El ángel de sangre

Capítulo 5: William Ashford

Al despertar, Noah se quedaría en shock por unos segundos y diría al aire:

—Q-que fue eso —exclamaría mientras intentaba recuperar el aliento —que mi padre que, no alcanzó a decirme.

Noah decidiría llamar a Edward para seguir con las preguntas.

—¿hola? —respondería Edward medio dormido.

—Edward, necesitamos hablar ahora, te espero en la plaza principal.

—pero son las cuatro de la mañana

—¡no importa, ven rápido!

Noah colgaría y saldría rápidamente al parque.

Mientas Noah caminaba hacia el parque con luces parpadeantes y calles donde el único sonido era el viento solo podía sentir una presencia seguirlo, observando, como si fuera su propia sombra.

Al llegar Noah comenzaría a sobre pensar todo lo que había soñado.

—¿por qué ese ángel conoce a mi padre? ¿Qué tiene que ver el con ese ángel? ¿Por qué estoy conectado a el?

Las preguntas no dejaban respirar a Noah y después de una larga espera Edward apareció.

—perdón por la tardanza, pero traje compañia.

—hola Noah, ¿pasó algo? —diría Evan saliendo de atrás de Edward.

—¿esperaste mucho tiempo? —diría Luca saliendo junto con Evan.

Al sentarse junto con Noah, este decidiría contarles todo lo que había soñado.

—¿qué tendrá que ver tu padre con el ángel? —preguntaría Evan.

—yo creo saber la respuesta —diría Edward buscando algo de su mochila.

Edward sacaría de su mochila un documento de N.H.I y se lo mostraría a los tres amigos.

Era un documento llamado experimento 257 y con unas imágenes de un joven Edward con un traje blanco y unas grandes palabras rojas que dirían:

—fallido... ¿q-qué es esto? —preguntaría Noah agarrando el documento.

—anoche estuve buscando en mi casa y encontré esto, son documentos sobre mi escritos por tu padre.

—¿por mi padre?

—si

—¿y por qué dice fallido?

—ellos querían crear super-humanos y... Yo no soy nada de eso.

—pero tu...

Antes de continuar Edward le interrumpiría para decir algo más:

—también entre esas páginas está la dirección, la dirección del laboratorio.

—¿y que podemos hacer con eso? —preguntaría Luca.

—¿no quieren resolver esto? Vayamos y acabemos con este misterio.

—¿p-pero tu volverías ahí? —preguntaría Evan con cierto miedo ante tal propuesta.

—si así podemos acabar con esto entonces lo haré.

Después de su conversación los cuatro chicos decidirían reunirse al día siguiente para ir a Guildford.

Al llegar a su casa Noah sería recibido por Beatrice.

—¿donde estuviste?

—necesitaba juntarme con unos amigos.

—¿porque?

—no te lo puedo decir.

—mmm, tu sabes que si te pasa algo me lo puedes contar, ¿no?

—ya lo sé.

—bien, duerme un rato tonto.

Noah durante la noche no pudo dormir en lo absoluto por los nervios y a la mañana siguiente fue al mismo parque para reunirse con sus amigos.

Al caminar por las calles de Londres Noah solo podía sentir esa presencia atrás suyo a pesar de saber que no había nada, eso no le dejaba concentrarse.

Al llegar se encontraría a sus amigos esperándolo.

—¿están hace mucho?

—no, pero solo faltabas tu —diría Edward preparándose para irse.

—¿tardaremos mucho?

—no, será como una hora o tal vez hora y media —respondería Evan ya listo para partir

—bien, entonces vamos por esa cosa.

Los chicos se irían en el auto de Edward listos para investigar.

En el camino Noah sentiría una presencia viéndolo a pesar de saber que no había nada pero podía sentir que tal vez esa cosa si estaba ahí.

Después de una hora por fin lograron llegar a Guildford.

—bienvenidos a Guildford, por fin. Diría Noah con cierta alegría

—¿y cuanto nos falta? Preguntaría Evan con emoción

—cuarenta y cinco minutos más —respondería Edward con una pequeña risita.

—¡¿Qué?! —exclamarian los tres amigos a la vez

Mientras los cuatro chicos esperaban a llegar al bosque podían sentirse observados pero esta vez no por alguna presencia si no por algunas personas.

Calle donde manejaran sentían que alguien los observaba y a pesar deOtra nadie decir nada todos se sentían igual y sabían que los demás lo sentían.

Después de ese tiempo por fin lograrían llegar a la entrada del bosque.

—¿estan listos? —preguntaría Noah mientras miraba al bosque.

—si —responderían los 3 jóvenes a la vez.

Después de esto los cuatro chicos se adelantarian en el bosque listos para cualquier cosa que llegara.



#87 en Terror
#636 en Thriller
#289 en Misterio

En el texto hay: angeles, muerte, terror

Editado: 23.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.