3 de febrero del 2027.
Oliver se estaba arreglando para la universidad, ya era su segundo semestre y a él siempre le ha encantado vestirse lindo. Optó por usar un sueter rosa de tejido, con botones amarillos, con un pantalón negro suelto y botines.
—Madre, ya voy a la universidad.
Su madre, que estaba distraída hablando por teléfono solo asintió, Oliver salió en silencio para subirse a su auto para irse a la universidad.
Oliver subió al auto cerrando la puerta, un poco más recio de lo que debería; se puso el cinturón de seguridad y antes de arrancar puso su playlist de siempre .
Esta comenzó a sonar con ¨manchild¨, mientras el manejaba hacia la universidad cantaba aquella canción que le queda perfectamente al estúpido de su novio, aun sintiendo la marca de aquel agarre fuerte en su brazo que le dejó la última vez que lo vio.
Al llegar a la universidad lo primero que hizo fue caminar hacia la biblioteca pues tenía dos horas libres. En ese momento al entrar vio a su mejor amiga Katherine, sentada en una mesa de lectura de la biblioteca.
—Kath —Oliver se sentó al lado de su amiga, que se encontraba leyendo un manga.
—Hola, Oliv —ella alzó ligeramente la vista de su manga, para regresar a este.
El rubio sacó su computadora para empezar a escribir.
Solo se escuchaba el sonido del teclado, mientras éste escribía con esa calma característica.
Pero sucedió algo en la parte de arriba, se escuchó un golpe demasiado fuerte, como si alguien hubiera sido golpeado con una fuerza desbordante.
—¡No trates así a nadie!
Se escuchó seguido de el golpe, Oliver lo escucho pues no traía audífonos a diferencia de Katherine, que los traía con música al máximo.
El rubio se levantó, para subir las escaleras con calma aunque por dentro tenía miedo; su cabeza le decía: A qué viniste a aquí vuelve a tu lugar.
Pero no se detuvo…
Sus pies siguieron caminando hasta que llegó al lugar donde observó a un chico pelinegro; tatuajes visibles, alto, musculoso y con una expresión distante. Estaba ahí parado solamente observando al chico que golpeó con odio.
—¿Qué sucede? —preguntó Oliver genuinamente curioso, pues se preguntaba qué habrá hecho el joven que estaba en el suelo para merecer semejante golpe.
—Trato mal a una persona —El pelinegro frunció el ceño con irritación, pues quién era este oompa loompa para interrumpir de tal manera.
Oliver ignoró al mayor, para acercarse al que estaba en el suelo, colocándose de cuclillas con calma.
—Te golpeó muy fuerte —afirmó el rubio.
El chico que estaba en el suelo veía la cara del pequeño tan concentrada mientras le observaba el ojo morado. El pelinegro soltó un suspiro frustrado, al ver como el rubio observaba detenidamente al chico.
—Se lo merecía.
Oliver volteo el rostro para ver al pelinegro levantando su cara hacia arriba para verlo a los ojos.
—Fue violencia, eso es incorrecto.
—¿Pregunte si era correcto? —El pelinegro observó el ceño fruncido del rubio y se le hizo ligeramente divertido, aun así solamente dio un paso más a él.
El bajito se levantó del suelo sin dejar de ver al alto, pues nunca bajaría la mirada (aunque si la baje con su novio).
—Aun si no preguntaste… —Hizo una pausa —no lo es, no es correcto lo que hiciste.
—No es correcto, golpear a alguien.
Terminó por decir Oliver cuando el mayor se acercó más, sintió algo de miedo apretando los puños a su lado.
—No te preocupes, no lastimó a… —hizo una pausa —oompa loompas.
Él se alejó, para irse dejando a Oliver ahí con el corazón en la mano con algo de miedo y enojo por el apodo.
—No soy un oompa loompa —murmuró.
Volvió con Katherine, pero se quedó observando las escaleras antes de volver de nuevo a su escritura, antes de que entraran a clases.
Editado: 06.03.2026