Dos Personas Destinadas A Encontrarse, Pero No A Quedarse.

Donde todo comenzó

La conocí de la forma más absurda posible.

Yo era solo otra seguidora más.

Un nombre entre muchos, un comentario perdido entre cientos, alguien que no debía significar nada.

Y, sin embargo, respondió.

Ahí empezó todo.

No de golpe, no como en las historias que te venden...

sino despacio. Casi sin darme cuenta.

Empezamos a hablar más.

Primero como quien no quiere nada, luego como quien espera un mensaje,

y después... como quien ya no sabe cómo dejar de hacerlo.

Se volvió parte de mi rutina.

De mis días.

De mis pensamientos.

Y en algún punto, sin avisar, dejó de ser solo ella...

y empezó a ser importante.

No sé en qué momento me enamoré.

No hubo un día exacto, ni una frase, ni una confesión.

Solo pasó.

Tal vez fue en la forma en que me hacía sentir escuchada.

O en cómo, incluso a través de una pantalla, lograba hacerme sentir cerca.

O tal vez fue porque, por primera vez en mucho tiempo, sentí que alguien me veía de verdad.

Aunque ahora, pensándolo bien... no sé si me veía a mí, o solo a la versión de mí que yo le mostraba.

Nunca fuimos algo.

Nunca hubo un "¿qué somos?" ni promesas, ni etiquetas, ni certezas.

Pero había algo.

Algo que se sentía real.

Al menos para mí.

Y creo que ese fue el principio del fin.

Porque cuando no tienes nada claro, no hay nada que realmente puedas perder...

hasta que te das cuenta de que ya lo perdiste todo.



#3090 en Novela romántica
#918 en Otros
#180 en Novela histórica

En el texto hay: conexion, desamor, amor

Editado: 05.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.