XXII
Que afortunado el que cree en ti,
El que solo quiere andar en tus caminos.
Andar y vivir en tus pasos,
Llenarse de tus abrazos.
Preferiría ser el portero
De la casa de mi Dios,
Que vivir en la casa de un perverso.
Confiare en ti,
Y pronto saldré de la dificultad,
Porque tú obrás
En la adversidad.
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Editado: 02.07.2020