Dulce Cuento Princesa

Capitulo 12- El guerrero Bernize

Narracion°

Alisa miraba a la sirvienta, la doncella más joven que la servía.

Arrodillada frente a ella.

-Regresaras a tu casa, con tu sueldo, pero por tres generaciones no podrá nadie de tu casa trabajar en el castillo.

-PRINCESA...

Alisa levantó su mano, haciendo que la sacarán de su habitación.

-Tengan cuidado, ella lleva un niño de nuestra nación- todos estaban callados a excepción de los lloros de la doncella- se emitirá su paga hasta que el niño nazca, registren su nombre y de su familia....

Esa noche, los niños llegaron emocionados.

Sir Ezio entró con ellos, Alisa no lo detuvo.

No llevaba armadura.

-Nos cuentas algo hermana? - pregunto Cyrilla.

-Les contaré de "El Guerrero Bernize"

Miro a Sir Ezio que la mirarla fijamente.

-Erase una vez…

 

La promesa de una familia de fuertes soldados, los Bernize.

El primogénito se enamoró de la princesa, que estaba comprometida.

El Rey le prometió su mano si volvía con la victoria.

El gran guerrero Bernize cumplió con su promesa, y volvió al reino.

Pero la triste verdad se asomó al llegar.

La princesa se había ido.

Exigió su paga al Rey que estaba furioso ante tal reclamo inaceptable e irrazonable.

La princesa fue enterrada hace mucho tiempo, y solo le permitieron visitarla en su tumba.

El guerrero había traído a una mujer con él.

Resultando ser una bruja.

Esta cobro su paga, y de la tumba salió la princesa.

El guerrero Bernize perdió todas sus emociones, a excepción de una... la obsesión.

El Rey que había sido notificado, mando a quemar rastro de esa princesa renacida y del traidor Bernize.

Pero ambos habían desaparecido.

La familia del guerrero perdió privilegios y fueron castigados duramente.

La codicia destruyo no solo a una familia, si no también al corazón de un padre, el Rey.

 

-De hechos, a habladurías, a leyendas, a libros... al olvido…- dijo Alisa.

-¿Nunca los encontraron?- pregunto Benazir.

-No se tienen registros.

-¿Seguirán vivos?- pregunto Calix.

-Es mejor que duerman niños, es muy tarde.

Una sirvienta que estaba en la sombra salió, junto a Alisa hacia Sir Ezio.

-Por favor retírese Sir Ezio, los niños y la princesa necesitan descansar- dijo la Sirvienta.

Alisa vio la mano de Sir Ezio dirigirse hacia ella.

-RETIRESE- dijo la voz profunda de la sirvienta mostrando una oscuridad profunda como la de un cuchillo hacia Sir Ezio.

Esa noche fue fría, Alisa contemplaba la gran ventana, con su cabello plateado suelto sobre el asiento.

 

 

GRACIAS POR LEER 

NOS VEMOS PRONTO




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