Dos Extraños

Luz sin gravedad

El día de la fiesta llego, mis padres accedieron a ir por mí para después irnos a la casa de mi tía, me apure para estar lista a las 5, ya que a esa hora pasaría mi príncipe por mí, la versión de la sirenita que escogí fue la versión de sirena, entonces empecé a buscar inspiración en videos como en fotos de Pinterest y lo que siempre mostraban era un top morado y una falda verde pegada.

Busque ropa que se pareciera en mi closet, al estar revisando de arriba hacia abajo y encontré el top morado, pero no la falda, así que se me fui a buscar en el closet de mi mamá y para mi suerte si tenía una falda verde, ya teniendo todo listo me arregle, ya cuando estaba lista con el maquillaje y la ropa, me puse la peluca roja, baje a la sala para esperar a Lucas y también para terminar de organizarme con mis padres acerca de la hora que pasarían por mi

— Entonces, ¿a qué hora van a pasar? — pregunte

— Como a las 12 – respondió mi padre

— Está perfecto, me marcan cuando estén por llegar, ya les mande la ubicación de donde va a ser la fiesta.

— Por cierto hija te vez muy bien — dijo mi madre — oye ¿esa es mi falda?

Antes de que pudiera responderle, me mando mensaje Lucas diciendo que ya había llegado.

— Ya me voy, ya llego Lucas los veo al rato.

— Si con cuidado — dijo mi padre

Al salir por la puerta lo vi, me impacto el cómo se veía. ya que esa ropa de hacía ver muy lindo, ese disfraz de príncipe le quedaba a la perfección.

— Mi bella sirena ¿estas listas para irnos?

— Por supuesto, mi principe.

Tomo mi mano y nos dirigimos al auto que nos estaba esperando. Al llegar a la fiesta salude a mis amigas que se veían preciosas, cada uno de sus disfraces los hacían resaltar, Nina estaba de hada, Asher de vaquero, Oriol de pirata, Kenia de ángel negro, Fernanda y Emily combinaron sus disfraces de diablito y de ángel, al igual que Danna y Alvaro los cuales iban de catrina y catrín.

— Kenia, ¿dónde están Sheccid, Kanu y Mia? — le pregunté.

— Por lo que entendí, Mia está enferma, Kanu y Sheccid no pudieron venir.

— Vamos a bailar – dijo Danna.

Todos accedieron excepto yo, ya que preferí quedarme un momento sentada, al ver a todos bailara mi mirada quedo fija en Lucas, el verlo bailar y reír con todos, era como ver la luz sin gravedad, ya que era esa luz que iluminaba toda la habitación, se destacaba de los demás y eso a mi vista era lo más hermoso, ya que me recordaba a la primera vez que lo vi.

— Ese chico parece tener muchos amigos, ¿no crees? — dijo una voz al lado de mi.

— ¿Disculpa? — dije.

— Si que ese chico parece ser amigo de todo el mundo — volvió a decir la voz.

Cuando voltee a verla era un achica disfrazada de mosquetera.

— Pues no se... — le respondí.

— Lo he visto un par de veces y parece ser alguien que se lleva con todos, pero como dice mi abuela, el que es amigo de todos no es amigo de nadie — dijo, para después voltear a verme — por cierto, soy Ava, y ¿tu?

— Soy Lia y pienso que lo estas juzgando por su apariencia, aveces las apariencias engañan.

— No lose en este caso — dijo mientras me observaba — ¿tu eres su novia verdad?

— Si.

— Tal vez lo esté juzgando mal, pero eso es lo que refleja para mi, por cierto mucho gusto de conocerte Lia, ya me voy.

— Igual un gusto

Al marcharse la chica vi que paso Violeta a su lado, estaba vestida con su distinguido disfraz de Dafne de Scobydoo, me gusto como se veía, iba directo a pedir que cambiaran la canción y logro que la cambiaran, así que mis amigas regresaron porque la canción no les agradaba mucho, el único que no regreso fue Oriol porque el baila lo que le pongan, entonces comenzamos a platicar entre nosotros mientras acababa la canción para regresar a bailar, esta vez si los acompañaría.

Cuando por fin acabo regresaron a bailar, solo que esta vez los acompañé todo iba de maravilla, solo que perdí la noción del tiempo, y solo sentí como mi teléfono vibraba y sonaba, porque me estaban marcando para que ya me saliera, me despedí de todos para después salirme y ver el auto de mis padres.

En el camino les iba contando lo divertido que fue y lo cansada que me encontraba, ellos me recomendaron dormir y yo no me negué, cuando llegamos a la casa de mi tía, la salude, para después proceder irme a dormir.




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