El día de la fiesta llego así que quedamos en que nos arreglaríamos en mi casa, cuando llegaron a mi casa nos subimos a mi cuarto y comenzamos a arreglamos, ese día decidí que me pondría un top de tirantes rosa con unos pantalones de mezclilla acampanados, era un outfit que me hacía sentir bien, nos demoramos lo necesario y ya listas bajamos.
Esta vez pasarían Asher y Kanu por nosotras, a excepción de Danna que por ella pasaría Alvaro, esta vez queríamos llegar un poco más temprano para ayudarle a Oriol por cualquier cosa, cuando llegaron por nosotras, me despedí de mis padres y nos fuimos.
Al llegar vimos a Oriol un poco apresurado porque apenas había ido a comprar algunas cosas para hacer bebidas para más al rato, él las quiso acomodar aunque también tenia que hacer otras cosas, así que le dijimos que nosotros haríamos lo que falta mientras él se tranquilizaba y se iba a cambiar, el acepto y nos quedamos a cargo de lo que faltaba que no era mucho.
Empezaron a llegar los invitados y eran demasiados, afortunadamente todos cabíamos bien en ese salón de fiestas que era mas jardín que salón, nos la estábamos pasando bien al ritmo del dj, la música que tocaba hacia juego con las luces de colores, todos estaban divirtiéndose hasta con las bebidas que en algún momento empezaron a ser cócteles.
Todo iba bien hasta que lo vi llegar, me percaté que esta noche habíamos cambiado los papeles, porque ahora eras él el que estaba triste y yo era la alegre, lo que me había echo ya no dolía, ya no trataba de huir, evitarlo o de llorar, incluso ya no me sentía incomoda con tan solo su presencia, ya todo estaba superando, hasta mi amistad con Mia ya la estaba dejando en el pasado, me la había topado varias veces debido a que también había decidido venir a la fiesta, pero esta vez se notaba un poco decaída, pero a los minutos se le paso y volvió a su actitud prepotente.
En algún punto de la noche me percaté que me trataban de celar, porque cuando Lucas y Mia me veían, bueno en específico Mia me veía pasar cerca de donde ella estaba lo que hacía era besar a Lucas, a veces la veía, pero empecé a ignorarla porque estaba cambiando sus mentiras por cócteles, al parecer el no verla empezó a enojarla, ya que incluso en un punto de la fiesta por alguna razón le reclamo a Lucas y él lo que prefirió hacer fue alejarse lo más posible de ella, porque el resto de la noche ya no se les volvió a ver juntos.
La mayor parte de la noche nos la pasamos bailando mis amigas, incluso con Violeta, la cual estuvo un rato con nosotras entes de irse, seguí pásamela bien, pero Mia siguió fastidiando, así que ella y sus amigas empezaron a empujarnos según discretamente, así siguieron hasta que se equivocaron de persona y empujaron a una chica más alta que ellas, pero esa chica les devolvió el empujón, lo que hizo que terminaran en el piso con sus bebidas derramadas en ellas.
Después de eso, ya no hicieron nada y se terminaron yendo, Violeta y yo nos volteamos a ver cuando paso eso, y vi en su cara una gran satisfacción y supongo que ella lo vio en la mía, porque ambas nos empezamos a reír, porque por fin su karma apenas le estaba llegando.
Continuamos bailando hasta que se pusieron una canción más lenta, ese tipo de canciones que se bailan en pareja, así que preferimos irnos a sentar a excepción de Danna y Fernanda que ellas seguían bailando, pero ahora con sus parejas, se veían tan felices ambas, me daba gusto verlas así, en ese momento vi como Lucas se estaba dirigiendo a la salida.
Ya no me daba tristeza, de hecho ya no estaba sintiendo nada por él, pero mientras tanto él si se notaba decaído, tal vez no tenia el valor para reconocer que le hago falta, antes de que cruzara la puerta de salida, nuestras miradas se cruzaron, pero yo rompí el contacto volteando hacia mis amigas, y cuando volví a ver hacia la puerta ya no esta ahí.
Fuimos de los últimos en irnos porque le ayudamos a limpiar un poco a Oriol, recogimos las botellas vacías, los vasos y algunas latas, las pusimos en bolsas de basura, e intentamos limpiar mas, pero él dijo que ya así estaba bien, entonces hasta ahí lo dejamos y nos fuimos, al despedirnos de él vimos su gran cara de satisfacción, debido a que su fiesta había sido un gran éxito para todos, pero más para él.