Ecd

09---Preludio. Arco: Costa Rock. P1

09

Javier y Sofía están en su patrullaje por la costa de la ciudad.

En la playa parecen estar celebrando una competencia de surf y un torneo de voley playa.

Javier los mira por la ventana del auto. Nostalgia en sus ojos detrás de sus lentes de sol.

Javier gira levemente su mirada hacia su compañera.

—¿Te puedo contar algo?.

Hubo silencio.

—Te cuento igual…

Javier se acomodo bien en su asiento. Estiró, señalando con su dedo, su brazo hacia ella:

—¡Estirar el chiste de analizar y anotar en tu libreta solamente te hace ver como una persona muy rara!.

—Entonces… ¿Por qué rechazaste el reclutamiento al ECM?— pregunta Sofía frustrada.

—Es que… teng.

—¡No!.

Javier se queda pensando. Mira otra vez a la playa.

—¡Ya sé!.

Sofía se le queda mirando.

—Descansemos en el mirador— propone Javier.

—¿El mirador? ¿Cuánto tiempo necesitas para explicarme?.

—¿Explicarte qué?.

Sofia lo ve. Mira el reloj del auto. Mira al frente.

—Supongo que es un buen lugar para comer lo que compramos.

---

Con el auto estacionado. Ambos están parados mirando el mar.

Con las hamburguesas apoyadas en sus envoltorios sobre la plataforma del mediano muro de piedra.

—El lugar es nuevo, espero que no decepcionen.

Javier mira la hamburguesa de Sofía.

—¿Se olvidaron de ponerle queso?.

Sofia, extrañada, lo mira.

—¿Huh? lo pedí sin queso… soy intolerante a la lactosa.

—¡Zang!— la interrumpe Javier.

Zang llega saludando. Está completamente mojado.

—¡Javi! que raro encontrarte por acá.

Zang mira de reojo a Sofía.

—¿Qué onda?— extiende su mano.

Sofía acepta el choque de palmas.

—Así que era verdad lo que me dijiste—

—¿Qué te dije?— pregunta Javier mientras devora su hamburguesa.

—¿Qué te dijo?— interroga Sofía a Zang.

—Que no te comportas como si fueras mitad hada. En el buen sentido.

Zang mira su celular.

—¡Cierto! vine a buscar algo. Provecho, tengo que seguir trabajando.

Zang se va buscando algo en sus bolsillos.

Sofía lo ve.

—Él tampoco se comporta como un mitad demonio normal.

Javier se terminó de comer su hamburguesa y se puso a mirar la playa.

—Diría que nunca lo trataron como uno.

Sofía mira su hamburguesa. Piensa.

El ruido de las olas, las gaviotas, el viento, las risas, la música, se fusionan como si fuesen parte de una orquesta.

Ambos se concentran en el horizonte.

¡Crash!.

El estallido de un vidrio corta la paz.

—¿Para ese lado no fue…?.

Javier corre. Sofía ésta por seguirlo pero se frena.

¡Crash!.

Sofía deja caer su hamburguesa y sigue a su compañero.

---

Vidrios de un auto rotos por el suelo.

Zang está siendo retenido por un señor con una llave para cambiar ruedas de auto.

Niños abrazados juntos entre lágrimas miran la escena.

—Tranquilo, amigo.

El señor intenta golpear a Zang pero todos los intentos son esquivados. El auto sufre los daños.

Javier llega. Lo primero que hace es sacar su arma sónica. Pero antes Sofía desde mas atras grita:

—¡¿Ey?!.

El señor se voltea.

—¿Qué está pasando acá?— pregunta Sofía.

—¡Éste se intentó llevar a mis hijos!.

—¡¿Qué?!— exclama Zang.

Los hijos lloran.

—Si me dejan darle un par de golpes no lo denunciaré…

—¿Qué mierda dice éste tipo?— Javier, apretando fuerte sus dientes apunta al señor.

El señor mira con miedo.

Sofía camina lentamente hacia él. Javier baja su arma sónica.

—Así que era eso…

—¡Miente!— exclama Zang.

—No te hablé a vos, ojos rojos.

Zang se asombra con la respuesta de Sofía.

El señor sonríe.

—Seguro que las cámaras lo captaron todo. Así que no va a haber problema que le demos una lección a éste sucio.

—¿Cámaras?— el señor comienza a mirar para todos lados.

—No busques las cámaras, va a ser muy obvio. Actua normal…

El señor comienza a titubear —No sé sí…

—¿Qué pasa? intentó llevarse a tus hijos, dijiste. Haré como que me doy vuelta y le soltas un par de golpes.

Zang tembló. El señor tembló. Javier miró a otro lado.

Sofía se dió la vuelta, haciendo una señal con su dedo al señor.

¡Cling!

La llave golpeó el suelo. El señor se fue rápido con sus hijos.

Sofía se voltea hacia Zang —¿Estás bien?.

Zang cae sentado. La analiza con la mirada.

Javier llega hacia los dos.

—Ella solamente estaba actuando. No te preocupes— tranquiliza a Zang.

—¿Y si cuando te volteaste… él te hacía caso?— pregunta Zang.

—Pero… ¿No viste como se puso cuando le dije que había cámaras?.

Zang se levanta. Agarra lo que buscaba de su auto. Comienza a caminar.

—No estoy diciendo que no agradezco tu ayuda, ni que no entendí que era actuado…

—¿Entonces?.

Zang suspira.

—Creo que… sentí que no planeaste bien tu estrategia.

Sofía lo mira, frunciendo el ceño.

—Es que… ¿Cómo sabías que él no sabía que no había cámaras?.

Sofía mira a su alrededor.

Javier parece confundido —Nah. Seguro que de alguna manera se dio cuenta. Ésta chica es más rara de lo que parece.

Zang, ya unos pasos delante de ellos —Pff. Supongo que te creo, vos la conoces más. En fin, ahora a seguir trabajando…

Javier se impresiona.

Sofía se pone a su lado.

—Yo no… yo no sabía.

—Yo tampoco sabía… que Zang trabajaba…

El silencio fue acompañado por una brisa. Luego Javier se rio, por alguna razón. Ambos caminaron hasta su auto de policía para seguir su patrullaje.



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En el texto hay: magia, comedia situacional, drama ligero

Editado: 15.03.2026

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