Llego el día siguiente, me sentia demasiado nerviosa, porque era la primera vez que hablaba con él en persona desde hace tiempo, paso rápido el tiempo y cuando dieron las 12 entonces me apure y me arregle, el outfit que llevaría sería una blusa en color azul junto con unos pantalones blancos, una vez lista baje les dije a mis padres que no me tardaría mucho y salí.
El camino fue mas corto de lo que pensaba, ya que estaba a una cuadra saliendo de una estación del metro, me dirigí a la cafetería y a lo lejos vi, estaba el parado enfrente de la entrada, estaba esperándome, en cuanto él me vio nos saludamos y entramos, el lugar estaba tranquilo ya que no había mucha gente, nos sentamos en una mesa, para después ser atendidos por una chica, ordenamos cada quien una malteada y mientras nos las traían empezamos a platicar.
— ¿Cómo estas? — me pregunto Lucas.
— Estoy bien — respondi.
— Luces bien.
— Gracias, ¿tu cómo estas?
— Bien...
Después de se hizo un silencio incómodo, ninguno de los dos sabia que decir.
— Lo siento si alguna vez te falle... – dijo Lucas con un tono arrepentido.
Lo mire y vi en su rostro el arrepentimiento.
— Acepto tus disculpas — dije.
— Apuesto que me odias,
— No te odio como podría odiarte, ¿tú me odias?
— No puedo odiarte.
En eso fuimos interrumpidos por la camarera ya que trata las malteadas, le dimos las gracias y en cuanto se fue continuamos hablando.
— Sabes, este es un amor que tuvimos, es algo que no voy a olvidar — dijo Lucas mirándome.
— Si, fue lindo mientras duro — dije, para después darle un sorbo a la malteada
— Concuerdo.
Mientras nos tomábamos las malteadas empezamos a recordar todos esos momentos que se habían vuelto recuerdos, ambos empezamos a mencionar momento que vivimos juntos, y poco a poco nos fuimos perdiendo en ello, intente no pensar en lo que pudo haber sido, seguimos hablando hasta que dijo
— Debes saber que al principio ni un día podía olvidarte, me la pasa pensándote todo el tiempo, acepto que cuando terminamos, aunque no lo hallamos dicho, no sucedió como debía, y sobre todo no tenias que enterarte de esa forma... pero en fin, a veces pienso en lo que puedo haber sido, si todavía estuviéramos juntos.
— Ya no pienses en lo que pudo haber sido, así pasaron las cosas y ya, tienes que aceptar que las cosas pasaron así.
— Lía, te prometo que yo nunca te quise dañar.
— Lo sé
— ¿Crees que todavía queda algo que podamos rescatar?
— No creo, ya no queda nada, lo perdimos todo Lucas.
Él soltó un suspiro, dio un sorbo de su malteada y después pregunto
— ¿Extrañas algo de nuestra relación?
— Mentiria si dijera que no, pero si, extraño el amarnos como locos, las citas que nunca eran iguales, el hecho de que algunas ves tus labios fueron mi vicio... pero pues ya se quedó en el pasado y ¿tu?
— Para serte sincero todo
— ¿Enserio?
— Sí, si tan solo pudiera arregla el daño que te hice, yo... — dijo antes de que lo interrumpiera.
— Por favor Lucas, ya no lo intentes arreglar el daño ya está hecho, no podemos regresar al pasado ahora, solo déjame quedar con los momentos bonitos que tuvimos, porque esa forma te quiero recordar como algo bonito, porque esas es la forma en la que te amé.
Después de esas palabras se hizo un silencio que duro bastantes minutos en los cuales tome de mi malteada, el silencio termino cuando Lucas hizo una pregunta
— Lia ¿quieres regresar conmigo?
Quede atónita, que hasta me ahogo con la malteada, me levante rápido y le dije que tenia que ir al baño, al cerrar la puerta del baño detrás empece a reflexionar sobre mi respuesta hacia Lucas, así me la pase por varios minutos hasta que tuve la respuesta.