Habiendo sido ya una gran carga que tenía al haber viajado en todo el viaje desde Chiapas a Xela, se encontraba ahora tirado en su casa. En sí Wences se encontraba completamente perdido al tener su mente nublada, de esta manera permaneció unos quince minutos para luego recuperar el conocimiento.
Una vez ya estaba un poco mejor, se dirigió hacia la cocina para tomar un poco de agua, a pesar de tener ganas de vomitar en ese instante, no lo hizo y trato de relajarse. En este momento lo importante era poder ver que era lo que tenía que hacer, sobre todo ahora que había logrado llegar. Tras unos quince minutos más para poder terminar de sentir los síntomas, vio su reloj en el cual se deba cuenta que en sí ya había perdido treinta minutos.
Sin siquiera poder dejar que esto se alargue más, tomó en mano aquel cuaderno donde contaba con todas sus notas para lo que tendría que hacer. Así es, ya había estado planificando lo que podría hacer con cada uno de ellos a pesar de aún no saber ni qué habilidades tenían. Pero por supuesto que ahora los tenía que adaptar al conocer ya un breve detalle de cada uno de ellos.
Sin más que hacer o decir, Wences se cubrió nuevamente con las sombras y se dirigió con el primer objetivo “Fabian”.
Al ser que en sí no conocía nada sobre ni uno de los objetivos, tenía que acercarse a ellos sin que se dieran cuenta. Pero la cuestión en sí era ¿Cómo lo haría?
Por más que quisiera hacer algo que fuera tan fácil, no tuvo de otra que tratar de localizarlo al principio. En este momento se encontraba surcando las calles y avenidas en busca de esta persona. El estar usando su poder tan seguido no era para nada fácil, además de que sentía que si no tenía cuidado podría volver a estar en problemas.
Mientras lo buscaba, logró sentir su presencia. La razón de este sentimiento de saber que estaba cerca se debía a qué al ser reconocido como “objetivo” por el sistema, ahora podía lograr conseguir encontrarlos, por lo menos después de descubrir quien era la parte que se convertiría en “objetivo”.
Al ver lo que era un gimnasio, tuvo que entrar sin más. Por lo menos no tenía que preocuparse que alguien se diera cuenta de su presencia, así que paso viendo por los diferentes lados de este. El gimnasio estaba divido en dos partes, una que se encontraba con varias maquinas para hacer calentamiento como bicicletas o la caminadora, mientras tanto al subir por las gradas en el segundo nivel podía encontrar el resto de equipo con el cual ya podía ir entrenando otras partes del cuerpo.
Entre todo este lugar que le parecía como el peor enemigo para alguien que en este momento lo que menos quería era tener que ejercitarse con estos, sólo pudo seguir observando a cada una de las personas que estaban en este lugar dando con entusiasmo sus respectivas actividades y con el asesoramiento de los entrenadores.
Mientras se adentraba en este mundo que pensó nunca ver, ya que en sí era su primera entrando en un lugar como este, a lo lejos logró ver a “Fabian” entrenando con unas mancuernas de unas treinta libras. En sí no sabía si esto era algún calentamiento que estaba haciendo o sí eso era ya el entrenamiento riguroso. Pero en sí se podía ver a Fabian hacerlo sin ningún problema.
Al estar de esta manera frente a Fabian, quien no sentía para nada su presencia, sólo podía sentir que esto sería un completo dolor de cabeza, así que para poder hacer que pudiera estar listo para lo que tuviera que hacer, por lo menos creería que sería un héroe competente o mínimo que pudiera controlar sus poderes para que estos no se salieran de control, Wences abrió la ventana y empezó a ver las especificaciones de Fabían.
“Nombre: Fabian Enrique Mejía Ixcot
Sexo: Masculino
Edad: 26 años
Poder: Velocidad, tanque ¿?
Habilidades: Pies veloz, paso pluma, caparazón de tortuga, escudos flotantes, ¿?
Para más detalle, el “acompañante” deberá de subir su nivel”
Wences – Esto sí que sería algo interesante de hacer que funcione – pensó para sí mismo, pero no como si estuviera listo para tomar el reto, sino era más bien sarcásticamente como lo veía, ya que se daba cuenta que lo que estaba haciendo puede que no sea lo que necesitaba para lograr su objetivo.
Mientras observaba como cambiaba de una actividad a otra, se puso a pensar – pero… ¿Qué tal si aumentamos un poco más su nivel de dificultad? – y con este pensamiento una sonrisa se dibujó en su rostro.
Así es, aun estaba enojado que le interrumpieran de su feliz viaje que tenía, además de que en este momento todos los demás deberían de estar en la playa comiendo un buen asado, de sólo imaginar la carne asada, los chorizos, longanizas, tortillas ahí doradas y los cebollines, era suficiente como para hacerle babear.
De esta manera, trató de hacerle sentir hacer un poco más de esfuerzo en sus diferentes ejercicios. Con su poder de sombras empezó a hacer que Fabian sintiera que estaba caminando en un pantano, en el momento en que empezaba a caminar en la caminadora, empezó a usar la parte de “compartir características de poderes del usuario” para poder hacer que sintiera los pies un poco más pesado, pero… como sabía que si lanzaba todo de golpe fijo ya no lo haría, por lo que fue haciéndolo de forma gradual para que se pudiera acostumbrar a cada una de las dificultades de este “entrenamiento”.
Editado: 25.01.2026