Este proyecto nace de una necesidad profunda: unificar lo visual con lo puramente sensorial. A través de estas páginas, he volcado mis propias memorias de cuando lograba percibir destellos del mundo y las he entrelazado con mi realidad actual, donde la visión se ha extinguido por completo. Mi propósito con la serie Pesadillas de Tierra Santa es derribar la barrera entre ambos mundos. Quiero que este viaje no sea solo para quienes ven correctamente, sino también para quienes ven poco y para quienes, como yo, habitan la oscuridad absoluta. Estas historias son un experimento para que todos, sin distinción, puedan percibir el mundo de la misma manera en que yo lo hago ahora: una realidad donde el terror y la belleza no se miran, sino que se escuchan, se huelen y se sienten bajo la piel. Bienvenidos a una experiencia donde los sentidos son la única luz necesaria.