El libro de la llave de luz descansó sobre la mesa de la biblioteca durante 3 días enteros.
Bora lo había guardado en un estante alto, detrás de otros volúmenes menos importantes, pero no podía dejar de pensar en él. La imagen de la joya en forma de lágrima, hecha de luz sólida, se había grabado en su mente como una pregunta sin respuesta.
Finalmente, una tarde en que el jardín estaba tranquilo y la mayoría de los demás estaban ocupados, Bora decidió llevar el libro a Taehyung.
Lo encontró en la cámara del altar, sentado en el suelo con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. La runa en su frente brillaba tenuemente, y su respiración era profunda y regular. Bora dudó un momento en interrumpirlo, pero él abrió los ojos antes de que ella pudiera hablar.
— Tienes algo que mostrarme — dijo Taehyung, y no era una pregunta.
— Sí — respondió Bora, sentándose frente a él y abriendo el libro en la página de la ilustración.
— Esto. La llave de luz. ¿Sabes algo sobre ella? —
Taehyung examinó la ilustración en silencio durante un largo momento. Su expresión no cambió, pero Bora notó cómo sus dedos se tensaban ligeramente sobre las páginas.
— Sí — respondió finalmente.
— Sé lo que es. Y también sé por qué deberías haberlo mencionado antes —
— ¿Por qué? ¿Es peligroso? —
— No es peligroso. Es... poderoso. La llave de luz no es un objeto físico. Es un concepto. Una técnica. Una forma de usar la energía de las runas para cerrar grietas sin necesidad de un altar o de un círculo de guerreros —
— ¿Cómo funciona? —
Taehyung cerró los ojos un momento, como si estuviera buscando las palabras adecuadas.
— Las primeras guerreras descubrieron que la luz de las runas podía concentrarse en un solo punto, como la luz del sol a través de una lupa. Si se enfoca con la intención correcta, puede crear un sello tan poderoso como el de siete runas combinadas. Pero requiere un sacrificio.
— ¿Qué tipo de sacrificio? —
— La energía de quien la usa. No es un sacrificio de sangre, sino de memoria. La llave de luz consume recuerdos. Los transforma en energía de sellado. Cuanto más poderoso sea el recuerdo, más fuerte será el sello —
Bora sintió un escalofrío.
— ¿Entonces Hyejin usó la llave de luz para abrir la primera grieta? —
— No — respondió Taehyung.
— Hyejin no conocía la técnica. La olvidaron. Se perdió cuando las primeras guerreras cayeron. Pero el libro que tienes en las manos... — señaló las páginas.
— Contiene las instrucciones para recuperarla —
— ¿Y deberíamos recuperarla? —
Taehyung la miró largamente. En sus ojos, Bora vio una mezcla de cautela y esperanza.
— Podría ser útil. Si alguna vez vuelve a abrirse una grieta, la llave de luz podría sellarla sin necesidad de reunir a las siete llamas gemelas. Pero también podría ser peligrosa. Si cae en manos equivocadas, podría usarse para abrir grietas en lugar de cerrarlas —
— Entonces tenemos que protegerla — dijo Bora.
— Asegurarnos de que solo nosotros sepamos cómo usarla —
— Sí — respondió Taehyung.
— Pero también tenemos que decidir quién la aprenderá. Porque la llave de luz no es algo que se pueda enseñar a la ligera. Requiere entrenamiento, disciplina, y una voluntad firme —
Bora guardó silencio un momento. Luego, con una voz que era más firme de lo que esperaba:
— Yo quiero aprenderla —
— ¿Estás segura? —
— Sí. Porque si alguna vez vuelve a haber una tormenta, quiero estar preparada. Quiero poder proteger a los que quiero sin tener que esperar a que alguien más lo haga —
Taehyung asintió lentamente.
— Entonces te enseñaré. Pero no será fácil —
— Nada fácil vale la pena —
Taehyung sonrió. Fue una sonrisa rara en él, pero genuina.
— Eso es lo que hace que sea la adecuada —
Y en la cámara del altar, el libro de la llave de luz descansó entre ellos, esperando el momento en que su conocimiento volviera a ser usado.
No para abrir grietas.
Sino para cerrarlas.