Hoy conocí a mi alma gemela, esta era dulce e idéntica a mí, me mostró el amor y la vida que tenía por vivir, me hizo entender que el amor va más allá de lo emocional, me enseñó que es cruel, pero en el fondo nos ayuda a mejorar.
Hoy conocí a mi alma gemela, me mostró los ríos y cauces que hay en el camino, me enseñó todo lo lindo, hasta el aire que respiro, la felicidad que siempre digo que existe, y él me mostró que en efecto ese era mi destino.
Hoy conocí a mi alma gemela, me enseñó a dejar ir, a superar y aprender de todo, a que el tiempo pasa y este no siempre es solidario con nosotros, pero nosotros sí tenemos que ser solidarios con él y darle vida al tiempo.
Hoy conocí a mi alma gemela, era perfecto, era increíble, era un alma pura y hermosa, tan perfecta que me hizo entender que la belleza propia puede existir, y en efecto la tenía él.
Hoy conocí a mi alma gemela, hablé por horas, por mensajes e incluso por cartas, de chistes y desgracias que siempre nos acompañan, y me mostró que la felicidad siempre será recordada.
Hoy conocí a mi alma gemela y me dijo lo muy lindo que soy, que sin duda este sería un momento marcado en el corazón, algo hermoso y tan inmenso a día de hoy, un nuevo comienzo con mucha razón.
Hoy conocí a otra persona, no era mi espejo, no era esa alma, la miré y miré felicidad, futuro en la vida y en la soledad que esta acompaña, un alma distinta a mí, a mi pensar y mi sentir, siento amor y dolor, pero el amor es eso, sufrir y sentir.
Hoy me despedí de mi alma gemela, me hizo entender que, aunque estemos hechos para estar juntos, el destino nunca lo querrá comprender, un amor tan puro e inmenso que simplemente en este mundo no puede caber.