21
Base secreta del ECM. A diez cuadras de la plaza central.
Puertas corredizas comienzan a abrirse.
Nikolao camina furioso.
Nadie quiere mirarlo cuando se lo cruzan por los pasillos.
Entra a una sala usando un escáner facial que dice “Sala de misiones”.
Ahí, sentado mientras lee un libro, alguien lo está esperando.
Nikolao lo ve directo.
—¿Qué haces acá?— pregunta.
Aquel chico no quita la vista de su libro.
—Leyendo— responde mientras pasa lentamente la página.
Nikolao ve a su alrededor. Todos los asientos libres.
—Con que llegué temprano— suspira Nikolao mientras camina hasta un asiento con su nombre.
—¿Por qué estás enojado?— pregunta el chico sin apartar la vista. Intenta agarrar su taza pero no lo consigue.
Nikolao lo ve unos segundos.
Aún no consigue agarrar la taza.
Nikolao se apoya sobre la mesa con sus codos.
—No estoy enojado.
—¿Eh? pero tus orejas élficas están rojas, claramente estás enojado.
No aparta ni un milímetro la vista de su libro. Aún no agarra la taza.
—Lo que acabas de decir… es completamente falso, no les pasa eso a los de linaje élfico— dice confundido Nikolao.
—Mirá— expresa aquel chico.
—¿Qué estás leyendo?.
—Una novela… creo.
—¿En qué sentido?.
—Me confunde con sus cambios de tono y trama casi inexistente— responde el chico mientras cambia de página.
Nikolao hace una expresión de que comprende.
Mira la tableta que está en medio de la mesa.
Se levanta y camina hasta ella.
—¿Acá están los archivos de los atentados?— Nikolao agarra la tableta y la mira fijamente.
—Si… es algo muy gracioso la verdad.
—¡¿Eh?!— exclama.
—Los errores de ésta novela, me dan risa y hasta un poco de ternura— responde aquel chico que aún no puede agarrar su taza.
Nikolao lo ve. Prende la tableta. Comienza a leer.
—Si que son despiadados… cuando podamos recolectar todas las pruebas en su contra.
Frunce el ceño.
—No van a poder escapar de mi venganza— finaliza Nikolao.
—Te entiendo y opino lo mismo.
—¿Tenés una venganza contra el grupo Yailin?.
—¿Eh? ¿El que me vendió el libro es del grupo Yailin?.
Nikolao se le queda viendo.
—¿De qué carajo estás hablando? Kevin— pregunta Nikolao con una expresión de disconformidad.
Aquel chico llamado Kevin pasa de página lentamente.
—¿No estamos hablando de las novelas experimentales?.
—Estamos acá para planear cómo detener a un grupo terrorista… Kevin.
Nikolao sonríe pero eso no logra detener el aura maligna que desprende.
—Pero… solo somos nosotros dos por ahora… preocupate de eso cuando vengan los demás.
—Preocuparme… ¡¿Después?!.
—Tranquilo, ya me leí los archivos… pero como te digo, tenemos que esperar a los demás— finaliza Kevin, pasando de página.
Nikolao se guarda su respuesta. Solo sonríe nervioso.
Enfoca su vista en los archivos.
Lee algo que lo confunde.
—No tiene sentido— exclama.
—Te dije.
—Es qué… el artefacto de aquel unicornio berserker no emana la magia de Yailin…
Kevin levanta la mirada por primera vez.
—¿Por qué… dijiste eso en voz alta? ya te dije que leí los archivos.
Kevin se recuesta sobre su silla y suspira.
—Ésta novela también está llena de esas conveniencias… aunque ¿Sabes que es lo peor?.
—No me interesa tu novela— recalca Nikolao.
—Lo peor es como presenta a sus personajes… no lo siento natural, ya me acostumbré pero literalmente…
—Ya dije que no me importa.
—Literalmente usa un párrafo entero describiendo la apariencia, no es algo grave, obvio, pero me gusta más cuando es…
Nikolao comienza a caminar hasta la computadora gigante que abarca toda una pared.
—Cuando es más de a poco… Aunque bueno, al menos su método es mejor que directamente no describir nada…
Nikolao comienza a poner los archivos en la pantalla gigante.
Kevin se queda pensando. Se ríe.
—¿Sabes que sería chistoso?— pregunta Kevin aguantando la risa.
Nikolao no le responde.
—Sería chistoso que vos seas un personaje nuevo y yo en mi mente diga: Nikolao, agente especial del ECM. Mide uno setenta, pelo rubio casi blanco, de contextura delgada pero con los músculos marcados, color de piel verde claro, ojos triangulares color azul, orejas puntiagudas. Sus ojos muestran su sangre élfica. Normalmente viste su traje del ECM, hombreras negras y un cinturón con distintos gadgets.
Nikolao se da vuelta.
—Tu descripción de mí… es completamente falsa— menciona completamente confundido.
—Era solo un ejemplo… igual tus ojos si son como dije… ahora describime a mí— dice Kevin entre risas.
—Kevin, el estúpido del ECM que solo está porque puede usar un artefacto divino— responde Nikolao.
—Es una explicación un poco rara… pero sirve.
Las puertas de la sala se abren.
Entran los cuatro miembros restantes.
—Kevin, Nikolao… sí que llegaron temprano— les dice el capitán Adriel.
Todos toman sus asientos.
Adriel activa una grabadora de voz.
Kevin mira la acción y recuerda algo internamente.
—Soy el capitán Adriel. Mi grupo está compuesto por Demian, Yesica, Zoe, Nikolao y Kevin.
Adriel se levanta y mira los archivos en la pantalla.
—Hace varios meses descubrimos una red de artefactos mágicos ilegales.
En la pantalla aparecen.
—Con la ayuda de nuestros mejores científicos pudimos aislar el aura divina de éstos.
Yesica sonríe.
—Yailin, el dios de la muerte. Sus seguidores parecen ser los culpables.
Adriel mira a su equipo.
—Pero en Costa Dorada hay al menos diez iglesias de éste dios, por lo que no sabíamos cual investigar. No queríamos alertar a la población.
Kevin entre cierra los ojos.
—Hasta que uno de los artefactos cayó en manos de un despiadado asesino. Por suerte fue detenido antes de que ocurriera algo.