El camino de la vida, de mis pensamientos y de la lejanía me hacen quererte y pensarte cada momento de mi descanso.
Quizá, el amor no es solo darlo al tacto, porque una rosa se huele y se daña con tocarla demasiado, se mira y se disfruta su belleza, tal cual retrato tallado por un artista de las antiguas eras.
Porque el amor va más allá de un simple agarre de manos o de un simple beso, pensar que me piensas es amor y lo siento, lo siento tanto como cada vez que te digo te amo, y tú me respondes: "Quizá solo estás obsesionado".
No sé qué es amar, porque yo te amo, pero quizá mi amor no es igual al de los demás, o quizá no es amor de verdad, pero la realidad es que es un sentimiento que casi nunca había sentido en la vida.
Cuentos de kilómetros, mucha distancia, y el hilo rojo del amor aún sigue sosteniéndose a ti, eres mi lienzo perfecto para poder tallar pensamientos perfectos hacia ti.
Quizá es un amor distante, el no tocarte, no abrazarte, y quizá eso sea parte del rechazo que me das, quizá necesitas sentir, pero si de algo estoy seguro es que mi sentir hacia ti es más que un simple tacto con fin.
Y cuál es el fin, no lo sé, así como no sé por qué me enamoré de alguien que no está aquí, pero lo hice, porque amar es eso, no elegir, más bien sentir y dejar que la vida nos una hacia algo desconocido.
Porque amar es arriesgar, y me arriesgo totalmente a pensar que una distancia no es una barrera para romper este amor por ti.