El Alfa Enamorado.

Capítulo 15

Te protegeré...

 

 

 

La casa permanece en silencio, todos se han ido a dormir, después que regresaron del bosque Alexter se fue a su habitación y no bajo más, Madeleine supuso que era debido al cansancio del mes que estuvo fuera se hizo presente, la luna esta imponente en el cielo y la tranquilidad del bosque es un poco tétrica, Madeleine lo observa como todas las noches hay algo en el bosque puede sentirlo algo que vigila la casa de noche desde hace días para ser exacto todo el mes que Alexter no estuvo. Decide mejor irse a dormir necesita dejar de estar perdida en sus pensamientos si no el sol saldrá, después de tomar una decisión sobre sobre lo que la acongoja, debe borrar de su corazón todo rastro de sentimientos por Alexter, eso es lo mejor, es lo que ella cree que debe hacer aunque le cueste, porque de solo pensarlo siente como si algo se arrancara dentro de ella y no tiene comparación, ni siquiera se compara al dolor que sintió cuando Aníbal no llegó a la iglesias, esto es otra cosa, «¿Qué me has hecho Alexter?» dijo en voz alta acariciando el vidrio de la ventana… «Porque pensar sacarte es como si mi alma entera se fuera contigo, pero debo hacerlo… como sea…» termina de decir para irse a su cama y tratar de pasar el mal rato.

 

Madeleine dormía en su cama, cuando sintió que alguien la tocaba con cuidado, unas suaves caricias repartidas en su cabello y rostro, abrió los ojos y se sorprende de ver a Alexter ahí con tanta familiaridad, miro sus ojos y vio ese amarillo presente, ese que le devolvió el aliento y se sintió nostálgica e invadida de tanto sentir.

— Alexter… — el lobo la tomo de la mano la hizo pararse a su altura, acaricio su mejilla gentilmente — ¿Qué haces aquí? — él seguía sin contestar, poco a poco acaricio su rostro mirándola de una manera que ella no podía describir, simplemente se sentía embriagada de él, atesorando esas delicadas caricias que tanto extrañaba, él se acerco mucho mas acortando la distancia entre sus labios cuando estaban a punto de besarse el rostro de Alexter cambio de golpe mostrando dolor, se tomo de los hombros de Madeleine con fuerza haciendo que le dolería las llevo de golpe a su pecho y la miraba con tristeza, intentaba decir algo pero no podía, Madeleine no sabia que hacer  — ¡Dios mío, que sucede Alexter! — habló desesperada, pero él seguía viéndola sin decir nada, retiro sus manos del pecho mostrando una herida que aparecía poco a poco, la sangre llenaba su pecho y cada vez brotaba mas sangre. Alexter estaba muriendo frente a ella — No, no Alexter no me dejes, por favor no lo hagas, tengo algo que decirte, no me abandones por favor no lo hagas — dijo con pesar y tomando el cuerpo de Alexter entre sus manos, cayó de rodillas con él retorciéndose en sus brazos, intentaba parar su dolor, pero era imposible.

El gruñido de un lobo sonó desde la ventana obligándola a girar, era un lobo negro con los ojos inyectados de rojo sangre, enseñaba sus dientes en señal de ataque, cuando quiso proteger el cuerpo de Alexter este ya no estaba solo los rastros de sangre en el piso y en sus manos, ella dio un paso atrás poniéndose de pie, el lobo no la perdía de vista, hasta que este corrió tras de ella,  Madeleine quedo inmóvil ante la imagen de semejante animal dispuesto a atacarla, cubrió su cuerpo con sus brazos y espero el golpe lo último que vio fueron los dientes de este clavándose en su piel haciéndola gritar de dolor.  

Madeleine despertó asustada, todo había sido un sueño, miro en todas direcciones en su habitación sin encontrar rastro del lobo y ni de Alexter, se recostó de golpe en la cama, trataba de calmar su corazón, ¿Por qué ese sueño? ¿Por qué verlo sufrir frente a sus ojos?  eso no era justo pensó, tenía miedo de verle morir y no poder hacer nada porque ese era el destino que tenía trazado, seguía sin entender a que se referían con esa palabra para ella Alexter era un hombre joven que merecía tener una vida, pero para los lobos él a no tener a su luna y amor de su vida no quedaba más que continuar su camino hasta encontrarse, él estaba dispuesto a morir solo para estar a su lado y aunque con todas sus fuerzas intentara cambiarlo no lograría nada. Intento dormir una vez más cuando su corazón se relajó.

 

Don Guillermo muy temprano mando llamar a sus hijos tenían que resolver ese asunto del alfa de la manada antes que las cosas se salieron de control, algunos hombres seguirían a Alexter sin duda y otros a Sebastián, no podía permitir que la manada se dividiera, no sabía que esperar del menor, cuando los tres estuvieron en su estudio comenzaron a hablar de ello.

 — Ustedes saben porque estamos los tres aquí, viendo esta situación donde tu Alexter has regresado — dijo el exalfa, quiso continuar, pero Sebastián lo detuvo.




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