Dulce Sorpresa

CAPÍTULO 12

■■¿■¿■■

El plan sería el de transformarme en otra persona.

Me han estado maquillando y decorando mi apariencia diferente. Tan solo con mirarme al espejo, desconozco el reflejo que se presenta. Han tapado todas las imperfecciones de mi cara y han puesto una faja para desaparecer un poco la panza abultada. El uniforme ha quedado ahí sin ningún cambio.

—¿De qué sirve esto?

—Sirve para que no te reconozcan —responde Bonnie terminando de hacer los últimos retoques—. ¿O quieres una multitud detrás de ti?

—Al menos, solo tendrás un poco de gente viéndote, pero no un grupo —recalca Stella—. Es por la foto del cartel de esas fanes dementes con su puesto de adivinación.

—Podemos lanzarle agua bendita encima de ellas —comenta Bonnie con un chasquido de lengua—. ¡Están dementes!

En eso, tiene razón.

Sin embargo, lo que acaban de hacer con mi apariencia, es increíble. Es un cambio que no esperaba. Sin algunas imperfecciones de mi cuerpo, puede que llegue al título de “linda”.

Tienen razón en algo.

Eso de ser el centro de atención de muchos, no es lo mío. Al menos con esto, estaré oculta un poco de la multitud.

—¿Pasó algo con el presidente después que te pidiera esperarlo? —pregunta Stella, tensándome—. Oh, esa actitud hace que piense que sí.

No tengo ganas de contarle sobre lo sucedido.

—¿Te besó? ¿Te pidió ser tu novia? —pregunta Bonnie con expectativas—. Es eso, o pasó otra cosa que no nos quiere decir.

Es una bruja.

—Algo así.

—¿Qué significa eso? —pregunta Stella ceñuda—. Habla. Es bueno sacar lo que uno tiene en el pecho.

Stella si sabe con detalles lo que pasó con Jules, pero Bonnie no tanto. Con un suspiro, decido contar lo que ocurrió anoche. A medida que relato los ojos de ambas se abren bien grandes, pareciendo uno de esos personajes de caricaturas.

—Ese tipo, hijo de….

—Es mejor no soltar palabras de ese calibre —regaña Stella—. No puedo creer que Jales Harries haya pedido perdón. ¡Ahora cuándo estabas con el presidente!

Ni yo esperaba eso.

—Al menos el presidente te defendió de ese hijo de…

—Bien. No es necesario que digas palabrotas —interrumpe Stella entre un suspiro—. Espero que no topes de nuevo con ese chico.

—Si lo topas, dale una patada en su parte baja masculina —aconseja Bonnie en un puño—. No sabía mucho de ese tema, porque no le di importancia. Es decir, si alguien me rechaza de ese modo, lo mando a la casa y sigo con mi vida.

Sí. Eso sería normal, pero yo no reaccioné así.

Lo que pasó ayudó a mis inseguridades. Ahora no puedo imaginar tener un novio. O gustarme alguien.

—Dudo que vuelva a aparecer ante mí —aseguro con convicción. Ambas sonríen—. ¿Qué ocurre?

Ellas elevan los pulgares.

—Estás linda. Un buen cambio de apariencia —comenta Stella—. Esperemos que ya no tengas que pasar pesares con los hombres.

Eso también deseo.

Todas deseamos no tener un lío amoroso con nadie, ¿verdad?

—Entonces, como desde ahora empezamos con la preparación de la feria, estaremos ocupadas preparando los puestos —declara Bonnie sonriendo. Ambas la miramos con cautela—. No se preocupen. No ayudaré en nada que se trate de cocina.

Suspiramos aliviadas.

—Menos mal.

Al menos, ya no estaremos asustadas que explote algo.

—Olvidemos el tema este tema y enfoquémonos en la reacción del presidente —declara Bonnie en un chillido de emoción—. Ya quiero ver que expresión pondrá al observar a nuestra chica.

Ha olvidado su apuesta por completo.

¿Tanto le emoción el tema de romance rosa entre una chica gordita y chico popular?

—Chicas.

—Hay que llevarla a la sala del consejo estudiantil —habla Stella de igual de emocionada—. Ya que estos días, debe estar ocupado con esta feria anual.

Todo el consejo estudiantil estará ocupado.

Significa que casi no lo veremos a Aiden Winston. Él es el encargado de hablar para la presentación de la feria en el estadio de la preparatoria. Todos los años son así.

Vuelvo a ver mi reflejo y siento que estoy disfrazada.

▬■♥■▬

Hay rumores entre el presidente y yo.

En la red social de la preparatoria, no dejan de preguntar que soy para Aiden Winston. La mayoría han negado que tenga una relación con él. Algo que estoy en total acuerdo. Nuestros compañeros no han dejado de indagar sobre lo mismo, pero se calmaron enseguida cuando les contesté con la verdad.

No tengo nada con el presidente.

Eso repetí varias veces, igual que un mantra cansino.

Por otra parte, el grupo de fanes dementes, siguen trabajando en su puesto de adivinación, el cual, tienen un letrero con mi imagen hecha en la IA. La apariencia que me hicieron las chicas ayudó mucho en que los demás alumnos no estuvieran con sus ojos sobre mí.



#8 en Joven Adulto
#122 en Otros
#64 en Humor

En el texto hay: juvenil, romance y humor, chicacurvy

Editado: 29.11.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.