★ Libi ★
Tan solo han pasado una semana y media desde que las chicas se han ido, y Gerardo y yo hemos estado un poco tristes, no es para menos saber que las personas a las que quieres están lejos de ti, pero todavía tenemos la esperanza de volver a verlas y abrazarlas muy fuertes y expresarles lo mucho que las queremos.
Para nadie es un secreto que siempre estábamos juntas como un pegoste, pero el dolor que tiene Gerardo es algo que no se ha pasado desde que Galilea se ha ido no me ha respondido ningún mensaje ni una llamada para saber qué fue lo que sucedió
Por lo menos mi gemela si se ha puesto en contacto conmigo y medio me explico lo que sucedió. Cosa que Gali es la que debe hacer eso, sé que mi hermana la está pasando súper bien con su esposo y eso me hace feliz, pero a la vez sigo triste porque ver así tan devastado a Gerardo me parte el alma.
Estos últimos días hemos hablado un poco y me dice lo mismo desde que ella se ha ido, que la verdad no la entiende, qué, qué fue lo que él le hizo, porque no hablo bien con él, que solo espero el momento de ella irse para poder decidir dejarlo y así; pues para él no es justo, ya que él, la ama y no se le hace justo que haya hecho eso.
En la cafetería todo ha ido bien, hemos estados muy llenos estos últimos días y yo sigo contando los días para que las chicas vuelvan, Gerardo también me ha ayudado con los cachorros porque últimamente no los he sacado tanto porqué a veces salimos demasiado tarde y cansados, él se ha quedado conmigo en el departamento hemos estado buscando un transporte que nos ayude a realizar la mudanza.
Ya que tenemos un nuevo lugar el cual es una casa de tres niveles, eso fue mi obsequio para los recién casados, pero igual todos viviremos allí, ellos en su lado y nosotras dos en el otro.
Por otra parte, a la cafetería ha venido mucho Gisell algo que no me gusta mucho porque anda rondando a Gerardo sé que yo no debo correrla porque es una clienta por desgracia, pero también es amiga de mi hermana y se vería feo botarla por eso he hablado mucho con Gerardo para que sea el quien le ponga un alto a eso.
Yo sé que él es hombre y tiene necesidades, pero yo tengo la esperanza de que él y Galilea vuelvan, no sé si eso será ahorita o en unos días o semanas, ella debería de volver en una semana más o menos y mi hermana dentro de una semana y media.
El por su parte también la ha llamado a ella, y le ha escrito, y hasta le mandado correos y ella no ve los mensajes ni responde, él dice que quiere ir a verla, pero si ella no lo recibe eso le va a doler más de lo que él puede soportar, no es porque sea mi amigo y defenderlo, pero el cuándo se enamora entrega todo de él su corazón y su ser como si eso para el no valiera, solo le importa hacer feliz a la persona que ama.
Hoy estábamos hablando de cómo iba a hacer la plática con ella, cuando regrese porque deben conversar largo y extendido, primero porque deben aclarar bien porque se fue, porque lo dejo y porque lo hizo justo cuando se fue, acaso a ella no le importa que el sufra; el por su parte nunca la haría sufrir porque él, no quisiera ser el causante de su sufrimiento, pero a ella parece que eso no lo importo, ya que ella se lo hizo; el solo me sonríe para fingir que está bien, como todo hombre, el orgullo le gana para no llorar delante de una mujer.
—¿Gerardo tú crees que a mí no me duele verte así? ¡O crees que porque ella, es mi hermana yo siempre voy a estar de su lado!
—Yo no he dicho eso Libi, yo sé que tú la quieres y no quiero que te pongas encontrá de ella tampoco.
—Eso ya es asunto mío, si me pongo así con ella, aparte eso se lo ha ganado ella solita, más nadie.
—Pero de verdad no quiero que suceda eso, ustedes son muy unidas y por esta situación no quiero que eso desaparezca.
—Gerardo tu solo preocúpate por ti y por ella, que de mis asuntos con ella me debo preocupar yo, además, quien quita que en un momento de locura deje al perro sin un pelito, nada más imagínate como se vería.
«Un poquito feo ja jajá»
—Se vería horrible mujer, nada más imagínate la cara de Galilea.
«Sera, un lindo poema»
—Bueno de imaginar la puedo y déjame decirte que sería épica, y me gustaría verla. o ¿Tú no?
—¡Hay Libi de verdad que a ti se te ocurren unas cosas, dime quién te quita esa idea ahora!. —Este me ve, Y sonríe.
«Eso era lo que quería ver, una sonrisa»
—Pues nadie, y déjame decirte que me alegra verte sonreír, aunque sea por mis momentos de locura.
—Pero dime tú quien no se va a reír con eso que acabas de pensar, e imaginarme eso con el perro.
—Bueno, aunque pensándolo, puedo hacerle eso a ella, le gustara....
—¡No hablas enserio!
—Si hablo muy enserio, y bueno a lo que íbamos a hablar, cuando regrese ella y tú no sé cómo le van a hacer, pero de qué tienen que ponerle un fin a esto se lo ponen.
—Si ella y yo debemos conversar fuertemente, aunque me parta el alma saber que ella no quiere nada conmigo tendremos que hablar muy bien el tema, además te quería decir, que. bueno... como explicártelo...
—¡Gerardo Mendoza, sin rodeos por favor!
—Pero es que me da pena decírtelo es que... hay una chica... En la cafetería que quiere tomarse un café... Conmigo
—¿Enserio?
—Si, te estoy hablando muy enserio.
—Perdón, pero es que se me hace muy extraño eso. ¿Y conoces a la chica?
—De conocerla, no mucho la verdad, pero si es una clienta frecuente del café.
—Hmm bueno como dirían los viejos, ten cuidado con esa cuerda floja, recuerda que tu chica regresará y tendrán que hablar.
—Si Libi lo sé, pero yo no he dicho que la chica y yo vamos a hacer más que amigos para que me digas eso.
—Igual solo te digo una cosa, cuando vayas a tomarte el café que me imagino que va hacer aquí me la presentas ok.
—Ok jefa, yo le informo cuando llegue y se la presentó.
Y sin más sigue trabajando y yo pensando que era algo más grave, pero esto no me gusta porque si a él de verdad se le cruzan los cables y por despecho se hace novio de la chica, hay no mejor ni lo pienso.