Efímero

IV

Aléjate

🌺 Julie Lewis 🌺

Estar con Henry en un espacio tan reducido me causa emociones que no puedo explicar. Por un lado, me siento a salvo con él, por otra parte, tengo miedo realmente no sé quién es, no sé si es peligroso, si puedo confiar en él, si me hará daño. Que me haya ayudado a salir de una que otro lío no me a segura nada. Tengo tantas cosas en mi mente, que siento que voy a explotar en un dado momento.

—¿Por qué haces esto? —le pregunto sin mirarlo. Tal vez ni siquiera me responda.

—Ya te lo he dicho, me evito problemas.

—Si, pero no entiendo. No entiendo la razón por la cual sigues ayudándome. Cuando me ayudaste con tu hermano dijiste que sería la única ayuda de tu parte, después me ayudaste con lo de Owen. Y otra vez estas ayudándome. —hago una pausa— Tal vez tengas razón, te puedo causar problemas, pero ni siquiera sabes mi nombre, sin embargo, me estas ayudando. A pesar de causarte problemas.

—No necesitas entender nada. Solo debes alejarte de Owen de... —lo interrumpo.

—De John, de ti y ahora de Emmet, —termino de hablar por él— dime las razones. Solo me dices que, para evitarme problemas, pero cuales son esos jodidos problemas.

—Solo aléjate, no necesitas saber más.

—Claro que necesito saber. Quiero respuestas, solo me dan información a medias.

—¿Quién te da información ¿es Owen? ¿Qué quiere de ti?

—Necesito saber más, —ignoro sus preguntas— y ahora que mencionan a Raúl —se tensa al escuchar su nombre, e inmediatamente algo despierta en mí, curiosidad— me han desatado más dudas con la simple razón de mencionarlo.

—Raúl, —murmura, guarda silencio debatiendo en hablar o no decir nada— ¿quién es Raúl?

—Es mi... —una punzada atraviesa mi corazón– mi ex novio.

—Bueno...pues creo que tus dudas no las puedo responder yo. —su actitud cambia desde que mencione a Raúl. Detiene el auto frente al edificio— ya llegamos, deja de ser terca y de replantearte preguntas, solo aléjate. No te cuesta nada

—Gracias por tu ayuda, nuevamente. —me bajo del auto, antes de caminar hacia mi departamento, volteo a mirarlo— Que tengas una linda velada, Henry.

Me doy la vuelta y camino. Tenía la necesidad de decirle su nombre, desde que he cruzado palabra con él, jamás he pronunciado su nombre. Llego a mi departamento, solo quiero dormir.

Si en algún momento me hubieran dicho que estaría metida en tantos líos, les juro que no entraría a esa fiesta.

En el descanso que tenemos le cuento todo lo que me ha pasado a Xan. Lo de Owen, Henry, John. Las dudas sobre Raúl. Mi vida ha pasado de tranquila a ser un caos.

—Yo creo, en mi humilde opinión es que te mantengas alejada de todos, como ya te lo dijo Henry, solo te traerá problemas estar junto cualquier de esos tipos. No me fio de ninguno.

—Lo sé, pero...necesito respuestas, no puedo quedarme así.

—No necesitas respuestas, que tal y descubres cosas que no querías saber, y terminas haciendo te daño a ti misma.

—Da igual, tampoco puedo dejarlo así, Owen me ha dejado bien claro que habrá consecuencias si no encuentro nada. Y joder, no quiero arriesgarme.

—No lo entiendes, si sigues metida en lo de Owen, Emmet, John o hasta el mismo Henry podrían lastimarte al parecer todos son rivales.

—Pero si me quedo de brazos cruzados tendré problemas con el jefe de Owen.

—Que mierda es esto. Hagas lo que hagas puedes salir afectada. ¿Por qué mierda te lleve a la fiesta de John? –agarra su cabello desesperado- soy causante de estos líos.

—Hey, no, aunque no hubiera ido, Owen ya me tenía en la mira. No te eches la culpa de nada Xan.

—No sé cómo ayudarte, tengo mucha impotencia.

—Tranquilo, todo estará bien. Iré a buscar entre las cosas de Raúl alguna pista que le ayude a Owen para que me deje en paz, y con los hermanos Miller, mantendré mi distancia.

—Bien, entonces te acompañaré a buscar en las cosas de Raúl. —su voz se escucha desesperada.

—Si eso te tranquiliza vayamos. Yo te aviso cuando y a qué hora. Debo irme o me van a correr de ese empleo. —le doy un beso en la mejilla y salgo corriendo.

Al llegar a el restaurante me cambio y saludo a Alex, hoy nadie vino a buscarme ni me dejó un recadito, eso me hace sentir tranquila. Al menos por un momento.

Atiendo mis mesas con toda la tranquilidad y seguridad que logro reunir. El día a estado bastante bien, no me he encontrado a los hermanos, ni a Owen o Emmet, así debería estar todos los días. Sin líos.

Pero la buena suerte nunca está de mi lado.

Escucho que las puertas del restaurante se abren y al voltear me encuentro con unos preciosos ojos azules. Claro no todo podía ir de maravilla, Henry apareció en mi campo visual, con todo y su porte de seguridad. Este hombre nunca duda de él.

—Xander me dijo quedas te de verte de nuevo con Owen cuando tuvieras unas pruebas. —suelta con evidente molestia.

Ni judas era tan traicionero.

—Estoy en hora de trabajo, no puedo mantener conversaciones personales. Ni mucho menos hablar de mi vida personal con los clientes. ¿Qué te ofrezco?

—Sabes bien que no vine a comer.

—Entonces te pediré que se retire, si es tan amable. Que le quitas mi atención a los demás clientes.

Henry suelta una maldición entre dientes.

—Bien, tráeme lo mejor que tengas.

—Todo es de calidad. Todo es lo mejor.

—¡Joder! Tráeme la especialidad.

Yo soy la especialidad. — ¡Oh no! — Pero te traeré el mejor platillo, con tu permiso vuelvo en seguida.

Pero que fue eso. Joder. Que dije. Que. Estúpida. Soy. Bien vuelve ahí como toda una diosa, tú eres la especialidad. Vuelvo con Henry con el mejor platillo.

—Disfrútalo. —le digo con mi mejor sonrisa




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