Dos Personas Destinadas A Encontrarse, Pero No A Quedarse.

El giro inesperado

No pasó de un día para otro.

O tal vez sí...

pero yo no quise notarlo así.

Al principio fueron cosas pequeñas.

Respuestas más cortas.

Menos interés.

Menos ella.

Ya no me buscaba de la misma forma.

Ya no había esa emoción escondida en cada mensaje.

Ya no sentía que yo era parte importante de su día.

Pero me repetía que era normal.

Que estaba ocupada.

Que tenía sus cosas.

Que no todo podía ser como antes.

Porque aceptar que algo estaba cambiando...

era aceptar que podía perderla.

Y yo no estaba lista para eso.

Así que empecé a justificarlo todo.

Cada silencio.

Cada respuesta fría.

Cada ausencia disfrazada de "todo está bien".

Pero no estaba bien.

Se sentía.

En la forma en que ya no me hablaba igual.

En cómo las conversaciones morían rápido.

En ese vacío extraño que quedaba después de hablar con ella.

Antes me hacía sentir cerca...

ahora me hacía sentir lejos, incluso cuando estaba ahí.

Y lo peor es que dentro de mí, muy en el fondo,

yo ya sabía.

Sabía que algo no encajaba.

Sabía que ya no era como antes.

Sabía que me estaba soltando...

aunque no tuviera el valor de decirlo.

Pero hay verdades que duelen tanto, que preferimos hacernos ciegas.

Y yo elegí no ver.

Porque mientras no lo aceptara, todavía podía fingir que no la estaba perdiendo.



#3090 en Novela romántica
#918 en Otros
#180 en Novela histórica

En el texto hay: conexion, desamor, amor

Editado: 05.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.