El Adios Que Nunca Me Diste

Capítulo 5. Llegué tarde

Ya había pasado una semana desde el encuentro con Ryan y Dave, una semana en donde Harry se la paso casi rogandole a su amigo para que le dijera lo que le habia dicho su ex novio la vez que se encontraron en el restaurant, obteniendo siempre la misma repuesta de él, la cual era: "Ya te he dicho que no es nada importante que debas saber".

Los dos se encontraban en el bar, pues el barman o bartender que era la persona que atendía la barra, habia pedido ese día permiso para faltar y el moreno tuvo que pagar las consecuencias de ello, ya que el pelirrojo le pidió o mas bien le exigió que lo ayudará ese día.

-¿Me pagarás cierto? - preguntó por décima vez en el día el menor, pues todas las otras veces que preguntó, su amigo solo se encargo de ignorarlo.

-¡Ah! como chingas la madre negro- respondió frustado el mayor- si wey, si te voy a pagar ¿contento?

-Si, y ahora me daras el doble por mamon y enojon- refutó con una sonrisa en los labios.

-Si quieres tambien te doy una cogida, que es lo que más te urge- murmuró el güero.

-¿Que dijiste? - preguntó Harry con media sonrisa pero queriendo manter un porte muy serio, pues siempre que le decía eso era cuando ya lo tenia fastidiado.

-Nada, nada tu sigue trabajando si quieres tu paga. - habló el de ojos azules al momento de salir del mostrador para ir a tomar la orden de las personas que habian llegado.

-¡Doble! - fue lo último que escucho que dijo su enano al momento de llegar con las seis personas que habian ingresado a su bar.

-¡Que si carajo! - mencionó al momento de volver al mostrador- Dame seis cervezas, seis vasos con Whisky Grand Old Parr, seis vasos con Tequila Maestro, y dos vasos con Ron Bacardí- habló leyendo el pedido que había anotado hace unos momentos.

-Toma- dijo el menor al momento que le entregaba dos charolas con lo que le había pedido.

Habían terminado de trabajar alrededor de las siete de la mañana, pues habian tres personas las cuales no podian sacar, pues estaban tan borrachos que ni siquiera recordaban como caminar, y tuvieron que dejarlos dormir un rato en el bar para que recuperarán un poco la conciencia.

-Que día tan agotador ¿No lo crees enano? - preguntó el mayor al momento que cerraba la puerta del bar.

-Claro que si, ¿Y si vamos a mi departamento por esa cogida? - preguntó con picardia el moreno al momento que empezaban a caminar al lugar mencionado.

-Callate, que luego te rajas- habló entre risas el pelirrojo.

-Lo se, lo se- dijo riendo- Tal vez algún dia se te haga con este muñeco- continuo diciendo mientras pasaba sus manos por su cuerpo.

-Ojala- mencionó con emoción fingida.

-Estupido - fue lo unico que respondió su amigo al momento que llegaban al edificio de su departamento.

Después de haber llegado a su departamento, se fueron directamente a la recamara del menor, pero no exactamente para hacer de lo que venían hablando en el camino, no claro que no. 
Los dos amigos durmieron en bóxer pues tenian la costumbre de dormir de esa forma, no importará que tanto frío estuviera haciendo afuera, ellos tenian que hacerlo cuando dormian juntos, pues les daba mucho calor al momento de acostarse en la misma cama los dos y se sentían mas comodos de esa manera.

A las siete de la noche sonó el timbre del departamento haciendo que despertaran los dos. 
El menor tiro de una patada a su amigo haciendo que él se levantará para abrir la puerta. Pero para la persona que estaba detras de la puerta no fue nada agradable ver a Mike en boxer en el departamento de su ex novio, no claro que no fue agradable.

-¡Oh!, hola ¿Mike? ¿cierto? - preguntó con una sonrisa el de piel palida.

-Si, el mismo- respondió con una voz ronca el nombrado.

-¿De casualidad se encuentra Harry? - preguntó mirando detrás de él para ver si no estaba la persona que buscaba.

-Si, claro pasa- Dijo haciéndose a un lado para que pasará el ahora rubio. - lamento que me hayas visto así, pero estábamos muy cansados y nos quedamos dormidos.

-Si no te preocupes, veo que son muy cercanos ya que duermen en esa forma - mencionó mientras lo veía de pies a cabeza tratando fallidamente de ocultar su molestia.

-Algo asi- dijo sonriendo mientras se rascaba la nuca- ¡Oh! Lo siento no le he hablado a harry.

-Descuida- contestó con una sonrisa mientras se sentaba en el sillon familiar, el cual estaba en el mismo lugar que lo recordaba.

-Ahora le hablo, ¡¡Enano!! - grito el pelirrojo haciendo pegar un pequeño brinco al de ojos verdes, sorprendiendolo tambien, pues su ex novio nunca le permitió decirle de esa forma, y no le gustaba nada que Mike si pudiera decirle así.

-¿Que es lo que quieres? - preguntó un adormilado Harry mientras se amarraba la bata con los cabellos revueltos.

-Hay alguien que te busca- Mencionó haciendose a un lado para que su amigo pudiera ver a su invitado.

-Hola Harry- se apresuró a decir el de piel palida.

-Hola Ryan - contestó el moreno- ¿Que se te ofrece?

-Solo pasaba para saludar, y preguntar si todavia tenías mi playera que deje aquí- aclaró el rubio con algo de nerviosismo.

-¡Oh! Creo que todavia la tengo, si quieres puedes pasar a buscarla- Dijo tratando de parecer indiferente a lo que había preguntado, pues la única playera que había dejado era la que usaba todas las nocher para dormir la cual había sido tomada de su armario al mes que empezaron a salir.

-Gracias- mencionó al momento que se levantaba y caminaba al cual había sido su cuarto.

-De nada- fue lo último que escucho antes de ingresar al cuarto.
Cuando ingresó al cuarto se llevó una gran sorpresa, pues todo seguía intacto, todo estaba como él lo recordaba, su cama seguia con esas sabanas color dorado y almohadas color plata, todas las cremas y perfumes que su ex novio le habia regalado durante el tiempo que estuvieron juntos, estaban ahí, claramente eran nuevas pues las que él le había dado se las llevo, pero le sorprendía ver como recordaba todo lo que le habia regalado y como todo seguía intacto, como si pareciera que se hubiera ido ayer o como si nunca se hubiera ido, y solo con ver el cuarto donde había dormido y hecho el amor con Harry tantas veces, fue suficiente para hacerlo estallar en lagrimas - Nunca estuvieron en mis planes abandonarte, nunca quise abandonarte, yo no queria perderte, yo regresé para recuperarte pero he vuelto a tu vida demasiado tarde, lamento haberme ido sin una explicación- murmuraba para si mismo el rubio tratando de calmar su llanto. 
Después de pasar su mano y corazón por cada rincón de ese cuarto y tomar la playera que había usado de excusa para poder venir, se dispuso a salir.




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