Para mi querida Sophia, este relato es para ti, porque sabes que el verdadero terror no está en lo que vemos, sino en lo que escuchamos cuando todo lo demás queda en silencio. Gracias por compartir conmigo esa fascinación por los pasadizos oscuros, las leyendas que se susurran y el delicioso escalofrío de una buena historia de fantasmas.