Willet
Estaba temblando. No por el frío. Ojalá fuese por frío pero nos estábamos muriendo de calor con cuarenta grados a la sombra. Estiré el cuello de mi camisa tratando de aliviar la sensación de ahogamiento. La música de fondo sonaba lejana, un piano suave entre las voces que se mezclaban fuera del cuarto.
—Relájate —Salim me miró de reojo y lo envidié. Se veía impecable. Camisa lisa de un suave amarillo bien planchada, sin arruga alguna. Sus jeans negros que le quedaban a la perfección y los zapatos lustrados.
—Dices eso porque tú estás arreglado, ni una arruguita —lo vi rodar los ojos pero se rió cuando escuchó mi resoplido.
—Es solo la boda de tu hermana, Will. Tranquilo.
—No sé —murmuré, rindiéndome con el nudo de mi corbata.
Me miré en el espejo con desgano y lo vi asomarse detrás de mí con una sonrisa, tenía el cabello, un poco más largo, peinado hacía atrás.
—Estás tan nervioso que ni siquiera puedes atar tu corbata —lo oí decir y me estremecí cuando me beso en el cuello. Me abrazó desde atrás y me recliné contra él.
—Cuando Sol se case, sentirás lo mismo. Es más, estarás peor.
Él río, sentí su pecho vibrar.
—Faltan años para eso, aún puedo prepararme o amenazar a su futuro novio.
Fue mi turno de reír ante la imagen de un Salim mucho mayor, más adulto, con el rostro tan serio como una piedra e intimidando a un muchacho tembloroso. Incluso logre visualizarme en esa imagen. Sonríe al pensar en eso. En un futuro con Salim.
Me giré en sus brazos y me colgué de su cuello, sus manos bajaron a mi cintura con naturalidad y me regaló una sonrisa coqueta.
—¿Ya te dije que el violeta te queda bien? —murmuró sobre mis labios.
—Sí, todos los días —sonreí y no dudé en mis palabras cuando al fin me sentí listo para decirlas—, y por eso te amo, Sal.
Sus ojos se abrieron apenas con sorpresa y sus labios tocaron los míos en un beso suave, delicado.
—Yo también te amo, Willet.
#999 en Joven Adulto
#3110 en Otros
#706 en Humor
romance joven drama, lgtb amor romance hombres, boys love bl romance
Editado: 05.06.2026