Llego el lunes, un día que no quiera que llegara, porque era el día de hablar con Lucas de lo sucedido, cuando estaba lista para irme a la escuela, le dije a mi padre que me llevara debido a que aún no tenía ganas de verlo y sobre todo de enfrentarlo.
Esta vez llegando a la escuela no esperé a mis amigas, porque lo primero que hice fue buscar a Violeta porque necesitaba hablar con ella, después de buscarla como por 5 minutos al fin la encontré, estaba con su grupito de amigos, me acerqué a ella, la tomé del brazo y la separé de los demás.
— Oye, ¿qué te sucede? — pregunto violeta un poco enojada.
— Lo que me sucede es que ya me enteré que te besaste con mi novio.
— ¿De qué me estás hablando? — dijo la chica confundida.
— No finjas, si ya me dijeron que te vieron.
— Pues si lo hicieron se confundieron, porque no era yo.
— Si como no, si tú y yo éramos las púnicas pelirrojas en la fiesta.
— En eso tienes razón, pero yo no lo bese, si estuve un ratito con él lo admito, aunque solo nos la pasmos platicamos normal y ya después me fui de donde él estaba — explico Violeta — además después de que te fuiste llego más gente y entre ellos otra pelirroja.
— ¿Entonces no eras tú? — pregunte confundida.
— No, te lo juro, yo respeto las relaciones ajenas, porque se me hace muy bajo meterte en una relación.
— Entonces perdón — dije apenada.
— No te preocupes, además si te sirve de algo yo si alcance a verla a la otra pelirroja estaba disfrazada de hiedra venenosa, por cierto de quien yo me preocuparía es de Mia.
— ¿Por qué de ella?
— Pues ya sabes ese tema, pero aun así con ella tienes que tener cuidado.
En ese momento afortunadamente se nos acercaron Sheccid y Kanu, porque no sabía que contestar a eso a lo que Violeta había dicho. En las primera clase que tuvimos hable con Asher y Kenia de lo ocurrido con Violeta, les comenté que ella no había sido y les dije los motivos que ella me había dicho, sobre todo les comente del disfraz de hiedra venenosa que llevaba puesto la chica, así que descartamos a Violeta y no nos quedaba nadie que conociéramos para que fuera la pelirroja misteriosa.
Las horas se pasaron rápido y cada vez aumentaban mis nervios de hablar con Lucas, ya que tenía miedo de lo que pudiera ocurrir, en eso acabo la clase, y como siempre salimos para el cambio de salón, pero también cada quien se fue con su respectiva pareja, mientras los demás se iban por algo de comer, cuando llegue con Lucas quise huir pero mis pies no me hicieron caso.
— Hola, ¿qué tal va tu día? — me pregunto Lucas con su dulce voz.
— Podemos hablar, por favor — le dije en un tono serio.
— Si claro, ¿de qué quieres hablar?
— Quiero hablar de... — no lo podía decir, porque llegaba la sensación de querer llorar — de que te besaste con otra chica.
— De eso... — me respondió quitando su sonrisa que tenia.
— Si de eso, ¿qué tienes que decir?
— Solo fue un beso de fiesta esos no significan nada, si eso te molesta te pido una disculpa, también te pido una disculpa si te hizo enojar o sentir mal, no sabía que...
— ¿Qué me enteraría?
— No, que te molestara bastante.
— El que te besaras con alguien mas no me molesta como el hecho de que no me lo dijeras, si me lo hubieras dicho tu tal vez no me hubiera enojado y preocupado, pero no me entere por terceros.
— Te pido perdón no lo había pensado.
— Si yo no te pido hablar de esto ambos no hacemos nada.
— Perdón — me dijo con un tono de arrepentimiento, mientras su ojos se ponían lloroso.
— T e perdono porque sé que estas arrepentido, pero por favor no me dejes sola con lo nuestro.
— Te prometo que no volverá a pasar, porque sabes que a la única persona que amo eres tú.
— Una pregunta más
— Dime.
— Sé que no importa ya pero ¿te acuerdas de quien era la chica con la que te besaste?
— No recuerdo quien era para ese punto ya estaba mal.
— No te preocupes.
Nos dimos un abrazo y un beso para después irnos cada quien a su salón, después de esa platica todo transcurrió con normalidad.