13
La luna comienza a asomarse en el Costa Rock.
Javier está sentado sobre un tronco caído. Pensando.
—Tal vez… si pueda confiar en ella— murmura.
Inhala. Exhala.
—¿Dónde estará?.
—
Cerca del escenario principal.
Sofía está sentada en un tronco caído. Pensando.
—¿Cuál es su lógica para no confiar en mí?.
Mira al cielo. Se percata de algo.
—Ese modelo de dron… ¿Es del ECM?.
Baja la vista y ve que Tar se acerca con otras personas. Solo distingue a Zang.
Ve que Tar la señala. El grupo viene hacia ella.
—¿Qué pasa?— pregunta Sofía descolocada.
—Ella es Zoe— menciona Tar.
—Hola— se presenta mientras la analiza.
—Hola, supongo.
—Creo que si nos va a servir— menciona Zoe.
—¿En qué te voy a servir?.
—Me vas a servir… como carnada— responde Zoe, mostrando sus afilados dientes.
Tar se pone en medio.
—Ella es parte del ECM. Necesita nuestra ayuda y le comenté que sos buena armando planes.
—
Lo que pasó hace unos minutos.
—Sofía es muy buena armando planes. Diría que es la mejor.
—¡¿Ah sí?! Quiero ver si es mejor que yo— lo dice con mirada demoníaca.
—
Volvemos.
—Si, lo que dice tu amigo. Espero que no me decepciones.
Sofía mira a los otros dos.
—¿Y esos quiénes son?.
—Mi compañero Jinsen y… el otro no sé.
—Soy Zang, ya me conoce.
Zoe se pone en frente de Sofía.
—Esta misión está tardando más de lo que me gustaría. Debido a la cantidad de personas, mí dron no escanea bien.
Sofía mira al cielo.
—Aja. ¿Y en qué te ayudo?.
—Ya te dije. Vas a ser mí carnada.
Sofía mira a Zoe.
—Necesito atrapar a un peluquero.
Sofía sigue mirando a Zoe.
—Al cuál le gusta mucho el pelo de Hada.
Sofía no para de mirar a Zoe.
—Pero no el resto.
Sofía deja de mirar a Zoe.
—No te preocupes. No va a lograr hacerte daño. Soy la que crea los planes para el ECM.
Sofía hace que no mira a Zoe.
—Vas a estar en buenas manos.
Sofía la mira, con el ceño fruncido.
—Teniendo en cuenta que no pareció haber habido algún accidente con ese tipo en lo que llevamos de festival. ¿Por qué a mí sí me intentaría hacer algo?— pregunta de manera evaluadora.
—Se ve que entonces si sos algo observadora— se burla Zoe.
—Muy observadora. Y no necesito un dron.
—Ya te gustaría tenerlo.
—¡¿Si?!.
—Antes de que te pongas más violenta. Te explico, lento así entendés.
Sofía solo la mira.
—Pude comprobar que el peluquero tiene buen olfato. Probablemente no notó a ningún mitad hada solo… y conseguí éste perfume que supuestamente tiene el olor de ustedes.
—Entonces ¿Me tengo que rociar con eso e ir sola a algún lugar para que me intente atrapar?
—Ey, ey. No uses todas tus fuerzas para pensar.
Tar, Zang y Jinsen se quedaron a un lado mientras las veían.
—Es como ver a dos monstruos marcando territorio.
—¿Realmente van a querer cooperar juntas?.
El aura emanada de ambas se transformó en un espíritu intentando comerse el uno al otro.
—
Javier, cerca de la entrada del evento.
—Esto es un laberinto.
Un señor lo choca. Se le caen los anteojos.
—Perdón— se disculpa el señor.
Javier se le queda viendo el cuerno de unicornio.
—Es de mal gusto ver así a las personas, agente.
Javier deja de verlo, agarra sus anteojos.
—Me disculpo.
—Ya que está acá, vine con una amiga, no la encuentro ¿Podría ayudarme?
—Claro ¿Cómo es? Tal vez la vi.
—Gracias… tiene pelo rojizo o rosado, esponjoso. Típico pelo de hada.
Javier piensa. Asimila algo.
—¡Cierto! Pensé que se refería a mí compañera, pero todas las hadas tienen el pelo así.
—¿Su compañera? ¿Dónde está? Tal vez pueda ayudar a buscarla.
Javier lo mira.
—Ni idea— menciona Javier, sin ninguna expresividad.
De pronto el señor unicornio comienza a olfatear. Su cuerpo tiembla. Se da vuelta rápido. Tanto que deja caer una navaja.
Javier ve la navaja.
El señor sale corriendo sin percatarse.
—Supongo que Sofía tendrá que esperar.
Javier persigue al señor.
—
En el lado más solitario del evento.
Sofía y Zoe están solas.
—¿Es necesario el atuendo?.
—Si. Total nadie puede verte. Así todo el olor de tu cuerpo va a ser usado.
—Me das un poco de asco.
—Mientras sigas mí plan. No me importa.
Zoe camina hasta donde están los otros tres.
—¿No es peligroso esto?— se preocupa Tar.
—Tranquilo. Sofía actúa bien.
—No me refería a eso.
—¡Shh!— los calla Zoe.
El suelo comienza a temblar. El chirrido de un caballo se escucha.
El asesino unicornio entra en escena. Se frena al ver a Sofía. Se recompone. Comienza a caminar elegantemente hacia ella.
Sofía ve que se acerca.
—¡Ey! ¿Sos parte unicornio? Que asquito.
—Conque es igual que todas las hadas.
—¿Qué? ¿Un mitad animal puede hablar? Es la primera vez que los escucho— Sofía se tambalea.
El asesino está en frente de Sofía.
—Ese pelo… ese hermoso pelo, no debería de venir en unos seres tan asquerosos.
Sofía, disimuladamente baja su mano hasta dónde debería de estar su arma. No está.
Recuerda que se lo dejó todo a Zoe. El asesino intenta avanzar.
¡Fliushhhh!.
El sonido del arma sónica.
Zoe disparó a máxima potencia. El flujo de vibración sónica golpeó directo en la cabeza del unicornio.
Lo noqueó al instante.
—¡Goal!— exclama Zoe.
Javier aparece en escena. Agotado de correr. Ve que el señor está noqueado. Ve a Sofía.
—¡¿Estás bien?!.
Sofía levanta el pulgar.
Javier cae sentado.
Sofía camina tranquila. Pero siente una presencia detrás.
—¿No estás cansada de molestarme?.