Esa noche seguí recordando, la diferencia fue que esta vez ya no lloraba, tal vez era porque ya había llorado lo que debía, eso no significa que no me doliera, pero sí que ya estaba empezando a sanar y a asimilarlo, esa platica de la tarde con mis amigas tal vez si fue necesaria para poder sacar lo que tenía y así empezaría a sanar, sabía que no iba a ser de un día para otro, pero tenía la certeza que sería un poco más fácil y más rápido.
Sabía que no me voy a morir, y que no iba a cambiar nada solo porque él no estaba aquí, volví a leer sus cartas, aunque esta vez ya no me dolía como antes, así que las tome y decidí quemarlas en el patio de mi casa, mientras las quemaba mire el cielo y me quede mirando un momento las estrellas se veían, para después regresar a ver el fuego, a través del fuego pude ver los sueños rotos, las canciones que escuchamos y los libros olvidados, porque ya todo eso era un recuerdo porque él se encontraba lejos, al acabar se sintió muy liberador.
al regresar a mi cuarto solo podía ver la luz de la luna entrando por mi ventana, fue tan hermoso porque iluminaba un poco la habitación y había partes que se quedaban obscuras en sombras, no pudo haber visto algo mejor que me representara en ese momento, por el hecho que tal vez empezara a soltar todo para dejar entrar lo nuevo.
Por la mañana me sentía mejor no podía decir que al cien por ciento, pero si mejor, desayune y salí a caminar un poco con Vaquita, todo se sentía más ligero, cuando regrese a mi casa, me sentía inspirada, entonces saque el lienzo y comencé a pintar, el resultado fue la silueta de dos personas mirándose con la luna detrás de ellos.
Después de tener varios días sin llorar empecé a asimilar el que ya no estábamos juntos Lucas y yo, lo empecé a razonar con calma, al fin y al cabo ya había llorado lo que tenía que desahogar, ya no melodía como antes, ahora solo me sentía en paz, porque empecé a perdonar tanto a Mia como a Lucas y sobre todo a mí.
Las siguientes semanas las ocupé para distraerme empecé a retomar mi vida poco a poco, volví a pintar con mas frecuencia, a salir con mis amigas después de la escuela, incluso me metí a clases de cocina, (que en realidad eran más de repostería), con Danna, Kanu, Sheccid y Asher, también empecé a dejarme de subir al transporte porque empezamos a usar bicicletas o aveces mi padre iba a dejarme y llevábamos algunas veces a Kanu y Sheccid, ya solo debes en cuanto me subía al transporte y cuando lo hacie empecé a ignorar el hecho de que Lucas se encontraba ahí, empecé a pasar el tiempo ya sin que él estuviera en mi mente,.
La última semana de clases le empezamos a ayudar a planear la última fiesta del año escolar a Oriol, debido a que él la quería hacer en grande, le empezamos a dar ideas las cuales él fue tomando en cuenta, hasta que armo una fiesta que sería igual a las demás, solo que esta ocasión por ser la ultima y como irían bastante gente cobro la entrada, el día seria un día después del fin de clases y la hora seria a las 06:00 p.m.
Así que empezó a anunciar su fiesta y como ya era costumbre con sus fiestas empezó a tener demasiadas confirmaciones de asistencias, algo que le emociono, ademas también fue porque esta vez iría casi toda la escuela, así que decido cambiar la locación y le pidió prestado a su tío un salón de eventos que tenía, porque no tenía contemplado que fueran demasiadas personas, para su suerte su tío le dijo que sí, un día antes de la fiesta fuimos a ayudarle a colocar todo, para qué al día siguiente ya no tuviera que hacer ya casi nada, el día se nos pasó rápido pero si logramos hacer todo lo que Oriol tenía planeado.
Cuando llegue a mi casa, me sentía exhausta, solo cene y me fui a dormir, mis padres ya sabían de la fiesta, porque les había pedido permiso en cuanto me sentí mejor, también ese mismo día les conté sobre mi ruptura con Lucas, a lo que ellos me apoyaron en ese momento.