Dusk 'till Dawn

Capítulo 35. Viejas heridas

11 de agosto de 2025

16:25 hrs.

¿Cuántos lugares les hacen falta?

—Únicamente tres —escuchó hablar a Ji-Hoon a su lado—. Pero si consideramos la respuesta que hemos tenido en los otros catorce lugares, la verdad no espero la gran cosa con estos últimos.

Si no logran encontrar nada, quiero que vayan directamente al cuartel de las Fuerzas Especiales —se enderezó de inmediato y se acercó a Ji-Hoon para quedar dentro del encuadre de la cámara.

—¡Oye! —exclamó el rubio haciéndolo a un lado en cuanto sintió su peso sobre el hombro lastimado.

—Woo...

No tenemos otra opción Tae —lo interrumpió el pelirrojo—. Hemos perdido tres días intentando dar con su paradero, pero no hay absolutamente nada. Si queremos saber con certeza donde está, tendremos que comunicarnos directamente con el cuartel principal.

Chasqueó la lengua en señal de inconformidad y su ceño se frunció a más no poder. Lo último que quería hacer esa asistir al cuartel y ahora por culpa de Lim tenía que hacerlo a la fuerza.

Este maldito me complica demasiado las cosas, ¿por qué no aparece de una buena vez?

Yo sé que asistir al cuartel no te trae buenos recuerdos Tae, pero creo que todos tenemos que arriesgarnos a enfrentar una parte de nuestro pasado para poder seguir con esta investigación —miró directamente a Woo y asintió despacio para después levantarse y comenzar a caminar hacia la cocina.

Lo escuchó soltar un suspiro y llamarlo, pero no le hizo caso. Lo que menos quería era discutir con él o llevar el tema mucho más allá.

¿Qué carajos me pasa?, se preguntó al ser consciente de la marea de emociones que lo invadía.

Apoyó las manos en la isla de la cocina y agachó la cabeza; ¿por qué no dejo de pensar en ella? Recordaba demasiado bien la manera en que lo miró en ese instante, no había sido una mirada de reconocimiento, sino todo lo contrario... No, debe ser un error, si era ella entonces si me recuerda... debe recordarme. Después de todo, ¿por qué no recodaría a la persona que tanto amó y con la que estaba por casarse? Estaba totalmente convencido de que era ella, nadie más en el mundo podría llegar a tener ese dije; era único.

¿Y por qué tiene estas marcas en la parte de atrás? —le preguntó en cuanto volvió a estar frente a ella. Sus ojos castaños lo miraron con intriga.

Intenté grabar yo mismo tu fecha de cumpleaños —dijo pasándose la mano por la nuca y mirando distraídamente hacia el techo —. Pero descubrí que no soy muy bueno con eso —la risa de Soo-jin se escuchó un segundo después. La observó colgarse de su cuello y acercando sus rostros peligrosamente.

Entonces ahora es una pieza única en el mundo —le susurró con una gran sonrisa en el rostro. Posó sus manos sobre su cintura y le devolvió la sonrisa—. Eso me gusta aún más.

Sacudió la cabeza, intentando apartar el recuerdo de su mente que parecía aferrarse con fuerza a él y seguir reforzando la posibilidad de que estuviese viva.

—¿Quieres comer algo? —la voz de Ji-Hoon llegó acompañada de un golpe en su nuca que lo hizo espabilarse. Se giró hacia él con el ceño fruncido.

—¿Y eso por qué fue?

—Porque no dejas de pensar en lo mismo desde que llegamos Tae —se cruzó de brazos y apoyó las caderas contra la isla de la cocina mientras observaba al rubio moverse en la cocina.

—Entonces dime, ¿cómo dejó de hacerlo Ji? —el susodicho lo miró un momento y después regresó la mirada al sartén—. Esto solo me pasó durante uno o dos meses por lo mucho y fue cuando todo sucedió. Lo acepté, había aceptado por completo que ella ya estaba muerta, dejé de buscarla entre las multitudes y dejé de confundirla con cada chica rubia que pasaba frente a mi —Ji-Hoon se giró por completo hacia él, prestándole toda su atención—. Si esto me está afectando de tal manera es porque estoy completamente seguro de lo que vi; era ella. Era Soo-jin, Ji.

La mirada que Ji-Hoon le dedicó le hizo comprender que no le creía del todo.

—¡Perfecto! —exclamó, levantando los brazos al aire y alborotándose los cabellos negros—. Ahora piensas que estoy alucinando.

—Tae... no digo que estés alucinando o que estés loco —el rubio se detuvo por unos segundos, como si estuviese buscando las mejores palabras para continuar—. Está la posibilidad de que la hayas confundido por un momento nuevamente.

—¿Y cómo carajo explicas el dije? —preguntó, señalando hacia la mesa de la sala de estar donde había dejado el dije antes de levantarse.

—El día del accidente había demasiadas personas en el lugar —chasqueó la lengua, estaba de acuerdo con ese punto, pues el suceso se había dado justamente en un centro comercial—. No sé a la perfección cómo fue que pasó, pero seguramente durante la explosión el collar salió volando y alguien lo encontró.

La respiración se le tornó un poco más pesada y tuvo que restregarse el rostro con una mano para intentar calmarse debido al recuerdo que su mente quería reproducir de aquel día.

—Además, ¿no crees que esto es demasiado... conveniente? —Tae lo miró confundido—. A lo que me refiero es, ¿por qué justo ahora que estamos buscando a Lim? Es demasiada casualidad Tae. Eso y el hecho de que “casualmente” la hayas visto después de cinco años y su dije aparezca el mismo día.

Se quedó en silencio durante unos minutos, procesando lo que Ji-Hoon le había dicho y considerando en darle por completo la razón a su amigo puesto que, en realidad, sí, todo era demasiado conveniente para lo que estaba pasando.

—Si quieres guardar esa pequeña esperanza, puedes hacerlo Tae —lo miró nuevamente, el rubio ya le estaba sonriendo un poco y lo señalaba con una cuchara que terminó apoyando en su pecho—. Pero no olvides quién eres ahora y el trabajo que estamos haciendo. Si quieres ponerte un poco sentimental puedes hacerlo, pero no dejes que eso le gane a tu razonamiento.



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En el texto hay: thriller, accion, slowburn

Editado: 05.08.2026

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