28
Varias horas antes de la expo universitaria.
Sofía y Javier caminan por la peatonal.
—¿Cómo no sabías que ya había cerrado ese local?— se burla Sofía de Javier.
Javier disimula su tristeza.
Piensa. Se acuerda.
—¡Ya sé!.
Sofía sigue a Javier.
Llegan al supuesto local.
Está cerrado.
—¡Conozco otro!.
Cerrado.
—¡El que está cerca de la playa!.
Clausurado.
—El que…
Demolido.
—El…
Está abierto.
—Mejor éste no… son horribles sus pizzas— menciona Javier.
Sofía saca su libreta.
Javier la ve.
—¿Qué vas a escribir ahí?.
—Oh, eh, los lugares que estaban cerrados, para ir cuando abran— responde Sofía.
Ambos caminan hasta una pequeña plaza y se sientan en un banco.
—Me sorprendió que conocieras tantos lugares— se burla Sofía.
—Cuando era más joven salía mucho con mi grupo de amigos— responde Javier sonriendo.
—¿Así que Zang no es el único amigo que tenes?.
—Es el único que me queda— se ríe nervioso.
—Y yo.
Javier mira a Sofía desconcertado.
—¿Somos amigos?.
Sofía lo mira extrañada.
—Ni voy a responder a eso.
Javier mira al cielo.
Sonríe.
—Lo que dije igual fue medio dramático. En realidad nunca me interesó mandarle mensajes a los demás.
Sofía mira al cielo.
—Creo… hoy les voy a mandar un mensaje— menciona Javier.
Sofía lo ve.
—¿Te pasó algo?— pregunta Sofía muy confundida.
Javier se levanta.
—No me acuerdo.
Javier hace una pose heroica.
—Creo que solamente quiero tomar algunas buenas decisiones.
—¡Ser el protagonista!— los interrumpe una vendedora de amuletos.
—... ¿Eh?.
—Te vendo éste amuleto que te va a ayudar en tu viaje a solamente treinta pesos.
Javier ve el amuleto.
Dorado y cuadrado.
Javier lo compra.
La vendedora se va riendo en voz baja.
—¿Esa fue una de tus buenas decisiones?— se burla Sofía.
—Ya veremos.
Un viejo se acerca a ambos.
—¡Ey! Nos cruzamos otra vez Javier— menciona el viejo.
Ambos lo ven confundidos.
—¿Te conozco?— pregunta Javier.
El viejo se ríe y apoya su brazo en su hombro.
—¿Todo bien Sofía?.
Sofía se confunde más.
—Si…— responde desconfiada.
—¿Qué hacen acá?.
—Disculpe señor… no sabemos quien es, así que nos está incomodando un poco— responde Javier sonriendo nervioso.
El viejo los ve.
Se ríe.
—Entiendo, entiendo— dice y comienza a caminar.
Ambos lo ven.
—Suerte hoy…— les dice en voz baja siguiendo su camino.
Sofía y Javier se ven.
Javier se acuerda de algo.
—Creo que… una vez me lo crucé en una fiesta…
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Javier, Sofía y Zang están en la universidad.
—¡Perdón!— menciona Zang.
—Tranquilo, son cosas que pasan— le responde Sofía amablemente.
Zang la mira.
Mira a Javier.
—¿Le pasó algo?— pregunta murmurando a Javier.
Javier se acerca a la oreja de Zang.
Le dice algo.
—Ahhhh…
Sofía los ve confundida.
Zang la ve.
—Sofia… si necesitas que te vaya a comprar algo… avisame— dice nervioso.
Javier intenta no reírse.
—¿Qué le dijiste?— pregunta Sofía de manera dulce.
Javier se asusta.
—Nada, nada…
—En fin… nos perdimos muchas cosas ¿Podemos ver un poco la expo antes de ir al de tu amiga?— pregunta Zang.
—Estamos un poco justos de tiempo— menciona Sofía.
Saca su libreta.
—Pero creo que si seguimos esto y después esto podemos ver al menos dos proyectos más— finaliza Sofía.
Los tres caminan por la universidad.
Javier en un momento los ve a ambos.
Sonríe aliviado.
De pronto.
La pared de uno de los edificios explota.
Todos ven la explosion con miedo y confusión.
Del gran boquete emerge una persona levitando.
Su cuerpo comienza a cargarse con electricidad.
Apunta con su mano al cielo.
Un gran rayo se dispara y se dispersa en varias direcciones rodeando la universidad entera.
Todos quedaron encerrados en un domo eléctrico.
Sofía está por hablar.
—Fíjate si podes llamar a la central— la interrumpe Javier.
—Eh… si— Sofía saca su comunicador.
—Zang, no te separes de ella.
—A la orden.
Javier lleva su mano a su cintura.
No hay nada.
—Voy a estar bien— les dice a ambos.
Comienza a correr en dirección al edificio.
—¡¿Qué haces?!.
—¡Tranquilos! ¡Solamente me quiero fijar algo! ¡Voy a estar bien!.
Sofía y Zang no lo siguen.
—No hay señal— menciona Sofía.
El ser no ataca a nadie.
Solo levita.
—¿Qué estará buscando?.
—¿Cómo?.
—No, claro ¿A quién está buscando?.
—¿Eh?.
—Por algo nos encerró… no está atacando a nadie… solamente lo hizo para que alguien no se escape… esa es mi teoría.
Zang la ve con asombro mientras Sofía empieza a escribir en su libreta.
---
Javier llega al edificio.
Sube hasta el piso donde está el boquete en la pared.
Ve toda la destrucción.
Ve un cadáver.
—No te preocupes… estoy bien— se escucha en una de las aulas.
Javier mira.
Ve a Zoe.
Entra.
—¡Hola! Soy policía— menciona Javier.
—Ey… orejas puntiagudas… nos volvemos a cruzar— saluda Zoe lentamente.
Javier se acerca a ambos.
—¿Qué pasó acá? ¿Quién es ese?.
—Una… fusión entre dos hermanos— responde Zoe intentando reírse.
—¿Podrías quedarte con ella?— pregunta Demian.
—Claro, pero… ¿Hay más del ECM por acá?.
—No te… preocupes… éste chico… es un arma…
Demian camina hasta el boquete.
Salta.
—¿La hada… está con vos?— pregunta Zoe.