Ecos del Destino

2 ⚡ Aflicción ⚡

★ Galilea ★

Estoy más triste que de costumbre y sé que lo que le hice a él no me lo perdonará, pero porque lo hice, pues porqie lo quiero tanto que no quiero que pase lo que todo el mundo dice, que si van a durar mucho o no, porque yo estoy aquí en Australia y el allá en Puerto Rico, y no quiero desconfiar de él así que por eso le pedí tiempo.

Llore desde que subí al avión, después de llegar al aeropuerto quise contarle a mi herma, lo que había sucedido y no tuve palabras para decirle así que agarre el primer taxi que conseguí; al llegar a la residencia volví a llorar así estuve hasta las 2 de la mañana.

Hoy al levantarme siento los ojos pesados y sé que los debo tener hinchados de tanto llorar, lo primero que hice al levantarme fue ver el teléfono y tengo tres mensajes de Gerardo, y ocho llamadas de Libi, y sé que debo hablar con ella, pero si abro los mensajes de Gerardo voy a seguir llorando y no quiero estar así

Aunque sé que eso no será posible, pues pensando en tantas cosas llamo a Mulan y me respondió Axel, entonces le pedí el favor de que le dijera a ella que viniera a verme, que es algo urgente y no se lo puedo decir por teléfono, así que el solo dijo que estaba bien, pero que si me sentía bien, a lo que yo solo le dije que no se preocupe por mí, y cuelgo la llamada, no quiero interrogatorios por parte de Axel, pues me imagino que Gerardo todavía no le habrá dicho nada cuando el solo me preguntó eso.

Sin ánimos de levantarme, voy a asearme, registro en mi maleta y me colocó un conjunto deportivo de mono azul rey y un suéter blanco me recojo el pelo en un tomatón y pido una pizza para desayunar mientras espero que Mulan llegué.

Me lanzó en el sofá y reviso el celular y justo en ese momento llega otro mensaje de Gerardo y no sé qué hacer, si responderle o no, pero lo mejor será no responder, quisiera llamar a Libi porque sé que Gerardo y ella se cuentan todo, pero no sé qué decirle o que me dirá ella lo mejor será no tocar el teléfono por los momentos.

Diez minutos más tarde llega la pizza y justo cuando la voy a servir tocan la puerta, y allí está Leah, con cara de preocupación, quien sin decir nada me abraza y yo cierro la puerta, y corresponde el abrazo porque de verdad lo necesito, sé que ella me entenderá y por eso quiero hablar primero con ella.

—¿Herma, que pasó? ¿Qué tienes? —Axel me dijo que necesitas hablar conmigo urgente, dime te sientes mal? O extrañas mucho a Libi o a Gerardo...

Por el amor a Cristo dime algo por favor.

—Herma... yo.

—¡Tú qué Galilea!

—Me siento muy mal, y sé que te molestaras un poquito, pero necesito contarte algo que hice.

—¡Ahora que hiciste por Dios dime. Me preocupas!

—Es que... yo... al salir del departamento venía pensando que lo mejor que podía hacer por Gerardo era dejarlo. Y...

—Ya va. tú pensaste en dejar a Gerardo no me digas, no me digas. ¿Lo dejaste?

—Sé que se escucha mal, pero es por su bien, yo solo quiero que sea feliz y por eso le pedí un poquito de tiempo.

—Pero, por el amor a Dios... Porque... y tiempo para que, ¿Para que sufra? Sabes que él te ama y mucho. de verdad no puedo creer que lo hayas dejado. Pobre de él.

—Enserio Herma, solo te preocupas por cómo se siente él. Y yo dónde quedó.

—No es eso, es que tú sabes lo mucho que han batallado para estar juntos y ahora vengas tu a dejarlo así...

—Herma lo que sucede es que yo me entere que a los chicos que realizan las pasantías y las hacen bien, pues ellos le piden dos o tres meses más para ofrecerles el trabajo, y pues si yo logro hacerlo pues tardaré no un mes sino tres para volver.

—Y porque no, nos contaste esto. Te hubiésemos apoyado, además no le dijiste nada a mi hermana verdad, y si es así nos matará a ambas.

—Pues no. No le dicho nada de eso y menos sobre Gerardo, pero me imagino que ella lo debe saber recuerda que ellos más que cuñados, son amigos.

—Bueno eso es verdad, pero ahora como le vamos a decir. Porque de igual manera hay que contarle. Aunque eso lo haremos más serenas y esa explicación que me acabas de dar a ella le dará igual, así que yo mejor que tú pienso como explicárselo.

—Herma ayúdame, no quiero sentirme peor de lo que estoy, pero la verdad es que lo extraño mucho. y él me ha dejado varios mensajes los cuales no he querido siquiera leer.

—Pero por lo menos respóndele, dile que cuando vuelvas conversaran... o que irán a comerse un helado y así platican.

—Pero tú crees que el querrá hablar conmigo después de lo que le hice.

—Bueno creo que después de lo que le dijiste, le debes una muy buena explicación.

—Sabes siento un gran vacío, y las ganas de llorar no se quieren desaparecer, siento una tristeza muy grande. Además, saber que lo amo y que lo perderé hace que mi corazón se encoja de la agonía.

—Hay Galilea, si quieres llorar hazlo aquí estaré, no me iré dejándote sola y en este estado. Ven te abrazo y te acompaño en tu dolor, porque, aunque no lo creas esto también me duele a mí.

—Gracias por venir, sé que estás en tu luna de miel, pero te necesitaba.

—Tranquila herma estamos para apoyarnos. Recuerda que te amamos y nos duele lo que te pase...

Y allí en el sofá nos quedamos abrazadas llorando.



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En el texto hay: familia nueva, amor amistad

Editado: 01.02.2026

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