Ebrio Instinto

4. You LOVE that GIRL

Y Alexa le respondió...

- Más o menos. Nos gustaba vernos de vez en cuando. Hasta que esta, aquí presente, se olvidó de que tan solo era un rollo; y a eso se le junto que se tuvo que ir a no se dónde. - Se echó sobre el asiento

- Vaya... Bueno, si lo hubiera sabido no la habría invitado. Pero creo que puede ser una buena oportunidad para que arregléis las cosas - Thomas volvió a subir el volumen de la radio. - ¿No crees? - La miró a los ojos.

- Puede. Estaría bien. ¿Me ayudas? - sonrió Alexa, sabía lo que podía hacer - Tan solo tendrás que, no sé, entretener a Alyssa. Además lo tienes fácil, no creo que esa chica allá salido mucho de fiesta. No tiene pinta, ¿verdad? - Quedó atenta a su reacción, sabía que algo pasaría.

- Claro... Alyssa además me cae bien. Ya te diré qué me debes a cambio del pequeño favor. - Lo dijo de una forma, en la que no sabías si hablaba en serio o no

- No me das miedo. Pero en lo de Alyssa... ¿Tan solo bien? - sonrió picara - No te ofendas, pero... Soy yo, o se te van los ojos - rió

Thomas desvío la mirada rápidamente - Tardan un poco... No crees?. - Comenzó a sonrojarse un poco, mientras hacía como que miraba por la ventanilla, para ver si llegaban

- ¡No disímules! ¡Te pille! Esa niña te encanta - Se giró y le miró a los ojos.

- Voy a salir a buscarlas. - Thomas quitó las llaves y salió del coche apresurado.

<< Mierda, me ha pillado >> - pensó Thomas.

Ahí estaba.

Alexa tenía todas las herramientas para poder recuperar a Kristal. Aunque, aún no se hubiera acostumbrado a su presencia, ella si podía afirmar que se le iban los ojos con esa chica. Si Thomas conseguía lo que tanto le gustaba, aunque fuera difícil. Ella tendría pista libre.

Sólo había un problema. Aquella otra chica, que si no recuerda mal, se llamaba Alyssa, y estaba algo unida a Kristal.

Afuera, Thomas notó cómo su teléfono vibraba en el bolsillo del pantalón, así que lo sacó y, tras ver que era Alyssa respondió:

- Os estamos esperando fuera.

Justo al decir esto, las vio llegar, al ver a Alyssa tan guapa se sonrojó un poco; aunque cogió aire y las llamó agitando una mano para que se acercaran.

-¡Hey!-agitó su mano en el aire, y después agarró la de kristal, para correr hacia el un poco.

- ¡Hola Thomas! - dijo Alyssa.

- Vaya, sí que habéis tardado. - le respondió Thomas, sonriendo. Y señaló el coche que seguía aparcado en la acera con Alexa en su interior.

>> Aquí está vuestra limusina, subir por favor. - Hizo una especie de reverencia y subió al asiento del piloto.

Alyssa se rió un poco y tiro de la mano de Kristal para subirse al coche.

Vio a Alexa dentro del coche.

-Ah, hola-dijo haciendo una pequeña sonrisa medio falsa.

Después miró al piloto.

-¿Donde es la fiesta?-pregunto curiosa a Thomas.

- Pues vamos a dar una vuelta por el barrio universitario a ver qué encontramos. Si vemos que hay algún sitio muy animado o que os interese, entramos.

- Vale. - sonrió a Thomas, Alyssa. Después miró a Kristal. -¿Tú... sueles tomar alcohol?

-Si no bebiese alcohol...¿Para que iría a una fiesta?- Dijo Kristal irónicamente entrando al coche y sentándose al lado. Y justo detrás del piloto, y por tanto pudo ver que había alguien más ahí. Más concretamente, alguien muy conocido

-Ah, hola Alexa. No sabía que venías - Dijo tratando de disimular su sorpresa.

- Hola. ¿De fiesta con nosotros? - se giró para mirarla. No supo como, pero reunió la suficiente valentía como para hablarle, después de años sin verla.

Estaba jodidamente sexy ahí sentada.

- Bueno. - Interrumpió Thomas para no volver la situación más incómoda. - ¿Os habéis puestos ya los cinturones? - Arrancó el coche sin esperar la respuesta

Alyssa, las miraba a las dos curiosa. Después sonrió a Thomas y asintió, a lo que dijo.

- Nunca... Te he visto en ninguna fiesta, Alexa, ¿No sueles venir?-dijo Alyssa, intentando cambiar de tema.

- Si salgo de fiesta, solo que... Soy más selectiva. No creo que nos vaya el mismo tipo de fiesta. Aunque si nos encontramos, no me sería un problema - sonrió. Aunque no entendía muy bien a qué venía aquella pregunta. - Yo podría preguntar lo mismo... ¿Cuanto hace que no vais de fiesta, vosotros? Tan solo para suponer cómo va a ser la noche. - preguntó a todos - ¿Cuanto hace que no os tomáis una copa? - Se giró para verlos.

Alyssa se quedó algo extrañada por lo que dijo, pero decidió ignorarlo, no quería conflictos. La siguiente pregunta, la hizo sentirse nerviosa y entrelazar su dedos. Aunque se sentía orgullosa, ya que llevaba dos semanas sin ir a ninguna.

-Dos semanas-dijo con un toque feliz, para ella era un gran logro no sucumbir a la tentación. Prefirió no responder a la siguiente, no lo haría a menos que se lo preguntaran directamente.




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