Mientras las grietas estén abiertas el caos no terminará.
—Todo terminará cuando usted cierre las brechas, ¡así que anímese y a entrenar! —Se levantó y se sacudió las manos.
Siento que tengo una gran responsabilidad, me pregunto si seré capaz de lograrlo. Por alguna razón no quiero decepcionarlos ya que esperan tanto de mí.
—¿Qué debo hacer? —pregunté decidida.
—Simple, primero daremos diez vueltas al campo de entrenamiento.
—....
—¡Señorita! ¿¡Por qué se desanima!? —se alteró al verme decaída—. Necesita fortalecer su cuerpo.
—Este lugar es enorme, Jiyuu —me quejé.
—Eso no es nada, antes de empezar nuestro entrenamiento solemos dar 100 vueltas. ¡Ánimo! ¡ánimo!
¡Ay! Quiero llorar.
—¡Ánimo! ¡ánimo! —Rina también me alentó.
—¡Está bien! ¡Ya...!
Primero calentamos para evitar que tuviese lesiones y luego empecé a correr. Tropecé algunas veces; aún así, logré terminar las diez vueltas. Nunca fui buena en los deportes y de mi grupo de amigas siempre fui la más floja, pero, a diferencia de antes, ahora tengo un objetivo que cumplir.
—Bien, sostenga esto —Me da una espada de madera—. Se llama bokken, simula una katana real.
—¿Me enseñarás a usarla?
—Sí, te enseñaré kenjutsu, fue el arte marcial que aprendí de mi familia para el manejo de la katana. Veremos cómo fluyen las cosas; en todo caso, tenemos más opciones. Debe sostenerla así, deje un espacio entre sus manos y agárrela con firmeza —me instruyó mientras movía mi cuerpo—. Este pie hacia atrás, el otro hacia delante... Mire hacia el frente, espalda recta, incline un poco las rodillas.
Esto es muy difícil.
—Umn... —Me mira pensativo—. Se ve muy rígida, intente relajarse. ¡No se encorve! Está bien, descanse. Le daré una demostración.
Jiyuu tomó su espada de madera y me mostró cómo se hacía de la forma correcta.
—Haces que se vea tan fácil.
—No es fácil, simplemente es práctica. No se preocupe apenas es su primer entrenamiento, poco a poco aprenderá.
—Está bien. Eres muy optimista.
—La verdad es que soy muy exigente con mis subordinados, pero como voy a ser duro con una bella dama.
—Jo, jo, jo —acerqué mi mano a mis boca y reí halagada.
Continuamos con el entrenamiento y Jiyuu intentó enseñarme otras posturas de kenjutsu.
—Es un desastre, señorita —se resignó.
Rina lo golpeó en la nuca y yo me crucé de brazos.
—¡Auch! No lo decía a mal.
—¡Lo sé! Nunca tuve talento en las artes marciales.
—¿Ha practicado artes marciales? —preguntó curioso.
—Una amiga trató de enseñarme algunas técnicas de defensa propia, pero al final no aprendí nada. Es cinta negra en karate —dije orgullosa—. Aunque es muy hábil en otras artes.
—Interesante... ¿Recuerda algo?
—No.
—¡Vamos, inténtelo! —Se puso en posición de combate e hizo una señal con su mano para que avance.
—¡Te dije que no aprendí nada! —le reclamé mientras lo golpeaba con el bokken.
—¡Ay! ¡Espere! Por lo menos hágalo como le enseñé.
Al terminar el entrenamiento fui a una sala de estudio donde tomaría mis próximas clases. Estaba sentada en el suelo con una pequeña mesa ante mí, había libros, pergaminos, tinta, entre otros. Más adelante había otra mesa, pensé que sería la de mi maestro.
—Buenas tardes, señorita. —dijo al entrar a la sala—. Yo seré su nuevo instructor.
¡No puedo creerlo! ¿¡El Fénix!?
—Ah... hola, ¿señor... Fénix?
Rió al escucharme.
—Puede llamarme Asha.
Asentí.
—Bueno, ¿y qué aprenderé en estas clases?
—Me alegra que estés motivada. Por ahora aprenderemos un poco sobre historia y política.
¡No! Me aburren estos temas, pero tengo que hacer el intento.
—¿Hay algo por lo que tenga curiosidad? —me preguntó.
—Usted me da mucha curiosidad.
No todos los días una criatura ancestral es tu maestro.
—¡Ah, bueno! —Juntó sus manos dando una palmada—. Entonces comencemos desde el inicio.
¿Qué...?
Empezó a hablarme sobre la fundación del imperio.
—Hace siglos, una criatura mística fundó nuestro imperio; Long, el Gran Dragón de ojos rojos. Se enamoró de una humana de la antigua región. Fue tanto su amor que decidió poner su nombre al imperio en honor a ella, "Lúa".
—¿Y cómo una humana y un dragón pudieron estar juntos?
Esta historia me tiene bien picada.
—Al igual que yo, Long también podía poseer una forma humana. Por desgracia, él desapareció cuando Lúa dio a luz a sus primeros hijos, eran mellizos, pero uno de ellos, Zhu Long tenía cabello y ojos rojos al igual que su padre; y el otro, Hei Long, de cabello y ojos negros al igual que su madre. Aparte de eso, eran casi idénticos en apariencia.
—¿Por qué se fue y dejó atrás a su esposa e hijos? Si tanto la amaba debió quedarse con ellos.
—Yo tampoco lo sé, antes de irse dijo que lo hacía para proteger a su familia; y cómo favor, me pidió que cuidara y su esposa e hijos y que confiaba en mí para escoger al próximo emperador.
Eso ya es muy triste, pobre Lúa.
—Me imagino que escogiste al de pelo y ojos rojos.
—¿Eso crees?
—Al igual que Kai, ¿no?
—Zhu Long me recordaba a su padre, su poder era extraordinario; incluso era capaz de convertirse en dragón. Su gran poder nunca permitió que ninguna fuerza extranjera tocara el imperio. Hei Long en cambio, no era tan fuerte como su hermano, pero era grande en sabiduría e inteligencia; de corazón puro al igual que su madre.
》Ellos eran el complemento perfecto por lo que decidí que ambos gobernarían el imperio. En ese entonces pensaba que no tenía sentido darle el poder a una sola persona habiendo dos grandes talentos, pero Zhu Long no pensaba igual que yo. Insistía en que el debía ser el único gobernante; debido a su poder y por su parecido al Gran Dragón tenía al pueblo de su lado.
—¿Y qué pasó? —Pregunté ansiosa.
—El pasar el tiempo Zhu Long cometió actos deplorables a causa de su codicia. Pidió un enfrentamiento a su hermano para decidir al nuevo emperador.
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viaje a otro mundo, amor y aventuras, misterio y pasado oscuro
Editado: 22.01.2026