Ecos en la Cumbre

Prólogo

El bosque nunca olvida. Guarda cada pisada como si fuera una herida abierta en la tierra húmeda; atesora los susurros que se deslizan entre los troncos y conservan lls gritos que jamás debieron nacer. Bajo su sombra, los secretos no desaparecen: echan raíces.

En la noche, el viento soplaba con una fuerza inusual, como si intentara advertir a quien quisiera escucharlo. No era la brisa amable que acompaña las fogatas ni el murmullo sereno que arulla a los campistas en sus cabañas. Era un viento inquieto, insiste, que se colaba por las rendijas de la madera y hacía vibrar los cristales con un lamento bajo, casi humano.

Mientras el campamento dormía, ajeno a lo que estaba por quebrarse, las hojas crujían bajo unos pasos apresurados. Torpes. Desesperados. Cada pisada parecía una súplica contra la tierra. La respiración agitada rompía el silencio, mezclándose con el eco distante de las ramas agitafas y el golpeteo irregular de un corazón desbocado.

No debía haber pasado. No así. No en ese lugar.

La figura se detuvo un insstante, inclinándose hacia adelante y apoyando las manos en las rodillas temblorosas. El aire frío se filtraba a través de la ropa, calamdo haasta los huesos, como si el bosque mismo quisiera reclamarlo. Intentó recuperar el aliento, pero cada bocanada era más corta que la anterior. El pecho ardía. La garganta rasguñaba. El sabor métalico en su boca le provocaba náuseas.

El miedo no era solo una emoción: era una presencia. Lo rodeaba. Lo tocaba.

A los lejos, la luna llena se reflejaba en la superficie del lago, extendiendo un sendero plateado que parecía prometer salvación. La orilla no estaba tan lejos. Si lograba llegar, quizás podría esconderse entre los muelles; tal vez podría gritar, tal vez alguien lo escucharía.

Quizás.

Entonces lo oyó.

Un paso.

No estaba solo.

El sonido fue leve, casi imperceptible, pero suficiente para helarle la sangre. No era el crujido errático de un animal ni el deslizamiento del viento entre la maleza. Era firme. Medido. Seguro.

Otro paso.

Detrás.

El corazón comenzó a latir con violencia, golpeando contra sus costillas como si quisiera escapar. Intentó moverse, pero el miedo le paralizó cada músculo. Las sombras entre los árboles parecían alargarse, cerrando el paso. El bosque observaba en silencio, testigo antiguo de tragedias que jamas cuentan los mapas ni las historias junto al fuego.

Una silueta emergió entre la penumbra. No habló. No necesitaba hacerlo.

La figura retrocedió torpemente, sintiendo cómo el barro cedía bajo sus botas. Un resbalon. Un intento fallido por recuperar el equilibrio. El aire se llenó de un jadeo quebrado.

—No... por favor, no lo hagas. Puedes irte y te juro que no diré nada a nadie —apenas un susurro, tragado por el viento.

—Jamás. Prefiero hacerte callar antes de que reveles mi pasado, estúpido Oliver —dijo la otra persona, saliendo de las oscuridad con el arma en mano.

El bosque contuvo el aliento.

Un crujido.

Un movimiento brusco.

Un golpe seco que rompió la quietud.

Y luego silencio.

El viento siguió soplando, indiferente, meciendo las copas de los árboles como si nada hubiera ocurrido. La luna continuó iluminando el lagoo con su brillo impasible, dibujando destellos plateados sobre la superficie oscura.

En la orilla, el cuerpo yacía inmóvil, parcialmente cubierto por las sombras. Una mano descansaba extendida sobre la tierra fría, como si aún intentara aferrarse a algo invisble. Los ojos abiertos reflejaban el cielo nocturno, vacíos, sorprendidos, eternamente suspendidos en el ultimo instante.

El bosque lo absorbió todo.

El miedo. La persecución. El ultimo latido.

Y cuando, al amanecer, los primeros rayos del sol tocaran el agua tranquila del lago, nadie imaginaría que bajo aquella calma aparente la noche había cobrado su precio.

Porque el bosque nunca olvida.

Y esa noche, el bosque había elegido recordar y rendirle un homenaje a Oliver. Permitiendo que el secreto de esa noche, pudiera ser descubierto y conocer la verdad.



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En el texto hay: amigos, secretos, suspenso

Editado: 06.05.2026

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