Hana y Tatsuki llegaron a una plaza vacía, donde la bruma cubría cada esquina y la luz del sol apenas lograba atravesarla. El aire estaba cargado de una sensación extraña, como si algo los estuviera observando desde otra época.
—Siento… que no estamos solos —dijo Hana, con un escalofrío recorriendo su espalda—. Como si el tiempo mismo respirara a nuestro alrededor.
Tatsuki asintió, su mirada fija en una estatua en el centro de la plaza. —Cada lugar que visitamos tiene sus propias memorias —murmuró—. Y esta plaza… parece un punto clave.
De repente, un murmullo comenzó a escucharse entre las piedras y las grietas del suelo. No era un sonido común; eran voces distantes que parecían repetir sus propios nombres, mezcladas con fragmentos de conversaciones que nunca habían tenido.
—¿Qué… qué es eso? —preguntó Hana, sintiendo que su corazón latía con fuerza—.
—El tiempo nos está hablando —respondió Tatsuki—. Y tenemos que escuchar. Cada eco es una pista, cada susurro, una advertencia.
Ambos cerraron los ojos y se concentraron. La bruma comenzó a moverse a su alrededor, formando figuras que parecían escenas del pasado y del futuro. Vieron edificios colapsando, calles vacías, y rostros que apenas podían reconocer. Entre esos rostros, uno llamó la atención de Hana: ella misma, pero más joven, corriendo hacia alguien que no podía ver claramente.
—Es mi… recuerdo —susurró—, pero no lo entiendo completamente.
Tatsuki la tomó del brazo, con firmeza. —Cada visión tiene un propósito —dijo—. Si logramos interpretarlas, sabremos cómo evitar la tragedia.
El viento levantó hojas secas y pequeños objetos del suelo, girando alrededor de ellos como un remolino de tiempo. Hana y Tatsuki comprendieron que su conexión no solo estaba en sus corazones, sino que también estaba ligada al flujo del tiempo, y que cada decisión que tomaran podría alterar para siempre lo que estaba por venir.
—Debemos aprender rápido —dijo Hana—. No tenemos margen de error.
Tatsuki asintió con determinación. —Y no lo haremos. Pase lo que pase, llegaremos al final juntos.