CAPÍTULO 11
GUARDIA
(abriendo la celda)
Vidal –visita.
MATEO
(levantándose de la cama de metal)
Gracias. (Caminando hacia la sala de visitas) No esperaba que vinieras tan pronto.
VALERIA
(levantándose cuando lo ve, sus ojos llenos de lágrimas y esperanza)
Mateo. (Abrazándolo con cuidado a través de la reja) ¿Cómo estás? ¿Te están tratando bien?
MATEO
(acariciando su rostro con la mano por encima de las barras)
Sí, todo bien. No es un hotel, pero estoy bien. (Sonriendo levemente) Escuché tu conferencia de prensa por la radio. Fuiste increíble.
VALERIA
Fue gracias a ti –a las pruebas que me diste. La policía ya ha detenido a Ricardo Fuentes y a varios de sus colaboradores. Están investigando todas las empresas que tenían vínculos con él, incluyendo Oro Andino.
MATEO
(con alivio)
Dios mío… es un peso que se me quita de encima. Y la fundación? ¿Cómo está?
VALERIA
Nunca había estado mejor. Muchos donantes que habían retirado su apoyo ya han vuelto, y hemos recibido nuevas aportaciones de gente que quiere ayudar. El proyecto del norte sigue avanzando –hemos logrado llegar a dos comunidades más desde que volvimos de la selva.
MATEO
(con orgullo)
Eres increíble, Valeria. Siempre supe que lograrías grandes cosas.
VALERIA
No lo hubiera logrado sin ti. (Tomándole la mano) Mateo, tu abogado me dijo que el juicio está programado para dentro de dos semanas. Me dijo que las pruebas son contundentes, pero que también tienes muchas pruebas a tu favor –que colaboraste con la investigación, que entregaste todo voluntariamente, que has estado usando el dinero de la empresa para proyectos sociales.
MATEO
Sé que la sentencia no será ligera. He hecho cosas malas, Valeria –cosas por las que debo pagar.
VALERIA
Y pagarás. Pero también sabes que no eres el mismo hombre que hacía esos tratos turbios. Has cambiado, has tomado las riendas de tu vida y has decidido hacer lo correcto. Eso cuenta mucho.
Un mes después, Valeria volvió a visitar a Mateo. Esta vez, llevaba consigo una caja con comida casera –plátanos fritos, ceviche y arroz con pollo, todos sus platos favoritos.
MATEO
(huelendo la comida)
Dios, qué rico huele. No he comido algo así desde que estoy aquí.
VALERIA
Lo preparé yo misma. Espero que te guste. (Pasándole la caja por la reja) También traje buenas noticias –Carlos apareció.
MATEO
(con sorpresa)
¿De verdad? ¿Cómo está?
VALERIA
Está bien. Se había escondido en una aldea pequeña en la selva con unos familiares. Cuando se enteró de que Ricardo había sido detenido, decidió volver. Está colaborando con la policía en la investigación, y ha dicho que quiere volver a trabajar con la fundación. Su familia está a salvo ahora –los hemos instalado en una casa en Lima, cerca de la oficina.
MATEO
(sonriendo)
Me alegro mucho. Carlos es una buena persona –no merecía pasar por todo eso.
VALERIA
También tengo otra noticia. La empresa te ha enviado un informe –están funcionando muy bien bajo el nuevo director. Han cerrado todos los negocios turbios y han empezado a invertir en proyectos sostenibles. El cincuenta por ciento de las ganancias que prometiste destinar a la fundación ya ha llegado –vamos a poder ampliar el proyecto del norte a cinco comunidades más.
MATEO
(con emoción)
Eso es maravilloso, Valeria. Realmente maravilloso. (Haciendo una pausa) He estado pensando mucho en todo esto. En mi padre, en los errores que cometí, en cómo conocerte a ti cambió mi vida.
VALERIA
(acercándose a la reja)
¿Qué estás pensando, amor?
MATEO
He estado escribiendo un diario –todo lo que he vivido, todo lo que he aprendido. Quiero que cuando termine el juicio, lo publiquen. Quiero que la gente sepa que nunca es demasiado tarde para cambiar, que incluso los que han estado en las sombras más profundas pueden encontrar la luz.
VALERIA
(con lágrimas en los ojos)
Eso es una idea maravillosa. Mucha gente necesitará escuchar esa historia.
La semana siguiente llegó el día del juicio. Valeria se sentó en el pasillo de la sala junto a María y el abogado de Mateo. El ambiente era tenso –periodistas, familiares de las víctimas de la corrupción y empleados de la empresa esperaban ansiosos el veredicto.
ABOGADO DE MATEO
(acercándose a ellas)
Estoy optimista. Hemos presentado todas las pruebas de su cooperación, y varios testigos han hablado de la buena labor que ha hecho con la fundación. Pero es importante estar preparadas para cualquier cosa.
MARÍA
(apretando la mano a Valeria)
Todo saldrá bien. Lo sé.
Dentro de la sala, el juez leyó las acusaciones en voz alta –blanqueo de capitales, asociación ilícita, cohecho. Luego, el fiscal presentó sus pruebas, seguido por el abogado de Mateo, quien presentó las defensas y las pruebas de la transformación de su cliente.
JUEZ
(mirando a Mateo)
Señor Vidal, usted ha reconocido todos los cargos en su contra. Ha dicho que está dispuesto a pagar por sus errores y a colaborar con las autoridades para evitar que esto vuelva a pasar. ¿Tiene algo más que decir antes de que emita el veredicto?
MATEO
(levantándose y dirigiéndose al juez)
Sí, señor juez. Quiero pedir perdón a todas las personas que he lastimado con mis acciones –a los empleados de la empresa que no sabían lo que estaba pasando, a las comunidades que sufrieron por los negocios de mi padre, a la fundación que pude haber destruido sin darme cuenta. Quiero decirles que he aprendido que el poder y el dinero no son nada si no se usan para hacer el bien. Gracias a la mujer que amo y a todo el equipo de la fundación, he encontrado el camino correcto. Estoy dispuesto a pagar el precio de mis errores, y a pasar el resto de mi vida trabajando para compensar el daño que he hecho.
Después de varias horas de deliberación, el jurado volvió a la sala. Todo el mundo guardó silencio mientras el juez se preparaba para leer el veredicto.
JUEZ
(en voz alta)
Después de analizar todas las pruebas presentadas en este juicio, el jurado ha llegado a la siguiente decisión. Por los cargos de blanqueo de capitales y asociación ilícita, el acusado Mateo Vidal es declarado culpable. Sin embargo, teniendo en cuenta su cooperación total con las autoridades, su reconocimiento de los hechos y la labor social que ha realizado, se le impone una pena de tres años de prisión condicional, con la obligación de realizar quinientas horas de trabajo comunitario y de colaborar con las universidades y las organizaciones sociales para dar charlas sobre la prevención de la corrupción. Además, se ordena que el diario que ha escrito sea publicado y distribuido en escuelas y centros comunitarios gratuitamente.
Valeria sintió cómo un alivio enorme la invadía. María la abrazó con fuerza, mientras el abogado de Mateo sonría y le daba la mano a su cliente.
VALERIA
(llorando de alegría)
Lo hizo… lo logró.
Después de la audiencia, Valeria pudo hablar con Mateo en una sala privada de la corte. Él entró con una sonrisa enorme en el rostro –ya no llevaba las esposas, y vestía ropa civil.
MATEO
(abrazándola con fuerza)
Te lo dije –nunca es demasiado tarde.
VALERIA
(sonriendo entre lágrimas)
Sí, mi amor. Lo hiciste. Ahora empezamos una nueva vida –juntos.
MATEO
(levantando su mano y besándola)
Juntos. Y esta vez, lo haremos bien. Sin secretos, sin sombras. Solo luz y amor.
Mientras salían de la corte, fueron recibidos por una multitud de periodistas y personas que habían escuchado la noticia. Mateo se detuvo y les habló brevemente, agradeciendo su apoyo y prometiendo seguir trabajando para hacer del país un lugar mejor. Valeria lo miraba con amor y orgullo –él había pasado de ser un hombre atrapado en las sombras a alguien que ahora brillaba con luz propia.
PERIODISTA
(dirigiéndose a Mateo)
Señor Vidal, ¿qué es lo que más le ha enseñado esta experiencia?
MATEO
(mirando a Valeria)
Que el amor y la honestidad son los únicos verdaderos poderes que existen. Que podemos cometer errores, podemos caer en las sombras, pero siempre hay un camino de regreso a la luz. Solo tenemos que estar dispuestos a tomarlo.
VALERIA
(agarrándole la mano)
Y estamos aquí para ayudarlos a encontrarlo. Todos nosotros.
Mientras se alejaban de la corte, caminando hacia un futuro lleno de posibilidades, Valeria pensó en todo lo que habían vivido juntos –los encuentros apasionados, los conflictos difíciles, las sombras que habían explorado en sus propios corazones. Sabía que el camino no sería fácil, que todavía habría desafíos por delante. Pero también sabía que estaban juntos, que tenían el amor y la fuerza necesarios para enfrentar cualquier cosa que se les presentara. Entre la luz y la oscuridad, habían encontrado su lugar –un lugar donde el amor podía transformar incluso las sombras más profundas en luz.
Editado: 23.01.2026