no volvía a ocurrir lo mismo, ya bañada me dirigí al cuarto de mis padres a cambiarme, volví a asomarme por la ventana para ver como seguía el clima, estaba peor y se veía que iba a seguir así por mucho más tiempo.

Me cambien y me dirigí a mi cuarto, toque la puerta y le dije que lo esperaba en la sala, mientras bajaba las escaleras escuche como se abría la puerta de mi habitación y caminaban hacia las escaleras, nos encontramos de extremo a extremo el arriba y yo abajo, no dijimos nada solo nos quedamos mirando, hasta que él rompió el silencio preguntando

— ¿Dónde pongo mi ropa mojada?

— Colócala en la lavadora — le dije mientras subía por la mía.

Cuando estaba por llegar al últimos escalón, él me volvió a preguntar

— ¿En dónde está la lavadora?

Habia olvidado que no viva con migo y que no sabia donde estaban las cosas, así que mejor le dije

— Espérame ahí.

Subí deprisa por mi ropa y baje del mismo modo, le hice una seña para que me siguiera hasta la lavadora, echamos la ropa y la lave, mientras dejaba que se lavara la ropa le pregunte

— ¿Tienes hambre?

Él me dijo que no, pero yo si tenía, me dirigí a la cocina y comencé a prepararme un sándwich de queso, mientras me lo preparaba comenzamos a hablar sobre series y películas, cuando termine nos dirigimos a la sala, nos sentamos en uno de los sillones y pusimos una película de la que estuvimos platicando que se llama "el orfanato", nunca la vi porque era de terror, antes de que empezara la película escuches sonar el teléfono de la casa, me file en el numero y me di cuanta que era mi padre, así que le conteste.

— Hola, ¿qué paso?

— Hija no sé si pueda llegar a la casa...

— Es por la lluvia, ¿verdad?

— Sí, cambiando de tema ¿cómo te fue, si pudiste conseguir los libros?

— Todo bien y si los pude conseguir.

— Que bueno, te aviso si no puedo llegar.

— Ai no te preocupes aquí te espero...

En eso se corta la llamada porque se fue la luz, me quedo en shook y miro a Lucas a un lado mío y le pregunto

— Se fue la luz ¿verdad?

— Si — responde.

Prendemos las linternas de los celulares y reviso la hora, eran las 10:30 y le propongo

— Deberías llamarle a tu madre para que sepa que estas bien y que estás conmigo.

Él acepta la propuesta a sí que le marca, mientras yo voy a buscar velas para que no se acabe la batería de nuestros celulares, en lo que las busco de pronto él me pregunta

— Oye ¿me pueda quedar hoy aquí? — dice apenado

— Si — contesto

— Gracias — me responde

Se da la vuelta y sigue hablando por teléfono, sigo buscando las velas hasta que por fin las encuentro junto con los porta velas, me dirijo a la sala y veo a Lucas terminando de hablar por teléfono, cuando cuelga le pregunto

— ¿Qué te dijeron?

— Que si estaba bien y que te preguntara si me podía quedar hoy en tu casa porque la lluvia está muy fuerte.

— ¿Nada más?

— Sí, ¿te ayudo a prender las velas?

— Si por favor

Le doy unas cuantas velas, cada quien empieza a prender y acomodarlas por la sala hasta quedar bien iluminados, no se me ocurrió nada para hacer hasta que me acorde de los libros y le pregunte

— ¿Quieres leer?

— Si — responde

Agarro mi mochila que se encontraba en el otro sillón y saquee los libros, que afortunadamente se encontraban bien por el plástico en el que estaban envueltos, le di su libro a Lucas y comenzamos a leer.

Cada quien estaba en un extremo del sillón, yo lo veía enfrente a mi, ya que estaba recargada en el brazo del sillón, no me podía concentrar porque solo me distraía en él, en su mirada tan concertada, en su boca, no me aguante más y lo bese, él me correspondió el beso y nos dejamos llevar hasta que nos separamos, continuamos leyendo, pero ahora uno recargado sobre el otro.

— Lia, LIa, Lia... — dijo una voz que me despertó.




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