Efímero

XXV

Buscar la tranquilidad 

🌺Julie Lewis🌺

Salgo de la casa de los Miller y marco el número de la única persona en la que puedo confiar ahora mismo y sé que nunca me fallara. Él sería incapaz de hacerlo, siempre me ha mostrado su lealtad. 

Él único que ha estado desde hace mucho y dudo que se vaya. Él nunca me haría daño, él me quiere tanto como yo lo quiero. 

Si. —contesta al segundo tono. 

—Xan, puedes venir por mí. Voy saliendo de la casa de Henry. Iré al cementerio.  

Termino de hacer unos asuntos y voy para allá, no te muevas. 

—Gracias. Te quiero. 

Yo más, siempre más. 

Cuelgo y me subo a un taxi pidiendo que me lleve al cementerio, cierro los ojos y lo único que me miente procesa son sus mentiras, todas sus mentiras. Nuevamente me mintieron en la cara y jugaron con mis sentimientos.  

Al llegar me bajo de auto pago y me encamino hasta llegar a su tumba. Caigo de rodillas y comienzo a llorar, lloro sin controlar los gritos desgarradores que salen de mi por el dolor interno, lloro por su perdida, lloro por las mentiras, lloro por enamorarme, lloro por tantas cosas. 

—No sabes cuánto daría porque todo fuera como antes, me haces tanta falta...tanta. Te dije que...te dije que me había enamorado de alguien, te lo vine a contar porque no quería sentirme mal....—no controlo mis lagrimas— ahora vengo a decirte que me enamore de un tipo que me mintió en la cara todo el tiempo...desde que cruce palabra con él....Raúl amor, te extraño tanto y se...sé que las cosas no son como hubiéramos querido no se asemeja en nada, quiero estar contigo, quiero…quiero estar a tu lado…solo quiero descansar... —paso mi dedo por las letras de su nombre y sonrío al recordarlo— no sé quién eras en realidad, no sé por qué hacías cosas a mis espaldas, no sé quién te mato, Owen me ayudará a descubrirlo…y después cuando...solo quiero buscar tranquilidad...quiero tranquilidad Raúl.... 

—Julie levántate, vayamos a mi departamento. —escucho la voz de Xander a mis espaldas. 

Me limpio mis lágrimas y me levanto poco a poco sin antes dejarle un beso en su tumba. Siempre lo extraño, cada vez más. 

—Te amo...—susurro cuando termino de pie. 

Me doy la vuelta y Xander me rodea con sus brazos. 

—¿Que sucedió Julie? —cuestiona lentamente. 

—Me mintió, Henry me mintió y me duele tanto. Lo hizo tan bien que me enamoro...me enamore como una estúpida a base de mentiras Xan...soy una estúpida. 

—Tranquila…—me susurra al oído— Nada es tu culpa, él es un miserable. 

Caminamos hasta llegar a su auto. Me subo del lado del copiloto. Su celular suena y me sonríe en modo de disculpa, se aleja de mi mientras habla por teléfono en un rato más se sube al auto. 

—¿Quieres música? ¿Silencio? —cuestiona mientras comienza a manejar. 

—Silencio. —mi vista se ubica en el cielo y los recuerdos de Raúl vuelven a mí. 

—¿Qué quieres de comer? —pregunta mirándome de reojo 

—No tengo hambre, no quiero comer. 

—Bien, pasaremos por hamburguesas, y te la comerás no puedes estar sin comer Julie. Nadie ha muerto de amor, y no dejaré que tú seas la primera. 

—Si muero moriré por no comer, no por amor imbécil. 

Llegamos a una tienda de servicio donde según Raúl y Xander están las mejores hamburguesas. 

—Al menos sigues teniendo un poco de humor. Bueno da igual me bajaré por las hamburguesas tu quédate aquí no tardó. 

Xander baja del auto mientras yo me quedo quieta en mi lugar, saco mi celular y miro la foto de mi fondo de bloqueo, es una donde Henry me tiene abrazada ambos mirándonos a los ojos como estúpidos enamorados...que bien fingía. Sus manos están ubicados en la parte baja de mi espalda, las mías en su cuello y nuestras frentes pegadas una a la otra. 

—¿Por qué las cosas tenían que ser así?  

Bloqueo de nuevo el celular y lo meto en mi bolsillo de los jeans. Cierro los ojos y recuesto mi cabeza en el vidrio. Suspiro largamente, soy una estúpida.  

Escucho que abren la puerta del piloto y abro los ojos, Xan trae una bolsa y dos refrescos. 

—He traído la mejor hamburguesa del mundo, y un refresco para ti y uno para mí. 

Sonrió pesadamente, tomo una botella de refresco y la hamburguesa. Muerdo la hamburguesa sin ganas, la mastico tantas veces que ya me he cansado, tomo un sorbo de refresco y dejo la hamburguesa a un lado. 

—¡Ah no! No dejaras eso allí, te la he comprado para que te la comas no para que la dejes allí tirada. —me regaña Xander. 

—En serio no tengo nada de hambre. Ni siquiera me pasa. 

—Come, aunque sea un poco más, Julie no puedes estar sin comer. Solo un poco más ¿Sí? 

—Está bien, solo un poco más y ya. 

Como una pizca más de la hamburguesa mientras Xan se acaba la suya en unas cuantas mordidas, sonrió al recordar cuando él y Raúl se retaban entre ellos mismo para saber quién era el que comí más rápido, o comía más, cosas estúpidas. 

—¿En qué piensas? —cuestiona limpiándose con una servilleta. 

—En nosotros y Raúl, cuando a penas nos estábamos conociendo. En sus estúpidos retos. 

—Qué tiempos aquellos, echo de menos a mi mejor amigo como no tienes idea...Si tan solo nos hubieran dado más tiempo juntos. —suspira y comienza a manejar de nuevo. 

—Yo igual lo echo de menos, tanto.  

—¿Ahora a dónde vamos?  —no sé. No se que haré ahora, suspiro pesadamente y respondo.

—A donde sea menos a mi departamento. 

—¿Crees que él vaya a buscarte? O ¿qué este allí? 

—No lo sé, le dije que me dejará y no me buscará, aunque no sé lo que vaya hacer en realidad. —vuelvo a envolver la hamburguesa en la meto en la bolsa, tomo un poco más de refresco. 

—Espero que lo haya entendido y de aleje de ti, solo te causa daño. 

—Espero. Ojalá y lo entienda solo pido tranquilidad  




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