Dos mundos, saga Histria Oculta, Tomo 2

Sesenta y cinco.

Kira Talin y Triztan Hawthorn

Después de una larga ausencia todo parece diferente. Partimos con el conocimiento de que será así, pero con la esperanza de encontrar todo tal como lo dejamos. La razón es simple: si el mundo avanza sin nosotros, dejamos de ser parte de él. Triztan tenía poco de haber regresado de su largo viaje por tierras extrañas, y todo a su alrededor mostraba la misma devastación que vio por más de mil años. Aquella que se había hecho parte de su rutina diaria, pero que ahora estaba en su hogar, en su propio mundo.

La luna se reflejaba sobre el agua tranquila del mar como un largo camino que lo dividía; el agua se veía un tanto verdosa, aunque le era difícil reconocer el color, pues estaba mezclada con sangre y desechos. Había estado caminando un largo rato para calmar su corazón, pero todo lo que tenía ante sí solo le provocaba más desolación. Se detuvo en la orilla de la costa; no recordaba el nombre de ese lugar y tampoco sabía a qué mundo había pertenecido.

Le era difícil recordar mucho de lo que había vivido; ni siquiera recordaba cómo había sido ella misma. Ya había vivido más de tres mil años en un corto periodo de tiempo, sin importar cómo transcurriera el tiempo en el otro mundo. El viento era frío y tranquilo, como el que precede a una tragedia.

Triztan Talin vestía como un guerrero sylano, portando el traje que le había acompañado siempre. Era un atuendo distinto a cualquiera que se hubiese visto en ese mundo, de un color oscuro que le cubría cuello, manos y piernas. Como protección, tenía una especie de chaleco antibalas hecho del caparazón de una extraña criatura llamada Garko: una especie de tortuga gigante de seis patas, color negro con dos líneas guindas que la atravesaban.

Era un material tan fuerte como la piel de un dragón y tan difícil de conseguir como el animal mismo. Sus botas estaban hechas de un material igual de resistente, proveniente de las casi extintas minas de aquel lugar. Llevaba un cinturón con monturas especiales para sus armas y una vaina hermosa de Tarch y Fertia. La Fertia era la piel de un animal parecido a un zorro rojo, pero de pelaje más grueso y oscuro; estaba hecha a mano para sostener y proteger a Almedan. Una tiara, como una corona antigua de color guinda, le cruzaba la frente; un recuerdo de la actual Reina Blanca de Lott. Su cabello era ahora más largo y un tanto más oscuro; su piel, definitivamente más clara.

El viento parecía estar jugando con su cabello. Estaba cansada; realmente deseaba descansar. El silencio precedente a lo que estaba por venir resultaba abrumador para muchos, sin embargo, para ella era sumamente tranquilizante después de una batalla tan larga, tras ver tanta muerte y destrucción. Había visto morir a muchos de sus hermanos guerreros, sumado a las muertes que cargaba en su conciencia. Simplemente ya no quería ver morir a nadie más; no lo soportaría.

—Somos la misma persona y, sin embargo, tú pareces ser otra —le dijo una voz siniestramente familiar. Ella ni siquiera quiso volverse a verla.
—He vivido más que tú, he peleado por mucho más de lo que tú has enfrentado; claro que no somos la misma persona —respondió con calma, observando el vaivén de las olas.

Kira comenzó a caminar a su alrededor, viendo con detenimiento al ser que tenía frente a sí. La luz de Triztan había menguado tanto que ahora solo era una reminiscencia de lo que fue.

—Lindo atuendo, Triztan. ¿De dónde ha salido?
—Termina con lo que sea que te hayas propuesto. Estoy cansada de ti.
—Tú eres mi prioridad —le respondió Kira con sarcasmo—. Tu muerte, la de todos y cada uno de esos seres que juraste proteger... tu mundo entero desaparecerá. Tanto que luchaste e hiciste para conseguir el Corazón Sombrío, tantos sacrificios para nada.
—De un modo u otro se perderán. Desaparecerán de una forma u otra, con tu ayuda o sin ella.
—Vamos, Triztan, es más divertido si los defiendes. Le quitas lo emocionante a esto... No puedo destruir a su caballero si no pelea; es como querer destruir a un muerto.

Triztan suspiró con calma observándola, pensando en qué caso tenía continuar con vida y si, por su desafortunada condición, podría siquiera morir.

—¿Qué caso tiene que pelee contigo? Ya está perdido todo.
—¿Dónde quedó aquel ser que estaba dispuesto a detenerme, a no rendirse aun cuando no podía ver el camino frente a sí?
—Lo destruiste en todas las formas posibles.
—¡Tienes razón! Entonces es mejor que no retrase más este momento —respondió Kira con una sonrisa burlona, acomodando los huesos de su cuello ruidosamente.

Había planeado ese momento desde que pudo controlarla. Oculto en su mano tenía un pequeño dardo, creado especialmente para ella; una fina pieza de plata y magia hecha con un único fin. En un movimiento rápido, clavó el dardo en el cuello de Triztan. Esta no hizo el menor esfuerzo por detenerla. Sintió cómo la punta penetraba en su piel y, después, un ardor inmenso. Llevó su mano al cuello, presionando con fuerza, tratando de detener el agudo dolor que la abordaba.

—Verás, querida Triztan, esa es sangre de Nimik, de uno llamado Grolie...
—Conozco la historia de ese oscuro ser, nacido de la luz y orillado a permanecer en el lado más oscuro del mundo —respondió interrumpiéndola con calma, ahogando el dolor—. También sé que su sangre es mortal para algunos Rosseliu. Así que supongo que crees que me matará.
—Lo hará, Triztan, lo hará. Y para cuando esto comience, la luna nacerá de un color distinto, y será entonces cuando tu preciado mundo caerá.
—Eso pasará esté yo para protegerlos o no. Si ese es el destino del mundo, así será.
—¡Carajo! ¡Defiéndelos! —gruñó Kira haciendo aspavientos con las manos, parándose frente a su gemela—. Ellos han dado todo por ti y tú te tropiezas con una piedra y te rindes. Tu ejército entero, tu familia... serán míos. ¿No te importan sus almas?

Una lágrima se asomaba por el rabillo de sus ojos al pensar en ellos, pero Triztan sabía que no tenía caso enfrentar a Kira. No estaban en el mismo nivel; además, estaba el Grimma entre ellas, no tendría oportunidad de vencerlo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.