El lunes me subí al transporte, pero esta vez me senté en otro sitio y de igual forma que siempre les aparte lugares a Sheccid y a Kanu, en el transcurso del recorrido para llegar a la escuela me percaté que no se había subido Lucas, eso me hizo sentir aliviada, llegando a la escuela lo primero que hice fue buscar a Mia, ya que quería hablar con ella lo antes posible.
Mis amigas se ofrecieron en acompañarme y estar conmigo por cualquier cosa, pero me negué ya que no quería que este problema se agrandara, solo les dije que les diría todo cuando me rencontrara con ellas en el salón, me separe de ella y camine por los edificios y los jardines, esta vez me costó trabajo localizarla ya que no la encontraba, después de un rato por fin la encontré, estaba cerca de las canchas, era como si se estuviera escondiendo, me acerqué lentamente a ella.
— Hola Mia, ¿podemos hablar? — le dije lo más tranquila que pude.
Ella pareció dudarlo.
— Si claro — respondió.
Caminamos en silencio hasta llegar a la cafetería, nos sentamos en una mesa y comencé a hablar.
— Mia por favor dime lo que paso ese día, solo dime la verdad.
— Pues mira estábamos normal bailando, después él me tomo de la mano y me llevo al baño, yo me quería salir, pero no pude, intercambiamos unas palabras hasta que poco a poco nos fuimos acercando, y de repente él me beso... ¿crees que me puedas perdonarme?
Después de escuchar su versión me quede en silencio, no sonaba del todo creíble.
— No lo sé — respondi.
— Pero a Kanu lo perdonaste rápido después de su confesión — dijo molesta.
— Porque eso fue diferente.
— ¿Diferente en qué? — pregunto Mia confundida.
— Porque él no lo beso, mientras que yo aun estaba con él y tu si lo hiciste, además ¿estas segura de que él fue el que te beso? — dije.
— ¿Qué estas tratando de decir Lia?
— Que tal vez tú lo besaste.
— Obviamente estoy segura, tú crees que le haría eso a alguna amiga — dijo Mia ofendida.
— Sí, si lo creo porque Violeta te acuso de hacerlo, así que por favor dime la verdad.
Mientras estaba esperando a que Mia respondiera, me percaté de un olor, el cual ya había olido antes.
— Le crees mas a la otra, ¿qué a mi que soy tu amiga?
— Si, ademas fuiste tú, tú lo bastaste.
— Estas loca, yo no lo bese.
Mientras ella seguía negando todo, yo estaba tratando de recordar donde fue que lo había olido antes, hasta que lo recordé ese olor dulce afrutado lo tenía la carta que le habían dado a Lucas el día de San Valentin, estuve segura ya que ese olor empalagaba.
— Si fuiste tu, tu le diste esa carta el 14 de febrero — dije segura.
Mia se quedo callada unos segundos y después soltó una risa.
— Jajaja.
— ¿De qué te ríes?
— De que tienes razón, mira se lo hice a Violeta, porque ya estaba harta de ella y sus tratos, así que como venganza seduje a su novio y elabore un plan para que nos viera, lo demás es historia.
— Y ¿por qué me lo hiciste a mí?, yo nunca te trate así, al contrario te incluí con mis amigas.
— Oh querida, a ti fue porque no soportaba como te trataba, no me gustaba verte feliz con él, no me gusta verte feliz, por eso lo hice, tal vez sea envida, pero sabes que me da igual.
— Eres una cínica, ahora lo entiendo todo, tu cambio de look, las cartas, ¿por qué esa carta que le diste a ese chico era para Lucas no es así?
— Si, no podía arriesgarme a que me descubrieras tan pronto por eso se la di a él para que después se la diera a Lucas.
Ahora todo empezaba a encajar.
— Tu... tu eras la chica pelirroja con la que él se besó en la fiesta de disfraces
— Me veía increíblemente hermosa con ese disfraz de hiedra venenosa y por cierto solo te falta mencionar lo del papelito.
— ¿De qué papelito hablas?
— El de Kanu de la pijamada claro, ¿de cual más podría hablar?
— ¿También fuiste tú?
— Claro, ese tonto me confió su secretito y sabía que me serviría para algo, en ese momento no sabía para qué, pero cuando empezaron a hablar de la chica pelirroja en la pijamada supe que debía usarlo para desviar la atención, así que mientras estaban distraídos saque el papelito del verdadero secreto y agregue tres papelitos mas, los cuales contenían ese secreto, ah y por ultimo le dije a Lucas, sabia que tu no lo harías y yo necesitaba tener mas cercana con él.
— No lo puedo creer, tienes mala sangre.
— Pues créelo, el tonto de Kanu solo fue daño colateral — dijo con una sonrisa.
— Yo no te hice nada — volví a decir.
— Tienes razón, tal vez no me hiciste nada, pero no me gusta verte feliz, fue tan fácil de manipularlo para que no dijera nada y aceptara, a por cierto ten – me dijo extendiendo su mano.
— ¿Qué es esto?
— Una curita claro, es para que sanes tus heridas.
— Una curita no sanara las heridas de bala... y sabes que no te me vuelvas a acercar.
— Pues fíjate que ni ganas me dan de volverte a hablar, porque eres demasiado aburrida, tu y tus simplonas amigas, así que adiós — dijo levantándose de la mesa.
Antes de irse se dijo
— Una cosa más, Lucas si te amaba solo que llegue yo, si tan solo lo hubieras visto arrepentido que estaba después de todas la veces que nos besábamos, pero lo convencía de que sería un secreto pero desafortunada mente nos vieron.
Cuando termino de hablar se fue, me dieron ganas de ir tras ella y soltarle una cachetada, pero me controlé, me sentía tan enojada, decepcionada y traicionada, me fije en la hora y ya tenia que ir al salón, mientras caminaba me encontré con mis amigas y les empecé a contar todo lo me dijo.
Ella se enojaron y ya le querían pegar, pero las convencí de que no lo hicieran, mientras llegábamos al salón nos percatamos que ahora Mia se juntaba con Lorena y Mariana, cuando llegamos al salón y nos sentamos, vimos como en esta ocasión Mia se cambió de lugar, eso me alegro, terminando las clases seguí pensando en todo lo que me dijo Mia, me dieron ganas de hablar con Lucas, pero me contuve, sabia que aun no era el momento.